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Verificado por Psychology Today

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Atención Plena

La atención plena es un estado de atención activa y abierta al presente. Este estado se describe como la observación de los pensamientos y sentimientos sin juzgarlos como buenos o malos.

Comprendiendo la atención plena

La Atención Plena se basa en las enseñanzas budistas e hindúes. El budismo habla de un viaje interior hacia la iluminación, y el concepto de "sati"- que involucra atención, consciencia y estar presente- es considerado como el primer paso hacia la iluminación. El término se tradujo del antiguo idioma pali a "atención plena".

La emergencia de la atención plena en la cultura occidental puede atribuirse a Jon Kabat-Zinn. Kabat-Zinn estudió la atención plena con muchos maestros budistas, como Philip Kapleau y Thich Nhat Hanh. Como profesor en la escuela de medicina de la Universidad de Massachusetts a finales de los años 70 desarrolló un programa llamado Reducción del Estrés Basado en la Atención Plena (MBSR por sus siglas en inglés) para tratar el dolor crónico. Descubrió que los pacientes intentan a menudo evitar el dolor, pero esa huída conduce a un mayor estrés. Practicar la atención plena resultó ser un enfoque más exitoso.

A medida que la atención plena se llevó a la ciencia y la medicina, se volvió una terapia terapéutica pivote; se integró a la Terapia Cognitiva de Atención Plena, la Terapia Dialéctica Conductual y la Terapia de Aceptación y Compromiso, entre otras.

¿Qué es la atención plena?

La atención plena abarca dos ingredientes clave: la conciencia y la aceptación. La conciencia es el conocimiento y la capacidad de enfocar la atención en los procesos y experiencias internas, tanto como la experiencia del momento presente. La aceptación es la capacidad de observar y aceptar, en lugar de juzgar o evitar, esas corrientes de pensamiento.

 

¿Cuál es el propósito de la atención plena?

El objetivo de la atención plena es cultivar una perspectiva sobre la conciencia e identidad de uno que pueda traer una mayor paz a nuestra mente y relaciones. La atención plena también se puede usar en terapias basadas en la atención plena, para abordar el estrés, la ansiedad o el dolor, y simplemente para relajarse más.

 

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Practicando la atención plena

La experiencia del tiempo de una persona tiende a ser subjetiva y fuertemente influenciada por su estado emocional. Los temores y las inseguridades sobre el pasado y el futuro pueden hacer que sea difícil apreciar plenamente el presente. La clave es aprender a prestar atención.

La atención plena puede lograrse a través de sesiones de meditación o momentos más pequeños a lo largo del día. Para cultivar un estado de atención plena, puedes comenzar sentándote y haciendo respiraciones profundas. Concéntrate en cada respiración y las sensaciones del momento, como sonidos, aromas, la temperatura y la sensación del aire que entra y sale del cuerpo.

Cambia tu atención después, a los pensamientos y emociones que estás experimentando. Permite que cada pensamiento exista sin juzgarlo o atribuirle negatividad. Siéntate con esos pensamientos. La experiencia puede evocar una fuerte reacción emocional. Explorar esa respuesta puede ser una oportunidad para abordar o resolver los desafíos subyacentes.

¿Cómo practico la atención plena?

Para cultivar la conciencia, observa tus pensamientos y emociones y explora por qué  podrían estar surgiendo esas ideas específicas. Para cultivar la aceptación, evita juzgar o alejar los pensamientos desagradables. Las emociones son naturales y todos las tienen; reconocerlas puede ayudarte a entenderte mejor y avanzar.

 

¿Cómo puedo ser más consciente?

La atención plena puede ayudarte a estar en el momento presente durante todo el día. Al despertarte, puedes centrarte en tu respiración y la forma en que tu cuerpo gradualmente se vuelve más energizado. Puedes incorporar una breve meditación en tu día de trabajo, tal vez en tu hora del almuerzo, y concentrarte y apreciar la experiencia de comer durante las comidas.

 

Los beneficios de la atención plena

La atención plena se utiliza con frecuencia en la meditación y ciertos tipos de terapia. Sus beneficios incluyen reducir los niveles de estrés, reducir las rumiaciones dañinas y proteger contra la depresión y la ansiedad. La investigación incluso sugiere que la atención plena puede ayudar a las personas a lidiar mejor con el rechazo y el aislamiento social.

¿La atención plena realmente funciona?

Los estudios sugieren que las intervenciones basadas en la atención plena pueden ayudar a reducir la ansiedad, la depresión y el dolor. En menor medida, pueden aliviar el estrés y mejorar la calidad de vida. Sin embargo, las inconsistencias en la forma en que se define y mide la atención plena dificultan determinar si la atención plena realmente proporciona otros beneficios. 

 

¿Cómo ayuda la atención plena a aliviar la ansiedad?

La atención plena abarca la conciencia y la aceptación, que pueden ayudar a las personas a comprender y sobrellevar las emociones incómodas, lo que les permite obtener control y alivio. Para cultivar estas habilidades, concéntrate en la respiración para alargar y profundizar tus respiraciones. Fomenta una conciencia de los cinco sentidos. Observa tus pensamientos y sentimientos, y practica la curiosidad y la autocompasión.

 

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