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Verificado por Psychology Today

Anthony D. Fredericks Ed.D.

No tienes que ser inteligente para ser creativo

La conexión entre la creatividad y la inteligencia es limitada.

Los puntos clave

  • La inteligencia es solo una base limitada para la creatividad.
  • La creatividad involucra factores de personalidad más que la inteligencia innata.

Muchas personas equiparan la creatividad con el conocimiento, pero nada podría estar más lejos de la verdad. Según el gurú de la creatividad Roger von Oech, "La verdadera clave para ser creativo radica en lo que haces con tu conocimiento". Sin embargo, nuestra educación formal, junto con ciertos mitos sociales, han puesto una prima en la cantidad de "cosas" que deberíamos estar metiendo en nuestras cabezas (comúnmente medido por pruebas estandarizadas).

En realidad, la creatividad implica tomar el conocimiento que ya tienes (ya sea a través de la educación pública, privada o personal) y manipularlo de maneras nuevas y únicas. Esto presupone que tienes un cuerpo de conocimiento con el que trabajar. Los psicólogos a menudo se refieren a esto como la "hipótesis del umbral", una suposición de que un cierto nivel de coeficiente intelectual es una condición previa para la expresión creativa.

Lo que dice la investigación

Un estudio interesante examinó la relación entre la inteligencia y el potencial creativo en una muestra de cerca de trescientos individuos. Lo que los investigadores descubrieron fue que una puntuación de CI de alrededor de 100 era el umbral necesario para el potencial creativo. Para ponerlo en términos más concretos, si estás leyendo y entendiendo este blog, entonces, por definición, tienes la base necesaria para la expresión creativa. El estudio también reveló que incluso niveles más bajos de CI (alrededor de 85 puntos) a menudo sirvieron como el "punto de control" intelectual para las medidas cuantitativas del potencial creativo. Lo más revelador fue esta declaración de los investigadores: "obtuvimos evidencia de que una vez que se alcanza el umbral de inteligencia, los factores de personalidad se vuelven más predictivos para la creatividad".

El experto en creatividad Tanner Christensen consolida aún más la conexión entre inteligencia y creatividad. Él afirma: "La inteligencia importa, [ya que] demuestra tu capacidad para reunir conocimiento y usarlo de manera efectiva. La creatividad [por otro lado], es la capacidad de ir más allá del marco de inteligencia y capitalizar conexiones aparentemente aleatorias de conceptos. Los creativos expertos no necesitan ser más inteligentes que la persona promedio".

Otras investigaciones han reconocido que el conocimiento es solo una base, un punto de partida. Usar ese conocimiento de manera dinámica es de lo que se trata la creatividad. Las personas altamente creativas no solo se sientan en su conocimiento (o se duermen en sus laureles), juegan activamente con su conocimiento. Religiosamente generan muchas ideas nuevas: ideas prácticas, ideas infantiles, ideas salvajes, ideas fuera de la norma, ideas locas, ideas tontas, ideas silenciosas, ideas ruidosas, ideas obtusas, ideas extrañas e ideas raras.

Los creativos también buscan conexiones aleatorias entre conceptos a menudo diferentes. Para los creativos, la creatividad es, simplemente, jugar con su mentalidad (una parte crítica de la "mentalidad de crecimiento"). En resumen, lo importante no es el nivel de inteligencia, sino lo que hacemos con nuestra inteligencia innata.

Dos cosas que puedes hacer para mejorar tu creatividad

Róbala. Austin Kleon, autor de Robar como un Artista, argumenta a favor de robar ideas de otros. Señala, muy enfáticamente, que no existe tal cosa como una idea original. Todo el trabajo creativo se basa en lo que ha venido antes. Algo etiquetado como "creativo" es solo la yuxtaposición de dos o más ideas que nunca se han combinado antes. Escribe con entusiasmo que "Nada es completamente original cada nueva idea es solo un mashup o un remix de una o más ideas anteriores". El truco es 1) reunir tantas ideas diferentes como sea posible, y 2) ponerlas juntas en arreglos locos, al azar, sin sentido, tontos, ridículos, alocados, descabellados y ridículos para crear tu propia idea. En resumen, cuantas más ideas reúnas de varias fuentes, más combinaciones podrás hacer. El truco no es buscar las mejores ideas (ese prejuicio sofocará tu creatividad), sino buscar todo tipo de ideas de una amplia variedad de fuentes y recursos. La creatividad es el resultado de reunir dos o tres de esas ideas en una combinación única y distintiva.

Duda de lo que sabes

El autor y artista Rod Judkins, en su libro El Arte del Pensamiento Creativo, hace una declaración convincente: "Duda de lo que sabes". Continúa diciendo que "Todo lo que se ha logrado en los últimos quinientos años se debe a la duda". Es su afirmación de que no logramos progreso—progreso creativo—si aceptamos todo lo que nos enseñaron o todo lo que alguna vez hemos aprendido. Sostiene que si bien es importante para nosotros salir y buscar conocimiento, también necesitamos sentirnos cómodos al dudar de parte de ese conocimiento. Aceptar las cosas como son, en lugar de como podrían ser, es uno de los grandes depresores de la creatividad. Solo porque un "experto" dijo que algo es así, no significa necesariamente que sea correcto o que no se pueda cambiar. En un momento los "expertos" dijeron que los humanos nunca serían capaces de volar. En un momento los "expertos" dijeron que las mujeres nunca podrían votar. En un momento los "expertos" dijeron que la comunicación inalámbrica era una imposibilidad. No siempre aceptes lo que los "expertos" dicen que es la verdad. Lo más importante, tómate un tiempo significativo para dudar de lo que sabes y para dudar de ti mismo (de nuevo, la "mentalidad de crecimiento"). Puedes abrir una puerta a oportunidades creativas.

A version of this article originally appeared in English.

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