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Verificado por Psychology Today

Sexo

Por qué tu esposa odia el sexo y lo que puedes hacer al respecto

Son las 11:15 de la noche. Estás recostado junto a tu esposa después de un largo día para ambos. Te llega el aroma de su cabello recién lavado y de repente tu mente piensa en lo agradable que sería verla desnuda. Sabes que se puso su pijama de franela que siempre conlleva el mensaje de “hoy no”, pero de todas formas deslizas tu mano cerca de sus senos y presionas tu cadera en su cuerpo. Repentinamente se queda muy quieta y callada. Casi puedes sentir cómo tiembla conforme la acaricias. Te dice, con un tono algo molesto que está cansada. Así que te detienes y te cierras. Esperas a que se quede dormida y te masturbas, intentando no mover demasiado la cama. Han pasado dos semanas y no ha sido posible siquiera tocarla. ¿Qué pasa ahí? ¿Por qué no puede simplemente tener sexo contigo, incluso un ‘rapidito’, que tanto necesitas?

Pero, hay esperanza ¡su vida sexual no tiene que ser así! Aquí hay algunas estrategias y datos psicológicos para mejorar tu vida sexual con tu esposa o pareja a largo plazo. Mientras más entiendas la mente de tu pareja, mejor será su vida sexual. Para empezar, estas son algunas de las razones por las que no quiere tener sexo:

  1. Está demasiado cansada. Usualmente, las mujeres hacen alrededor de 7 veces más trabajo en la casa y para el cuidado de los niños que sus esposos, incluso cuando ambos tienen trabajos de tiempo completo. Añádele que las mujeres necesitan dormir más que los hombres y tienes la receta para que ella prefiera dormir que tener sexo cuando su cabeza toca la almohada.
  2. Guarda resentimientos o está enojada contigo. En cualquier relación amorosa, tanto los hombres como las mujeres necesitan alrededor de cinco veces más eventos positivos que negativos para decir que están satisfechos con su relación. Sin embargo, la diferencia para las mujeres es que tienden a engancharse con eventos negativos más que los hombres. En otras palabras, cuando pasan cosas malas en un matrimonio, como cuando un esposo le dice a su pareja que no debería comer más postre, ella mentalmente ata ese insulto a sus significados más amplios, como pensar que se casó con el hombre equivocado. Debido a que las mujeres se enganchan más, las esposas tienen más probabilidades de llegar a la cama con resentimientos hacia sus esposos. Y así, ningún escenario romántico podrá incitarla a desear tener sexo.
  3. No tiene la libertad de elegir cuándo y cuánto sexo tendrá. Esto le provoca algo conocido como reactancia psicológica, que se refiere al deseo de restaurar un sentido de libertad que se le ha robado. En los sesentas, los psicólogos descubrieron que prácticamente todos experimentamos reactancia. Es lo que pasa cuando tus vecinos te dicen que no puedes pintar tu casa de rojo o que tu perro no puede andar libre sin correa. Inmediatamente sientes que debes decirles que se vayan al infierno para recuperar una sensación de independencia. Es lo mismo para tu esposa, toda tu presión para tener sexo hace que se aleje.

Ahora, estos son algunos pasos que puedes considerar para mejorar la relación sexual con tu pareja (recuerda, un buen sexo lleva a más buen sexo):

1. Pregúntale cuánto sexo querría tener ella en circunstancias óptimas. Supongamos que te dice que una vez a la semana, y supongamos que tu ideal es cinco veces por semana. No te preocupes por esa discrepancia, lo importante aquí es que ella todavía desea tener sexo. Eso es bueno. Ahora debes enfocarte en ajustar tu expectativa de sexo a una vez por semana y tal vez masturbarte las otras cuatro noches. Intenta hacer de esa vez a la semana una experiencia excelente para ambos.

2. Encárgate de algunas de las tareas que ella suele hacer en la casa. Esto incluye cosas como bañar y acostar a los niños o cocinar, así no estará completamente agotada cuando llegue el momento de acercarte a ella en busca de romance. También puedes sorprenderla contratando a alguien que ayude en la casa cuando no lo espere. Cuando combinas este voluntad de ser útil con el enfoque de baja presión hacia el sexo seguramente te sorprenderá el cambio en su responsividad.

3. Programa tus avances sexuales de acuerdo con su ciclo menstrual. Esto significa hacerlos más frecuentemente unos días después de que acabe su periodo y con menos frecuencia (o nunca) inmediatamente antes o durante su periodo. Conforme se aproxima la mitad del ciclo (es decir, unos días después de que termine su periodo), pasan muchas cosas: su nivel de energía se eleva, su humedad vaginal aumenta, su cuello uterino se vuelve más suave y se retrae. Todo esto hace que el sexo sea mejor para ambos. Un par de excepciones al patrón mensual son: (a) algunas mujeres tienen antojo de sexo el día antes de que inicie su periodo (lo que lo hace un buen momento para un avance sexual), y (b) muchas mujeres toman la píldora, lo que puede reducir el surgimiento del deseo a mitad del ciclo.

Crédito a la imagen: Health.com

A version of this article originally appeared in English.