Toma de decisiones
La valentía de todavía no tener una respuesta
Presentamos el proceso de autoconocimiento para tomar decisiones importantes en la vida.
19 de abril de 2026 Revisado por Hara Estroff Marano
Los puntos clave
- Las decisiones apresuradas suelen surgir del miedo, limitando la perspectiva y calidad de los resultados.
- Tomar las cosas con calma ayuda a sacar a la luz valores, tensiones y factores ocultos antes de decidir.
- Un proceso de autoconocimiento utiliza la reflexión y preguntas honestas para revelar intereses más profundos.
- Aceptar la incertidumbre genera la valentía para posponer la certeza en aras de decisiones más alineadas.
Bajo la presión de decidir, nuestra tendencia humana es acelerar el proceso y permitir que pensamientos internos, aparentemente bien informados y bienintencionados, dominen nuestro diálogo interno. Estas voces interiores suelen provenir de una parte reactiva de nuestra psique, centrada en el miedo, el control y el poder. Estas voces reactivas generalmente limitan nuestra perspectiva.
El autor, economista y premio Nobel Daniel Kahneman nos mostró la rapidez con la que recurrimos al pensamiento reactivo en su innovador éxito de ventas “Pensar rápido, pensar despacio”. Describe cómo nuestra perspectiva se reduce precisamente en el momento en que más necesitamos ampliarla. Es como si anduviéramos con anteojeras, sin ver nada que no sea nuestro punto de vista firmemente arraigado. Con tal restricción, es fácil que nos equivoquemos.
Sin embargo, existe otra manera, muy diferente de nuestro enfoque habitual para la toma de decisiones, y puede ser transformadora. Permítanme explicarles este enfoque.
El autor Parker Palmer (Una plenitud oculta: El viaje hacia una vida indivisa) propone una alternativa que tiene su origen hace cientos de años en la tradición cuáquera, conocida como el “Comité de Claridad”. Este proceso, que aún se utiliza hoy en día, encarna dos convicciones cuáqueras: nuestra guía no proviene de una autoridad externa, sino del maestro interior que reside en cada uno de nosotros, y se necesita una comunidad para ayudarnos a clarificar y potenciar la voz de ese maestro interior.
En la tradición cuáquera, cuando un miembro de la comunidad debe tomar una decisión difícil y crucial, convoca a un grupo de siete u ocho miembros de la iglesia para formar un “círculo de confianza” en el que puedan formular preguntas abiertas y honestas sobre el asunto. El proceso proporciona una gran perspectiva y claridad, y guía el surgimiento de la voz auténtica de la persona.
Palmer también sugiere que este proceso nos permite “situarnos en la brecha trágica”, es decir, reflexionar sobre los dilemas que dificultan una decisión. ¿Debería dejar mi puesto actual y emprender mi propio negocio? Con frecuencia, buscamos resolver la tensión de un dilema así lo más rápido posible, lo que nos lleva a tomar decisiones precipitadas. El proceso cuáquero ralentiza la toma de decisiones para atender a tus verdaderas necesidades; puede ser utilizado por cualquier persona que se enfrente a una decisión importante o por dos personas que deban tomar una decisión conjunta.
A continuación, se describen pasos específicos que puedes seguir para llevar a cabo lo que denomino un “Proceso de claridad personal o en quipo”, adaptado del método de Palmer.
El proceso de claridad personal
Incluso si no cuentas con el apoyo de un pequeño grupo de personas que te ayuden a tomar una decisión importante, puedes llevar a cabo el proceso por tu cuenta. Intenta replicar el proceso grupal utilizando el siguiente enfoque:
Siéntate en silencio durante 10 minutos a reflexionar sobre la decisión que deseas tomar y luego dedica 10 minutos a escribir sobre ella en un diario. ¿Cuál es la decisión real que necesitas tomar? ¿Qué tensiones existen en la brecha trágica? ¿Qué quieres sentir como resultado de la decisión? Estas son preguntas tradicionales. Si no haces nada más, simplemente sentarte en silencio y escribir en un diario te ayudará a tener más claridad.
Hazte preguntas valiosas, abiertas y honestas, como lo haría un comité de autoconocimiento. Respecto a si emprender tu propio negocio, pregúntate qué te aconsejaría tu yo del futuro, mirando hacia atrás dentro de cinco años. ¿Qué valores son los más importantes al sopesar las opciones? ¿Qué aspectos podrías haber pasado por alto? ¿Qué voces reactivas podrían estar dominando tu mente en este momento y por qué?
Una de las claves del proceso es identificar qué voces en tu cabeza influyen en la toma de decisiones. ¿Tu voz escéptica? ¿Tu voz temerosa podría estar gritándote que te quedes en tu trabajo seguro y lucrativo y evites la posible ruina financiera emprendiendo tu propio negocio?
Finalmente, revisa tus respuestas a las preguntas que te hiciste. Da un paso atrás y observa el panorama general. El proceso de autoconocimiento te permite quitarte las anteojeras e invitar a tu voz interior a manifestarse.
El valor de no saber aún
La próxima vez que te enfrentes a una decisión importante, considera tomarte el tiempo necesario para escuchar tu intuición y encontrar el verdadero camino. El proceso del Comité de Autoconocimiento y el de aceptar la incertidumbre pueden ralentizarte lo suficiente para que las voces de la mente reactiva se calmen y puedas formular las preguntas que permitan que tu verdadera voz emerja.
El proceso puede ser aún más poderoso cuando se invita a otros a participar en la deliberación, no para dar consejos, sino para ayudarte a escuchar atentamente a tu maestro interior, tema que abordaremos en una futura publicación.
Pero por ahora, quizás la próxima vez que te enfrentes a una decisión crucial, elijas suspender el deseo natural de resolver rápidamente la tensión del proceso de decisión y, en cambio, ¡reúnas el valor de no saber aún con certeza! Probablemente, el resultado será mucho mejor a largo plazo.
A version of this article originally appeared in English.
