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Verificado por Psychology Today

Relaciones

Por qué los manipuladores y narcisistas pueden ser tan dañinos

Los manipuladores y narcisistas pueden dejar cicatrices físicas y emocionales. También pueden haberte impactado de maneras en las que aún no te das cuenta.


Photo by Francisco Gonzalez on Unsplash
Los manipuladores/narcisistas pueden causar mucho daño y dolor
Fuente: Foto por Francisco Gonzalez en Unsplash

Los narcisistas/manipuladores (o gaslighters) pueden causar una gran cantidad de traumas. Si estás en una relación con un manipulador/narcisista, puede haberte traumatizado de maneras en las que ni siquiera estás consciente aún. Sigue leyendo para descubrir cómo estas personas pueden estar impactando tu percepción propia y del mundo a tu alrededor.

(Nota: uso “él” en la mayoría de los pronombres de este artículo, pero las mujeres también pueden ser narcisistas/manipuladoras).

Cambian tu percepción de que las personas son generalmente buenas. Las personas tienden a empezar la vida con una percepción de que los demás son básicamente buenos. Pero si tuviste un trauma en la niñez, como abuso, esa percepción del mundo cambia rápidamente. Las personas en quienes se suponía que debías confiar no te protegieron. Si logras llegar a la edad adulta con la percepción de que las personas son básicamente buenas y luego entras en una relación con un manipulador, la percepción de que las personas son básicamente buenas puede cambiar. Esta es una persona que te dijo que te amaba y luego se convirtió en un monstruo. Es una persona que no solamente no se preocupaba por tu bienestar, sino que buscaba lo contrario.

Erosionan tu confianza en ti. Parte de la estrategia de un manipulador es hacerte pensar que no eres capaz de funcionar sin él. Te dirá que estás loca, que lo que viste y escuchaste “no es realmente lo que pasó”. Al hacerte sentir inestable, empiezas a confiar en que el manipulador te dará la versión “correcta” de la realidad. Esta manipulación le garantiza al manipulador que te quedarás con él y seguirás alimentando sus necesidades narcisistas. Tal vez empieces a sentir que percibes las cosas de manera incorrecta. Los manipuladores incluso esconden tus cosas y te dicen que eres irresponsable y que no se puede confiar en ti. Te dicen que estás loca y le dicen a otras personas que estás loca y que tus amigos y familiares creen estás loca.

Erosionan tu confianza en los demás. Otra técnica de manipulación es contarte lo maravillosas que eran sus exes o decirte que podrían haber tenido a quién quisieran. Empiezas a desconfiar de tus amigos, las personas que conoces, incluso de extraños. El manipulador hace una “división”, te pone en contra de los demás para aislarte de las personas importantes en tu vida. Una táctica común es decirte que tu amiga estaba coqueteándole y que si no empiezas a respetarlo, tiene otras opciones. Que te diga esto te hace ver a tus amigas con suspicacia. Incluso te hace percibir a personas que no conoces con suspicacia. Tal vez interpretes la amabilidad de una persona sea como coqueteo porque el manipulador te dice todo el tiempo cuántas personas lo desean. Los narcisistas/manipuladores también tienen mayores probabilidades de engañar, lo que incrementa tu falta de confianza en los demás.

Dañan tus relaciones con amigos y familiares. Como leíste arriba, los manipuladores practican la división. Esta es una manera de ponerte en contra de tus amigos y familiares. Para el manipulador es útil aislarte para que no te “distraigas” de alimentar sus necesidades narcisistas. Los manipuladores te mentirán y te dirán que tus amigos y familiares creen que estás loca. Te dirán cosas horribles que supuestamente dijeron de ti amigos y familiares. Usualmente están mintiendo.

Hacen que una nueva relación se vuelva indeseable. Al principio de la relación, lo manipuladores te bombardean de amor. Te dicen lo maravillosa que eres, cómo nunca se ha sentido así, todo lo que siempre quisiste escuchar de una pareja potencial. Pero tan pronto como el manipulador sabe que te enganchaste, empieza a devaluarte. El manipulador te pone en un pedestal al principio de tu relación y luego esencialmente te empuja para tirarte de ese pedestal...y es una larga caída. Desde ese punto en adelante, el manipulador te dice (y muestra) que no cree que seas suficiente.

Puede ser un desafío querer volver a tener una relación después de estar con un manipulador así. Mientras que es importante buscar focos rojos, como el bombardeo de amor, no dejar de buscar estos focos rojos puede tomar posesión de tu experiencia en las citas.

Alejan a tus hijos de ti. Muchos manipuladores ven a sus hijos como extensiones de sí mismos. No diferencian entre sí mismos y sus hijos. Tienden a tener pocos límites con sus hijos. Que sus hijos empiecen a diferenciarse de ellos (por ejemplo, diciendo que no con más frecuencia) es natural para su desarrollo. Pero los manipuladores no pueden manejarlo porque demandan 100 por ciento de lealtad todo el tiempo. Decirle que no a un manipulador puede invocar ira narcisista. Un manipulador le dice a sus hijos cosas (falsas) horribles sobre la otra persona para quedarse con toda la atención de los niños y también para “castigar” al niño por ponerle límites.

Te hacen olvidar quién eres. Tal vez tenías un trabajo que te apasionaba e intereses y pasatiempos que te daban un sentido de satisfacción. Sin embargo, el manipulador desestimaba tus intereses y carrera porque los veía como una amenaza a que le dedicaras toda tu atención. Además, los manipuladores pueden obligarte a renunciar a tu trabajo y hacerte económicamente dependiente. Esta es una forma de abuso.

A version of this article originally appeared in English.