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Verificado por Psychology Today

Relaciones

Ocho miedos comunes de los hombres al compromiso

Source: Gustavo Linhares/Pexels

Fuente: Gustavo Linhares/Pexels

A lo largo de mi carrera como psicóloga clínica e investigadora, he encontrado que los hombres tienen ocho temores comunes al compromiso, todos los cuales tienen sus raíces en la infancia y la adolescencia. El proceso de analizar, proyectar y provocar estos temores puede llevar a los hombres a recrear escenarios de relaciones negativas y sabotearse cuando se trata de romance y amor. Desafortunadamente, si un hombre no crece y trabaja en sus problemas, a menudo seguirá estos mismos patrones una y otra vez, mujer tras mujer, hundiendo sus posibilidades de tener un amor comprometido en el inframundo.

Sé que suena muy familiar esto de los temores de los hombres en este departamento, pero tengan paciencia conmigo. Quiero que tengan una comprensión mucho más profunda de las mentes de los hombres. Recuerden, hay una cuestión de grado de dificultad: algunos hombres están realmente sumidos en sus problemas, mientras que otros están creciendo y trabajando en sí mismos. Es deseable determinar si tu posible pareja está en la categoría de las arenas movedizas para que puedas salir rápidamente y reducir tus pérdidas. Pero si él está avanzando en el desarrollo de sí mismo, la comprensión de estos patrones de autosabotaje te ayudará a saber cómo entrar en su psicología.

1. Miedo al rechazo

Este es un hombre que teme que una mujer de repente pierda interés y lo abandone. Debido a esto, le cuesta tener una conversación directa y honesta y tiene mucho miedo al conflicto. Cuando surgen los inevitables desacuerdos y diferencias en una relación, él empaca sus sentimientos y se aleja. Prefiere el correo electrónico o los mensajes de texto cuando se trata de asuntos incómodos. No tiene el coraje para hacer frente a su pareja, por lo que los problemas se infectan y explotan. Cuando la tensión alcanza el punto de ebullición, no tiene los cojones para romper. En cambio, se vuelve pasivo-agresivo, escapándose suavemente a medida que sus textos y llamadas se desvanecen, o te abandona rápidamente antes de que puedas abandonarlo. Sobre todo, teme al rechazo, un sentimiento tan doloroso, que es casi como la aniquilación, como ser completamente destruido. Así que se desliza alrededor de cualquier conflicto directo.

Muchos hombres sufren en algún grado de este patrón de evitación de conflictos. Esto se debe a que los hombres tienden a tener mucha más dificultad para lidiar con el estrés. La investigación muestra que después de una discusión, la frecuencia cardíaca de los hombres y la lectura de la presión arterial se elevan más que las de las mujeres. Y permanecen elevadas. ¿Por qué? Porque los hombres, a diferencia de las mujeres, tienen más dificultades para suavizarse y calmarse después de cualquier tipo de malestar. Así que pueden alejarse y distanciarse emocionalmente con el fin de calmarse.

Miedo al rechazo: La historia de Ernesto

Ernesto, uno de mis clientes de terapia, era un experto en seguridad cibernética que tenía un historial de enamorarse de mujeres asiáticas magníficas que creía que estaban “fuera de su alcance.” Ernesto conoció a Riko, una mujer japonesa mucho más joven, en línea. Estaba asombrado por su delicada belleza. A Riko le llamó la atención Ernesto y su gran inteligencia. Sin embargo, me dijo en numerosas sesiones que estaba seguro de que ella se desencantaría y lo dejaría. Después de varios meses, Ernesto estaba muy descontento con la pasividad de Riko durante el sexo. Compartió su infelicidad conmigo, pero incluso después de mi insistencia, se negó a decirle a su amante. Finalmente, Ernesto acordó una sesión conjunta con Riko. Estaba muy nervioso de que al ser directo con Riko ella explotaría (como su madre, que tenía una personalidad difícil). Pero con apoyo, fue capaz de decirle la verdad. Riko estuvo bien al respecto. Tenía sus propios problemas sobre la falta de apoyo de Ernesto para su trabajo como diseñadora gráfica. Cuando ella mencionaba esto, Ernesto tendía a cerrarse y alejarse. Pero estaba comprometido con la terapia y con el tiempo la pareja trabajó mucho y para el gran alivio de Ernesto, se comprometieron.

Señales de advertencia de miedo al rechazo: evita los intercambios que incluyan enojo como si fueran la peste. Si hay un desacuerdo, tiende a alejarse y usa mensajes de texto / correo electrónico o simplemente no responde tus mensajes.

2. Miedo a ser controlado y sofocado

Debido a la fuerte presión materna que la mayoría de los hombres experimentan al crecer, el miedo a ser controlado también es un patrón común. En mi experiencia, los hombres valoran su independencia y libertad aún más que las mujeres. Recuerden que para definir sus propias identidades separadas, realmente tuvieron que alejarse de su madre desde el inicio de sus vidas. Esta lucha por una identidad separada es, según algunos estudiosos sobre las diferencias de género, más difícil para los hombres que para las mujeres.[ii] Como resultado, muchos hombres crecen con una visión de las mujeres como pesas que los sujetan o como objetos de control que no los dejan ir. Se pueden escuchar estos temores haciendo eco en las frases que usan los hombres, como, “me amarró,” y “ella me tenía agarrado de los testículos.” Es fácil ver entonces cómo el matrimonio se convierte en el marcador definitivo de un desequilibrio de poder, donde la mujer como esposa simplemente absorbe la vida del hombre.

Cuando el miedo a sofocarse es muy fuerte, conduce a la fobia clásica al compromiso. Hablar de un futuro hace que este tipo se ponga silencioso, nervioso, molesto o enojado. Él puede ser reacio a actuar como si estuviera en pareja cuando están con amigos o en público. Solo puede hablar en primera persona, diciendo: "yo" en lugar de "nosotros" o "me" en lugar de "nos.” Puede mantenerte alejada de sus amigos y familiares. Los hombres con miedo a sofocarse pueden estar en una relación intermitente durante años, donde siempre parece que te quieren cuando rompen porque se siente libre y sin trabas- sin embargo, simplemente no puede apretar el gatillo y comprometerse cuando están juntos porque siente como si estuviera perdiendo su independencia.

Si la relación ha progresado a tener relaciones sexuales regulares, es posible que tenga que hacer un escape pidiéndote que te vayas o se vaya a casa en lugar de pasar la noche. Puede parecer distante y ser emocionalmente inaccesible para ti. Puede decir que no está seguro de lo que realmente es el amor o que es incapaz de experimentar el amor. Este es el tipo que sale y dice que no cree en el amor y el matrimonio, o en ser serio y establecerse con una persona.

No importa cuánto amor sienta, este es un hombre que está aterrorizado de saltar plenamente a una relación a largo plazo. En pocas palabras: él cree que no puede ser él mismo y estar completamente con una mujer. En su opinión, tiene que renunciar al papel principal en su propia vida si está atrapado en un papel de apoyo contigo y/o los niños. Parece que el golf, sus amigos, los días de bar, los deportes, incluso el Super Bowl le van a ser arrancados por el vórtice todopoderoso y todo controlador de la pareja. Para este hombre, el compromiso, el amor y el matrimonio significan estar atrapados en una jaula de la que no hay escapatoria.

Miedo a ser controlado: La historia de Juan

Juan, un hombre de negocios de 40 años de edad, tuvo una serie de relaciones, cada una duraba alrededor de seis meses a un año. Se enamoraba locamente de morena tras morena y las persiguió vigorosamente hasta el momento en que las cosas se pusieron serias y “las ideas de matrimonio” estaban en el aire. En ese momento todo se invertía y se sentía como el cazado en lugar del cazador. Juan se volvía ansioso, agitado y sentía que tenía que alejarse de cada mujer a toda costa, como si su propia vida dependiera de ello. En su última relación, Juan afirmó que se vio obligado a comprometerse. Pero fue salvado por un aliado improbable. Me dijo que justo después de que él le dio el anillo, comenzó a tener ataques de pánico en toda regla. Juan los describió como ataques en los que no podía respirar y su pecho se sentía tan apretado y doloroso que pensó que estaba teniendo un ataque al corazón. Con estos síntomas aterradores, Juan sintió que tenía la excusa que necesitaba. Le dijo a su novia que algo estaba realmente mal con él y él rompió con ella.

Durante la terapia, Juan se dio cuenta de que su miedo a ser sofocado había destruido su última relación y le impediría cualquier posibilidad de amor verdadero. Solo entonces comenzó a trabajar seriamente para enfrentar y superar sus severos temores al compromiso.

Señales de advertencia del miedo a ser controlado: Puede actuar como un capitán súper seguro hasta que tenga que decir las tres palabras mágicas o si deseas una fecha o compromiso definido. Ahí se da la vuelta y corre a refugiarse. O puede actuar como tu caballero con una armadura brillante donde acepta que le des órdenes, siempre buscando complacerte de una manera que se siente como si él estuviera en desbalance en la relación. Hasta que se atora cuando se trata de vivir juntos o comprometerse. Solo entonces te das cuenta de que su cooperación era una ilusión.

3. Miedo a no merecer amor

Debido a que no fue apreciado y validado al crecer, un hombre puede tener un núcleo inconsciente de temor a que simplemente no es merecedor de amor. Se siente inseguro y no lo suficientemente bueno. Este tipo de persona está buscando tu aprobación, preguntando lo que piensas, antes de tomar decisiones. Al principio, se esfuerza mucho y trabaja horas extras para hacerte feliz. Sus sentimientos dependen de lo que piensas y sientes. Si estás triste, decepcionada, asustada, realmente se molesta y lo toma como una prueba de su fundamental falta de valor.

El efecto es que se siente emocionalmente incómodo en la relación, como si no fuera una buena opción para él. Él puede sentir que la mujer está fuera de su alcance. Así que cuando llega el momento de dar ese siguiente paso al compromiso, decir la palabra "amor" o hablar de un futuro, él es pasivo, tranquilo y tiende a alejarse de ti.

Otro signo de este tipo en particular es el hombre que no puede tolerar tu coqueteo inocente con chicos o que hables de tu ex. Se deprime y se retira malhumorado. Si lo engañas olvídate de la relación: este hombre no luchará para recuperarte. En su lugar, colapsará internamente bajo una montaña de odio a sí mismo.

Miedo a no ser amado: La historia de José

José, un comerciante en Internet de 31 años, sufría del miedo a no ser amado o digno. Conoció a Felicia una hermosa entrenadora de Pilates en un bar local. José estaba borracho y se sentía confiado, conquistó a Felicia con su ingenio. Acabaron compartiendo esa primera noche juntos. Felicia persiguió a José, pidiéndole que la acompañara a varias fiestas y eventos. José asistió, pero por lo general tomaba un par de copas para relajarse. Pasaron unos meses “buenos”. Una noche, Felicia se encontró a su ex en una fiesta y coqueteó con él. Al ver esto, José se enfurruñó y se alejó de ella. Él no respondía a ninguno de sus intentos de volver a conectar, incluso se negó a tener sexo de “reconciliación” . Unas semanas más tarde, terminó el asunto, rechazando Felicia aparentemente antes de que pudiera rechazarlo.

Señales de advertencia del miedo a no ser amado : Puede ser muy tranquilo o tímido. O busca la aprobación haciendo cosas que son útiles o dando cosas o acciones. Le resulta difícil hablar de sus propios deseos y necesidades. Es más pasivo y tiende a disfrutar de actividades solitarias como deportes o juegos de computadora. No puede manejar cualquier competencia con otros hombres, por lo general significa el final de la relación.

4. Miedo a no ser suficiente

Si bien el miedo a no ser suficiente está estrechamente relacionado con el miedo a no ser amado, tiene sus raíces en la biología de los hombres y en nuestra cultura. Los hombres están biológicamente cableados para realizar y producir. Además, esta cultura materialista les ha enseñado que la medida del valor de un hombre es su éxito en términos de poder y dinero. Los hombres a menudo sienten que deben tener éxito en todo lo que hacen: en la escuela; deportes; videojuegos; relaciones; como amantes; como padres; y, como sostén de la familia. Algunos hombres sienten que si fracasan en cualquiera de estos ámbitos, son perdedores.

El miedo a no ser suficiente también tiene su origen en las familias donde los niños son impulsados a ser perfectos; a conseguir las mejores notas, a sobresalir en el campo de fútbol o por sus madres (a menudo solteras o divorciadas) a ser los “hombres de la casa.” Es muy difícil, si no imposible, para un niño o incluso un adolescente de 18 o 21 años sentirse como un hombre. Para que puedas entender cómo todavía podría sentir que no es lo suficientemente hombre o que no está a la altura.

Este miedo en particular puede hacer que sea muy difícil avanzar en una relación de compromiso con una pareja, no importa lo fabulosa que sea ella. En su núcleo, este tipo de hombre está aterrorizado de no poder dar a una mujer lo que se merece o necesita. Su ansiedad se puede magnificar si él está realmente fascinado con ella, así que cuanto más le guste, más rápido cree que fallará de alguna manera irrecuperable.

A menudo, este tipo de hombre necesita una novia “trofeo” que sea sexy y hermosa para “probar” que se está midiendo como un hombre de éxito. Él puede o no puede tener sentimientos reales por ella, incluso si están juntos durante años.

Miedo a no ser suficiente: La historia de Rodrigo

Rodrigo, un promotor de eventos de 29 años tenía un fuerte temor de no ser suficiente. Creció con un padre tipo "Gran Santini", un militar de carrera que constantemente empujaba a Rodrigo pero rara vez lo elogiaba. Sin embargo, Rodrigo resultó ser muy exitoso a una edad relativamente joven ganándose a los propietarios del club con su descarada actitud de “poder hacer”. Además de eso, Rodrigo había logrado ganar el corazón de la impresionante Li, una bailarina de Broadway de 30 años, que tenía muchos pretendientes. Habían estado juntos durante dos años, pero mientras ella presionaba para mudarse a su casa, él nerviosamente le decía que no estaba seguro, que no sabía lo que realmente era el amor. Cuando el negocio de Rodrigo se ralentizó, comenzó a alejarse de Li para que se vieran solo una vez a la semana. Entonces, en uno de sus eventos, Rodrigo conoció a una joven modelo y la llevó a la cama. Comenzó a cortejar a la nueva novia sin dejar de mantener contacto con Li. Finalmente, Li se enfrentó a Rodrigo y confesó. Rodrigo trató de compensarla, pero se negó a comprometerse para el futuro. Después de unos meses tortuosos, Li terminó la relación. Li empacó las cosas que había dejado en el apartamento de Rodrigo y cerró la puerta mientras él miraba sin poder hacer nada. Fue entonces cuando Rodrigo vino a verme.

Después de unos meses de terapia, Rodrigo se dio cuenta de cómo se había autodestruido cuando su negocio comenzó a fallar. Sus temores a no ser suficiente lo habían agarrado por la garganta y para sentirse como un hombre nuevamente fue tras la modelo. Desafortunadamente, eso solo funcionó durante un corto período de tiempo. Rodrigo me dijo que estaba avergonzado de que sus miedos hubieran alejado a la única mujer que había amado.

Con mi consejo, Rodrigo le pidió a Li que regresara. En realidad, él le rogó. Rodrigo también la invitó a unirse a él en algunas sesiones de terapia. Cuando Li vio que Rodrigo tenía verdadero remordimiento y después de que él le pidió que se casara con él (con un anillo) ella lo perdonó. Continuaron en la terapia de pareja hasta después de que se casaron.

Señales de advertencia del miedo a no ser suficiente: Se jacta y puede exagerar sus logros hasta el punto de mentir sobre ellos. Ganar en el trabajo o con las mujeres es fundamental para sentirse bien. Si este tipo de persona experimenta un revés en el trabajo, puede escabullirse por vergüenza o como Rodrigo encontrar otra mujer para impulsar su ego.

5. Miedo a ser descubierto

A medida que un hombre se acerca a una mujer, puede temer verse expuesto, porque tiene que revelar miedos o sentimientos que son "poco masculinos" o un vergonzoso secreto familiar. Esto es especialmente cierto si tuvo padres exigentes o difíciles que lo avergonzaron cuando lloraba o actuaba como una “mariquita.” Un miedo similar al compromiso también puede desarrollarse cuando un hombre se avergüenza de su historia o familia. Puede albergar secretos sobre familiares que están en hospitales psiquiátricos, en la cárcel o que simplemente sean pobres.

Es posible que hayas visto este tipo de individuo representado en la película o la televisión como el hombre que solo puede casarse si oculta por completo su pasado. En la galardonada serie Mad Men, el super exitoso protagonista y ejecutivo publicitario Don Draper, ha ocultado por completo sus antecedentes e incluso ha cambiado su identidad, incluido su nombre. Durante mucho tiempo en el programa, nadie, incluida su asediada esposa de clase media alta, conoce su verdadera historia. Toda la vida de Draper se trata de guardar secretos, todo impulsado por el miedo a ser descubierto. Para este tipo de persona, abrir y expresar sus sentimientos más profundos es imposible porque tendrá que exponerse. Y en su mundo, la confesión definitivamente no es buena para el alma.

Otra variación de este miedo tiene que ver con un sentido interno de tener algún defecto horrible e irreparable. Podría ser un defecto físico percibido como su altura o el tamaño de su “paquete.” O podría ser un sentimiento de inferioridad intelectual, una sensación de ser un jugador de clase “B” que no es lo suficientemente bueno como para ser clase “A.” Este tipo de hombre trabaja más duro, se esfuerza más y derriba a los competidores con sarcasmo o desprecio.

En las relaciones, a menudo se proyecta sobre su pareja siendo súper crítico y juicioso que siempre busca un defecto fatal en su pareja. Inconscientemente, no quiere estar con nadie que lo acepte por como es. En la terapia, dice que no hay grandes mujeres por ahí y que es muy exigente porque se merece “la mujer perfecta.” A medida que avanza en la terapia o en algún otro proceso de crecimiento, admitirá que la verdad es que tiene miedo de comprometerse porque tiene miedo de ser descubierto como el hombre imperfecto.

Miedo a ser descubierto: La historia de Gustavo, el pequeño Napoleón

Gustavo era un abogado algo bajo en estatura, algo que le había molestado desde que dejó de crecer a los 14 años. Su brutal padre, un grande y corpulento propietario de un restaurante de pizza italiana, con frecuencia lo golpeaba cuando era niño. Pero Gustavo era tenaz, estudió duro y entró en una de las mejores escuelas de derecho. Pasaron los años y con su ética de trabajo duro y actitud pitbull, se convirtió en uno de los principales litigantes en Filadelfia.

Cuando lo conocí por primera vez, estaba vestido impecablemente de Armani de pies a cabeza. Había estado saliendo con Ana, una trabajadora social tranquila durante tres años. Ella admiraba a Gustavo y era muy tímida socialmente. Gustavo se quejó de que a pesar de que Ana era amable y hermosa, era aburrida, especialmente en la cama. De acuerdo con Gustavo, sus amigos la querían porque Ana lo había humanizado, indicaba que estar con él era tolerable. Gustavo me dijo todo esto con una sonrisa como si le importara una mierda “ser más humano.” Quería conocer a Ana, pero Gustavo se negó porque entonces “nos aliaríamos contra él.” A pesar de mis bromas sobre cómo quería que dos mujeres se aliaran contra él, Gustavo realmente tenía miedo de que Ana descubriera la verdad sobre él: que provenía de una familia brutal y humilde de medios modestos.

Finalmente, como Gustavo continuó igual, Ana tuvo el valor de tener “la charla.” Ante lo que él vio como un ultimátum, Gustavo rompió con ella. Fue solo entonces cuando el progreso de Gustavo en la terapia realmente comenzó. Perdió una gran chica, pero la siguiente mujer que realmente le gustó conoció su triste pero verdadera historia.

Señales de advertencia del miedo a ser descubierto: Niega tener cualquier sentimientos de tipo necesitado, como estar ansioso, inseguro, o solo. Es posible que no pueda usar la palabra "amor". Es extremadamente crítico con los demás, especialmente si le hacen demandas.

6. Miedo a confiar en una mujer

Si un hombre tuvo una madre errática o manipuladora y una historia de ser engañado, usado o decepcionado por las mujeres, puede tener grandes problemas de confianza cuando se trata de hacer un compromiso. Desconfiando de todas las mujeres, él jura nunca volver a ser vulnerable, porque si lo es, simplemente se verá herido. Si recibió un golpe financiero en un divorcio y/o es rico, puede temer que las mujeres solo lo quieran por su dinero. Puede temer que todas las mujeres sean malas, manipuladoras y explotadoras.

A veces este miedo puede desarrollarse cuando un hombre está atrapado luchando por liberarse de un divorcio feo o una batalla encarnecida con su ex por sus hijos. Puede decir que nunca se casará de nuevo.

Miedo a confiar en una mujer: la historia de Carlos

Carlos era un sobrecargo que navegó por un divorcio difícil de una mujer alcohólica muy desagradable, que se parecía mucho a su madre furiosa. Para salir de ello, básicamente cedió y le dio a su esposa la casa que amaba y "la mayor parte" de su dinero. Cuando conoció a Zaida, una mujer estable y cálida en uno de sus vuelos, quedó fascinado. Pasaron seis deliciosos meses juntos. Pero cuando ella comenzó a preguntar acerca del futuro, comenzó a percibirla como agresiva, al igual que su ex. Dijo que no creía que alguna vez sería capaz de vivir con una mujer de nuevo y que definitivamente nunca se casaría.

Zaida fue paciente y amable. Pensó que Carlos cambiaría de opinión, especialmente si lo consentía. Pero después de dos años con muy poco movimiento por parte de Carlos, ella le dio un ultimátum: mudarse juntos o romper. Carlos se sintió atrapado y abusado. Desapareció para finalmente escribirle una larga carta de despedida. Zaida por otro lado, aprendió su lección y fue con uno de mis mentores del amor. Ella comenzó a salir con chicos que estaban más abiertos a la creación de una relación de amor comprometido.

Señales de advertencia del miedo a confiar en una mujer : Él habla negativamente sobre su madre y/o exes. Siente que ha sido víctima de las mujeres. Puede decir que no cree en el amor o nunca se casará.

7. Miedo a crecer

Un hombre puede no sentir que es un adulto que está listo para asumir las responsabilidades de una relación, los niños y la vida familiar. Este llamado síndrome de Peter Pan puede tener sus raíces en varios tipos de disfunción familiar. Puede haber sido mimado por sus padres que lo protegieron del mundo real, de la posibilidad de fracaso. Cualquier dificultad o prueba en la escuela podría haber sido descartada como problema de otra persona y nunca su responsabilidad. O puede que nunca se le haya animado a intentar algo realmente duro como un deporte competitivo o una asignatura escolar acelerada donde intentar y no ganar u obtener una calificación alta fuera una posibilidad real. O puede haber sido enfermizo y tener padres sobreprotectores que no le permitieron jugar con otros niños y competir en deportes. Otros chicos Peter Pan fueron ignorados por un padre divorciado o desaparecido y una mamá con exceso de trabajo.

Como resultado de cualquiera de estas dinámicas, el joven no logra construir su identidad como un hombre adulto competente y sólido. Internamente, se siente como un niño, un niño que quiere jugar, drogarse, dormir hasta tarde y hacer trabajos sin importancia con poca responsabilidad. No es de extrañar entonces que nuestro Peter Pan sea juvenil en sus actividades de ocio. Puede ser adicto a los videojuegos, estar pegado a su consola de juegos en todo momento. O puede pasar muchas horas viendo o practicando deportes. O se preocupa por su salud mientras fuma marihuana todos los días. Puede estar todavía viviendo en casa de sus padres a sus 30 años. Este es un tipo que quiere salir y divertirse, pero se detiene cuando se trata de tener una relación permanente,seria y comprometida.

Miedo a crecer: La historia de Jaime

Jaime era un estudiante eterno, con una maestría y ni una olla para orinar. Trabajaba en Starbucks y vivía con su madre soltera, que era maestra. Su principal pasión era la escritura y aunque nunca había publicado nada, siempre estaba comenzando una nueva novela: "su gran lanzamiento." Cuando Sara, una enfermera frustrada cuyo sueño también era ser esposa y madre, conoció a Jaime en un curso de posgrado, se sintió atraída por su creatividad y su capacidad exagerada para hacer girar los hilos. Tenía un aire infantil que Sara encontró entrañable. Así comenzó una relación intermitente que duró 10 años. Durante ese tiempo, Sara dejaría a Jaime porque la relación y su carrera no estaban “yendo a ninguna parte.” Él entonces reestructuraba su vida y conseguía un trabajo de tiempo completo. Volvían a estar juntos, pero nunca de una manera seria y satisfactoria. Finalmente, Sara se reunió conmigo y decidió terminar la relación para siempre. Una vez que finalmente fue libre, ella comenzó citas con hombres que en realidad tenían sus propios hogares y carreras reales que también estaban buscando estar en relaciones permanentes. Finalmente, a través de un servicio en línea, conoció al "chico nerd" de sus sueños, un hombre exitoso y que estaba loco por ella. Están casados y tienen dos adorables gemelos.

Señales de advertencia del miedo a crecer : Actúa juvenil, hace chistes ridículos o incluso eructos o pedos como un niño pequeño. En un conflicto, tiende a retroceder rápidamente o hacer una rabieta para salirse con la suya. Él puede estar muy preocupado por sus funciones corporales o enfermarse.

8. Temor de no tomar la decisión "correcta"

A este tipo de hombre le cuesta mucho trabajo tomar una decisión o confiar en su propio juicio. Cuando elige una película inmediatamente lamenta no haber elegido otra. No está seguro de que la empresa en la que trabaja sea realmente la mejor para él. Este tipo tiene miedo de tomar una decisión que descarte todas sus otras opciones, incluyendo escogerte a ti. Cada vez que lo hace, tiene una explosión de ansiedad y pensamientos sobre otras mujeres "mejores".

Miedo de no tomar la decisión "correcta": La historia de Jorge

Lisa, una gerente de cosméticos de 40 y tantos en una tienda por departamentos, era una rubia impresionante que conoció a Jorge en línea. Jorge era profesor de la universidad pública que estaba cerca de los 50 y sin embargo nunca se había casado. Lisa se sintió atraída por la mente brillante de Jorge y le encantó el hecho de que no tenía una ex o niños. Jorge la llevaba a cenar y le compraba regalos caros en grandes almacenes. Al principio, Lisa quedó impresionada. Pero a medida que pasaban los meses, se dio cuenta de que Jorge estaba realmente muy deprimido y parecía nunca disfrutar de las fantásticas actividades que compartían. Siempre estaba preocupado por el trabajo, leyendo su “teléfono”, o quejándose que el servicio o la comida no era lo suficientemente bueno.

Después de unos nueve meses, Lisa quería saber hacia dónde se dirigían las cosas en la relación. Jorge dijo que simplemente no sabía a ciencia cierta si el matrimonio era para él, aunque pensó que ya era hora y Lisa era realmente genial. Lisa le pidió que pensara qué quería, pero todo lo que pudo decir era que tenía miedo de cometer un error. Con el estímulo de su mentor de amor (véase el capítulo cinco), Lisa finalmente lo dejó y comenzó a salir con otros chicos. Jorge le rogó que regresara. Después de que entró en terapia y asistió a algunos cursos de crecimiento con ella, Lisa regresó con él, bajo la condición de que se comprometieran. Jorge dice que fue la mejor decisión que pudo haber tomado.

Señales de advertencia del miedo a no tomar la decisión “correcta”: Es muy intelectual. Tiende a pensar demasiado las cosas y obsesionarse. Siempre duda de sí mismo. A menudo, este tipo de persona necesita que lo dejen para darse cuenta de lo que ha perdido.

El Miedómetro

Puedes pensar en el Miedómetro como un continuo de intensidad de los ocho temores. Pueden ocurrir a un nivel normal, donde se enfrentan y superan o pueden exagerarse hasta el punto de que el hombre es tan neurótico como para ser incapaz de entrar en una relación comprometida.

Señales de miedo extremo al compromiso

Cuando los temores de compromiso de los hombres son extremos, pueden presentarse de muchas maneras diferentes. Algunos hombres se convierten en adictos: jugadores compulsivos de videojuegos, comedores, bebedores o adictos al trabajo. Otros se vuelven argumentativos, despectivos, críticos o dominantes. Aún otros pueden actuar extremadamente pasivos o tímidos o retirarse de cualquier conversación significativa sobre el futuro. Algunos actúan más como hipocondríacos o como niños. Otros desaparecen. Otros engañan. Cuando los temores son extremos y el hombre está actuando en respuesta a esos temores a menudo no hay nada que se pueda hacer. Su miedo está operando a un nivel inconsciente y, por lo tanto, controla el resultado de cualquier relación de amor. En otras palabras, no va a ninguna parte.

Una vez que se desencadena el miedo más profundo, ya sea por la perspectiva de verse más regularmente, discutir un futuro juntos, mudarse o comprometerse, un hombre con miedo extremo hará todo lo posible para retroceder. No está dispuesto a examinarse a sí mismo, sus motivos o sus miedos. Esto es lo que necesitas entender: este tipo de persona es fundamentalmente feliz con el status quo de su vida amorosa y no quiere cambiar. Por lo tanto, lo mejor es salir rápidamente y reducir tus pérdidas. No importa lo difícil o injusto que parezca. Es mejor que te vayas porque si te quedas, solo terminarás con un montón de años perdidos que nunca podrán volver, sin mencionar la amarga decepción y la angustia.

Temores normales

Todos nos enfrentamos a dos impulsos conflictivos: fusionarnos y convertirnos en uno vs. ser independientes y libres. Cuando un hombre y una mujer se enamoran y se unen, es normal y común que surjan temores sobre perder el sentido separado de uno mismo, el espacio de uno mismo, la propia identidad y las actividades e intereses únicos. Tanto hombres como mujeres experimentan estos temores. Esto es razonable, deben hacerse compromisos con el fin de tener una relación. Se necesita reservar tiempo. Después de todo, ¿cuántas veces ha sucedido que te involucras con algún tipo y terminas teniendo poco tiempo para tus amigas?

Es normal en el desarrollo de una nueva relación que tu novio tenga dudas, tener alguna medida de prácticamente todos los temores de los que hemos estado hablando. La variable clave aquí es esta: si los temores de un hombre están en el nivel normal, no le impiden avanzar con el tiempo para aumentar la intimidad y el compromiso.

A veces es difícil saber si un hombre tiene una fobia al compromiso inviable o miedos más normales que esté dispuesto a trabajar. Tienes que examinar si tu novio está tratando de ser autoreflexivo y dispuesto a crecer. ¿Está tomando cursos de crecimiento, en un camino espiritual o en terapia? En los últimos meses o años, ¿ha progresado en su capacidad para que ustedes avancen? ¿En hacerte parte de su mundo social de amigos y familiares? ¿Al compartir su espacio físico? ¿En su capacidad para discutir lo que quiere para el futuro? ¿En su voluntad de expresar amor por ti? ¿Está cada vez más abierto a dar el siguiente paso para avanzar juntos, es decir, mudarse juntos o comprometerse? Si está avanzando de muchas de estas maneras, muestra que sus miedos son más manejables y están en el rango normal.

Ayudándole a superar los temores normales

Si le gustas realmente y está dispuesto a crecer, se enfrentará a sus miedos y hará que funcione contigo. Especialmente si aceptas su necesidad de espacio e independencia, validas su valor y continúas creciendo tú. Recuerda, él tenderá a proyectar sus miedos y expectativas negativas sobre ti e incluso inconscientemente te provocará para que te enojes, seas crítica o distante. Si entiendes esto, puedes practicar la bondad amorosa y no participar en ese patrón negativo de su pasado. Puedes mostrarle que el amor es posible. Puedes hacerle saber suavemente que, como dice James Baldwin, defenderse contra un miedo es simplemente asegurar que uno, un día, será conquistado por él; los temores deben ser enfrentados.[iii]

Ayudar a un hombre a enfrentar sus demonios no es tan fácil de hacer. Especialmente cuando tienes tus propios problemas con el amor y el compromiso, así como tus propias necesidades, como todos. En mi libro, El amor en 90 días, te muestro cómo manejar el bagaje de tu pasado que te permitirá la libertad de no arrastrar viejas heridas o amargura en tu futuro. Así podrás amar desde tu mejor y más alta perspectiva y, al hacerlo, inspirar a tu amado a encontrar su fuerza y coraje.

A version of this article originally appeared in English.