Mecanismos de defensa
¿Estás huyendo de ti?
Por qué mantenerse ocupado/a puede ser una forma de evitar tus propias emociones.
15 de febrero de 2026 Revisado por Kaja Perina
Los puntos clave
- Estar constantemente ocupado puede ser una forma inconsciente de evitar emociones incómodas.
- La dificultad para estar solo/a a menudo se remonta a la negligencia emocional infantil.
- Las emociones no sentidas no desaparecen; emergen como inquietud y descontento.
- Aprender a aceptar tus sentimientos puede brindar calma, claridad y conexión.
Hace poco, un amigo me contó que rara vez lee o ve la televisión porque no puede estar quieto tanto tiempo. Tengo varios pacientes que asumen mucho más de lo que pueden manejar porque les gusta “mantenerse ocupados”. He descubierto que una cantidad sorprendente de personas evita desesperadamente estar solas.
Vivimos en un mundo de gente que corre. Ojalá todos corriéramos para mejorar nuestra salud y bienestar, pero me temo que, en cambio, corremos principalmente para escapar de las emociones que nos invaden.
Cuando te mueves, estás distraído, motivado y ocupado. Esto te impide sentirte en tu propia piel. En cambio, cuando dejas de moverte, aparece tu yo interior y no te queda más opción que enfrentarle. Tu yo interior incluye todo lo que te define, como tus experiencias vitales, tus recuerdos y, sobre todo, tus sentimientos.
Para determinar si perteneces al grupo de los “corredores”, responde a estas preguntas sobre ti en general antes de seguir leyendo:
- ¿Te gusta estar siempre ocupado/a?
- ¿Normalmente prefieres no estar solo/a en casa?
- ¿Te sientes inquieto/a cuando no estás haciendo nada?
- ¿Te cuesta sentarte y relajarte?
- ¿Sientes que necesitas ser productivo/a en todo momento?
- ¿Necesitas entretenimiento constante, como escuchar un podcast, ver una serie, hablar con alguien o navegar por tu teléfono?
He llegado a comprender que a veces hay una explicación sorprendente para la necesidad de huir de uno mismo. No es la sociedad ni la tentación de la tecnología. Es la negligencia emocional infantil.
Cuando creces en un hogar ciego a las emociones, no aprendes las habilidades necesarias para aceptar, identificar, conectar con ellas ni expresar tus propios sentimientos.
Cuando no afrontas ni gestionas tus emociones, todas se esconden, acumulándose en tu interior como una olla de sopa. Esta “sopa” se evapora sin que te des cuenta. Ojos que no ven, corazón que no siente. Mientras te mantengas ocupado/a, distraído/a y centrado/a en otras cosas, no tienes por qué sentir esos sentimientos.
Pero son esos momentos de soledad, cuando no hay nada que te distraiga, cuando los sentimientos empiezan a aflorar. He visto que esto provoca una gran incomodidad en muchas personas; una sensación de inquietud y descontento difícil de sobrellevar.
Aquí les comparto un ejercicio de mi libro, “Running on Empty”, que suelo compartir con mis pacientes con descuido emocional. Está especialmente diseñado para ayudarles a aprender a tolerar su yo interior. Es una habilidad que les ayudará a tener una vida más pacífica, tranquila y emocionalmente más conectada.
Ejercicio de identificación y nombramiento
Haz este ejercicio una vez al día. Puedes empezar con tres minutos, uno o diez, según la dificultad que te resulte mejor:
Paso 1: Cierra los ojos. Imagina una pantalla en blanco que se apodera de tu mente, desterrando todos los pensamientos. Concentra toda tu atención en la pantalla, volviendo tu atención hacia tu interior.
Paso 2: Hazte esta pregunta: “¿Qué estoy sintiendo ahora mismo?”
Paso 3: Concéntrate en tu experiencia interna. Presta atención a cualquier pensamiento que pueda surgir en tu mente y bórralo rápidamente. Concéntrate en: “¿Qué estoy sintiendo ahora mismo?”
Paso 4: Intenta identificar palabras que describan tus sentimientos. Quizás necesites más de una.
Paso 5: Si tienes dificultades para identificar algún sentimiento, puedes encontrar una lista completa de palabras para expresarlo en línea para ayudarte a identificar y nombrar lo que sientes.
Si este ejercicio te resulta imposible, ¡no te preocupes! A muchas personas emocionalmente descuidadas les cuesta mucho. Simplemente intenta esto:
- Programa un temporizador de 1, 2, 3, 5 o 10 minutos, lo que creas que te funcione mejor.
- Repite el paso 1: Cierra los ojos. Imagina una pantalla en blanco que se apodera de tu mente, desterrando todos los pensamientos. Concentra toda tu atención en la pantalla, volviendo tu atención hacia tu interior.
- Mantén la pantalla en blanco: Si tienes un pensamiento, aparecerá en la pantalla. Elimínalo inmediatamente, devuélvelo a la pantalla en blanco y continúa concentrando tu atención en ella.
Aquí, estás usando el Paso 1 del Ejercicio de Identificación y Nombramiento como una forma de practicar la autoaceptación y la tolerancia a tus sentimientos. Hazlo tantas veces al día como puedas. Cuanto más lo hagas, mejor te irá. En algún momento, estarás listo para volver a intentar el Ejercicio de Identificación y Nombramiento completo, y esta vez será más fácil.
En resumen: Las emociones son una parte biológica, útil y vital de quién eres. Tus emociones no se pueden borrar ni negar. Puedes convertirlas en tus amigas o enemigas, pero no puedes huir de ellas.
Si has estado huyendo de tus sentimientos, dale la vuelta y enfréntalos. Aprende a aceptarlos, expresarlos y gestionarlos. Empieza a usarlos para tomar decisiones. Permite que enriquezcan y animen tu vida, y como resultado, te sentirás más conectado/a, más pleno/a, más fuerte y más feliz.
Es asombroso lo que descubres cuando dejas de huir de tus sentimientos. Te das cuenta de que lo que has estado evitando todos estos años no es tan malo después de todo. Es valioso y útil. Eres solo tú.
© Jonice Webb, Ph.D.
A version of this article originally appeared in English.
