Masturbación
Una nueva investigación desmitifica un antiguo mito deportivo
La masturbación no baja la testosterona, incluso puede mejorar el rendimiento.
14 de marzo de 2026 Revisado por Devon Frye
Los puntos clave
- Creer que la masturbación agota el rendimiento deportivo tiene raíces en ideas anticuadas de masculinidad.
- Investigadores reclutaron a 21 hombres para participar en pruebas atléticas.
- Masturbarse antes aumentó testosterona, la frecuencia cardíaca, la fuerza de agarre y el rendimiento.
- La actividad sexual previa al ejercicio no es dañina; incluso puede ser beneficioso.
En 2023, el influencer Jake Paul perdió un combate de boxeo ante Tommy Fury y culpó por su derrota a una emisión nocturna la noche anterior a la pelea. Afirmó que el sueño húmedo había agotado dos semanas de “testosterona acumulada” y dejó sus piernas débiles en el ring.
Al hacerlo, Paul invocó un mito centenario: que el sexo o el orgasmo antes de una competencia disminuyen el rendimiento atlético. Una versión moderna de esta creencia afirma que el sexo no procreativo, como la masturbación, reduce los niveles de testosterona y debilita físicamente a los hombres.
Esta idea no es nueva. En la década de 1700, el médico suizo Samuel Tissot argumentó que la masturbación agotaba el cuerpo de sustancias esenciales, debilitando a los hombres. Muchas culturas se han hecho eco de creencias similares, a menudo vinculándolas a ansiedades más amplias sobre la masculinidad y la condena moral de la masturbación.
La investigación científica, sin embargo, ha fallado repetidamente en respaldar estas afirmaciones. Numerosos estudios han examinado si la actividad sexual afecta el rendimiento deportivo, mientras que otros han mostrado que el sexo y el orgasmo tienen más probabilidades de aumentar la testosterona que de disminuirla. Ahora, un estudio de laboratorio particularmente bien diseñado ha analizado más de cerca el problema.
El estudio
Un grupo de investigadores españoles reclutó a 21 atletas universitarios varones sanos de entre 18 y 25 años. Los participantes fueron evaluados para detectar trastornos hormonales o fisiológicos y se les pidió que se abstuvieran de consumir alcohol y drogas durante al menos 48 horas antes de la prueba.
Aunque 21 participantes pueden parecer una muestra pequeña, los investigadores utilizaron un diseño cuidadoso dentro de los sujetos, lo que significa que cada participante sirvió como su propio control. Este enfoque permitió a los investigadores lograr suficiente poder estadístico con tan solo 18 participantes.
Cada participante completó ambas condiciones del estudio en días separados:
- Condición de abstinencia: Los participantes se abstuvieron de tener relaciones sexuales y masturbarse durante siete días. En el laboratorio, vieron un video neutral y luego completaron una serie de tareas de ejercicio y pruebas fisiológicas, incluida una muestra de sangre.
- Condición de masturbación: Los participantes vieron un video pornográfico estandarizado de 15 minutos y se masturbaron hasta el orgasmo. Luego vieron el mismo video neutral y completaron el mismo protocolo de ejercicios y pruebas.
Los resultados
En comparación con la condición de abstinencia, la masturbación produjo mejoras pequeñas pero estadísticamente significativas en ciertas medidas de desempeño. Los participantes mostraron:
- Mayor tiempo total de ejercicio
- Mayor fuerza de agarre
Es importante destacar que no hubo efectos negativos en las medidas fisiológicas. La acumulación de lactato, el químico asociado con la fatiga muscular, no aumentó. Los participantes no informaron un mayor esfuerzo percibido. Aunque la frecuencia cardíaca fue mayor después de la masturbación, esto no afectó el rendimiento.
Si bien los investigadores no afirmaron que la masturbación mejore drásticamente el rendimiento deportivo, tenían claro un punto: tampoco parece reducir el rendimiento ni la capacidad física.
Aún más sorprendente, los niveles de testosterona en realidad fueron más altos en la condición de masturbación. Los niveles de cortisol también estaban elevados, lo que sugiere una mayor excitación fisiológica en lugar de agotamiento.
Un posible efecto "de primado"
Los investigadores propusieron que la actividad sexual antes del ejercicio puede “primar” el cuerpo para el rendimiento físico. La masturbación y el orgasmo pueden aumentar el impulso fisiológico y la actividad de las neuronas motoras, preparando al cuerpo para el esfuerzo.
Los factores psicológicos también pueden influir. El orgasmo libera neurotransmisores como endorfinas y endocannabinoides, que pueden reducir la percepción del dolor y mejorar la motivación y la confianza, todo lo cual podría beneficiar el rendimiento deportivo.
Qué significa esto
Aunque los hallazgos del estudio se limitan a atletas masculinos jóvenes y sanos, representa la primera investigación rigurosa de laboratorio que compara el rendimiento fisiológico con y sin actividad sexual previa al ejercicio. Los resultados contradicen directamente el mito de larga data de que el orgasmo reduce la testosterona o debilita físicamente a los hombres.
La única variable restante puede ser la creencia psicológica. Si un atleta cree firmemente que la actividad sexual perjudica el rendimiento, esa creencia por sí sola podría crear una profecía autocumplida.
Aún así, la ciencia indica firmemente que la masturbación no drena la testosterona y no afecta el rendimiento atlético. A medida que investigaciones como esta ganen atención, es de esperar que este mito obsoleto finalmente dé paso a una comprensión basada en la evidencia.
A version of this article originally appeared in English.

