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Verificado por Psychology Today

Cognición

¿Qué son las emociones básicas?

[Artículo revisado el 27 de abril del 2020.]

El concepto de emociones "básicas" o "primarias" data hasta al menos El libro de los rituales, una enciclopedia china del siglo primero que identifica siete 'sentimientos de los hombres': alegría, enojo, tristeza, miedo, amor, disgusto y gusto.

En el siglo XX, Paul Ekman identificó seis emociones básicas (enojo, disgusto, miedo, felicidad, tristeza y sorpresa) y Robert Plutchik identificó ocho, que agrupó en cuatro pares de opuestos (alegría-tristeza, enojo-miedo, confianza-desconfianza, sorpresa-anticipación).

Se dice que las emociones básicas evolucionaron en respuesta a los retos ecológicos enfrentados por nuestros ancestros remotos y son tan primitivos que están 'cableados' en nosotros, cada emoción básica correspondería a un circuito neurológico distinto y dedicado a tareas específicas. Estando cableadas, las emociones básicas (o 'programas de afectación') son innatas y universales, automáticas y rápidas, e incitan comportamiento con un alto valor de supervivencia. Difícilmente podemos decir lo mismo sobre emociones más complejas como la humildad o nostalgia, que, por ejemplo, nunca se le atribuyen a infantes o animales.

El otro día, abrí un cajón de cubiertos y me encontré a una lagartija, que, por supuesto, no esperaba que estuviera ahí. Cuando la criatura saltó de vuelta a la oscuridad detrás del cajón, sin pensarlo brinqué hacia atrás y azoté el cajón. Habiendo hecho esto, me di cuenta de que de repente me sentía alerta y tensa, lista para llevar a cabo más acciones. La respuesta básica al miedo es tan primitiva que incluso la lagartija parecía compartirla, y tan automática que era 'cognitivamente impenetrable', esto es, inconsciente e incontrolable y más similar a una reacción que a una acción deliberada.

Una hipótesis dice que las emociones básicas pueden funcionar como bloques de construcción, donde las emociones más complejas son amalgamas de las más básicas. Por ejemplo, el desprecio podría ser una mezcla de enojo y disgusto. Sin embargo, muchas emociones complejas no pueden deconstruirse en otras más básicas, y la teoría no explica adecuadamente por qué los infantes y los animales no comparten las emociones complejas.

En 1980 Robert Plutchik construyó un diagrama circular de las emociones visualizando ocho emociones básicas, más ocho emociones derivativas, cada una compuesta de dos emociones básicas.
Fuente: Wikicommons

En lugar de eso, podría ser que las emociones complejas seann una amalgama de emociones básicas y cogniciones, con ciertas combinaciones lo suficientemente comunes como para recibir un nombre dentro del lenguaje. Entonces, la frustración podría ser enojo combinado con la creencia de que 'no se puede hacer nada'. De nuevo, muchas emociones complejas se resisten a este análisis. Además, las emociones 'básicas' pueden resultar de cogniciones bastante complejas, por ejemplo, el pánico de Pepe al darse cuenta, o incluso solo por creer que se quedó dormido y no llegó a un examen importante.

A pesar de que las emociones básicas han sido comparadas con programas, parece que sus objetivos potenciales están, en efecto, abiertos a un condicionamiento cultural. Si el pobre de Pepe teme haberse perdido su examen, esto se debe en gran parte al valor que su cultura y microcultura le dan al éxito académico. Con las emociones más complejas, es la emoción en sí (en lugar de su objetivo potencial) la que se forma y construye culturalmente. Schadenfreude (la alegría al ver el sufrimiento ajeno) no es común entre todas las personas en todo momento.

Tampoco el amor romántico, que parece haber surgido al mismo tiempo que las novelas. En Madame Bovary, una novela también, Gustave Flaubert nos dice que Emma Bovary solo se enteró de la existencia del amor romántico a través de 'las antiguas bibliotecas'. Continúa explicando que estos libros,

...trataban exclusivamente del amor, amantes, damiselas en peligro desmayándose en sitios remotos, postillones asesinados por todo el camino, caballos montados hasta la muerte en cada página, bosques oscuros, problemas del corazón, votos, sollozos, lágrimas, besos, botes de remos a la luz de la luna, ruiseñores en el claro, caballeros tan valientes como leones y gentiles como corderos, demasiado virtuosos para ser reales, invariablemente bien vestidos y llorando como fuentes.

Neel Burton es autor de El cielo y el infierno: la psicología de las emociones y otros libros.

A version of this article originally appeared in English.