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Verificado por Psychology Today

Economía conductual

Los 13 rasgos esenciales de los buenos amigos

Denis Kuvaev/Shutterstock
Fuente: Denis Kuvaev/Shutterstock

A algunas personas les resulta más fácil establecer y mantener amistades que a otras. Algunos anhelan tener amistades más estrechas o pasan el tiempo intentando entender por qué una relación que ya existía o parecía prometedora se disolvió. En estos casos, lo primero que tendemos hacer es juzgar el comportamiento de la otra persona y no el propio. Tal vez olvidamos que las relaciones se basan en interacciones mutuas. En estos casos, es importante analizar nuestra propia contribución a la dinámica de una amistad. Solo nos es posible modificar nuestro propio comportamiento, y existen ciertas características personales esenciales para construir amistades saludables y duraderas.

Los 13 rasgos esenciales de la amistad

¿Qué tan ciertas son estas declaraciones?

  1. Soy digno de confianza.
  2. Soy honesto con los demás.
  3. Generalmente soy muy confiable.
  4. Soy leal a la gente que me importa.
  5. Confío fácilmente en los demás.
  6. Experimento y expreso empatía por los demás.
  7. Soy capaz de no hacer juicios de valor.
  8. Soy un buen oyente.
  9. Apoyo a los demás en sus buenos momentos.
  10. Apoyo a los demás en sus malos momentos.
  11. Soy seguro de mí mismo.
  12. Tengo sentido del humor.
  13. Soy divertido.

Estos rasgos se dividen en tres categorías generales, cada una de las cuales representa un aspecto esencial del comportamiento relacional. Las personas que están en desacuerdo con la mayoría o todas las declaraciones, probablemente experimentan dificultades para desarrollar amistades significativas y duraderas.

A continuación, presentamos una descripción de cómo cada rasgo influye en las relaciones, organizadas según el ámbito de las expectativas de comportamiento en el que se clasifican:

Rasgos de integridad

Estas cualidades, representadas por los primeros 5 rasgos de la lista anterior, están relacionadas con los valores fundamentales de la mayoría de las culturas -confianza, honestidad, fiabilidad, lealtad y, como cualidad interrelacionada, la capacidad de confiar en los demás.

  • La confianza es frecuentemente el elemento "decisivo" en cualquier relación interpersonal. Cualquier abuso de confianza, independientemente de la magnitud percibida, puede arruinar una relación. La confianza tiene varios componentes, entre ellos, la honestidad, la fiabilidad, y la lealtad, y aunque cada uno de ellos es importante para el éxito de las relaciones, la honestidad y la fiabilidad se identificaron como los más esenciales en el ámbito de las amistades.
  • La honestidad requiere que hablemos abiertamente desde el corazón e incorporemos objetividad a nuestras palabras.
  • Ser fiable significa que nuestros amigos pueden contar con que estaremos para ellos cuando decimos que estaremos, que haremos lo que decimos que haremos y que estaremos dispuestos a defender a nuestros amigos, especialmente cuando ellos no pueden defenderse por sí mismos. Si le fallamos a nuestros amigos cuando nos necesitan, la relación, por lo general, se vuelve superficial, menos interesante, e incluso puede generar resentimiento, si no es que sucede todo a la vez.
  • La lealtad se valora desde el principio en todas nuestras relaciones, desde el momento en que hacemos nuestras primeras amistades. Necesitamos amigos que no revelen nuestros secretos a los demás, hagan rumores sobre nosotros, o permitan que otros nos critiquen.
  • Ser capaz de confiar en otra persona implica sentirse cómodo con la vulnerabilidad. Si tenemos dificultades para compartir nuestro verdadero «yo» con un amigo, es posible que la persona dude sobre si debería abrirse con nosotros.

Rasgos de preocupación

Estas cualidades, representadas por los rasgos enumerados en los números 6 a 10, incluyen la empatía, la capacidad de evitar hacer juicios de valor, la capacidad de escuchar eficazmente, y la capacidad de ofrecer apoyo en los buenos y en los malos momentos. Estos rasgos requieren conocimiento de uno mismo, autodisciplina y una aceptación positiva incondicional de nuestros amigos.

  • La empatía es la capacidad de entender lo que sucede con un amigo, de reconocer cómo se siente y de interactuar y responder en consecuencia.
  • La capacidad de no emitir juicios de valor refleja nuestra facilidad para aceptar las decisiones de un amigo, sin importar en qué se diferencian de las nuestras.
  • Las buenas habilidades de escucha son esenciales para permitir la comunicación de pensamientos, sentimientos y experiencias íntimas. Este intercambio es un proceso gradual de dar y recibir que se profundiza con el tiempo.
  • Apoyar a otros en sus malos momentos es una cualidad que define a un buen amigo, pero también es esencial apoyar a otros en sus buenos momentos. Se dice que "todo el mundo ama a un ganador", pero para algunos de nosotros, esto no es completamente cierto. Si nos cuesta trabajo celebrar la buena fortuna de otra persona y sentimos envidia o incluso amargura, la profundidad de nuestras amistades podría verse afectada.

Rasgos de simpatía

Este grupo, representado por los tres últimos rasgos mencionados anteriormente, incluye tener confianza en uno mismo, sentido del humor, y ser divertido. Este trío de rasgos también se ha asociado con el bienestar general y la felicidad en la vida.

  • La confianza en uno mismo es una característica atractiva en cualquier amigo, e incluso puede ser contagiosa. Cuando estamos en compañía de individuos seguros de sí mismos, normalmente sentimos que nuestra propia confianza aumenta.
  • Las personas divertidas son mejor compañía que los amigos que no suelen apreciar la diversión y están siempre sumergidos en sí mismos. Los primeros disfrutan de la vida, abordan los desafíos de manera proactiva y mantienen las experiencias negativas en perspectiva.
  • Las personas que tienen sentido del humor nos ayudan a lidiar con los problemas que se nos presentan en la vida. Resulta beneficioso tener amigos capaces de evitar que nos tomemos la vida demasiado en serio.

Antes de lograr aumentar el cociente de amistad, debemos admitir que necesitamos hacerlo

Es importante recordar: Cada quién aporta un nivel diferente de los 13 rasgos a sus relaciones. Sin embargo, los mejores amigos son el ejemplo de estos trece rasgos combinados. Mediante un análisis honesto de nuestros propios comportamientos podremos saber si es necesario elevar nuestro "cociente de amistad" para aumentar la probabilidad de mantener las relaciones cercanas que deseamos.

A version of this article originally appeared in English.