Redes sociales
¿Las redes sociales nos están volviendo narcisistas?
La baja autoestima y los rasgos narcisistas se han vinculado al uso de las redes sociales.
2 de enero de 2025 Revisado por Davia Sills
Los puntos clave
- El aumento de participación en redes sociales puede vincularse con baja autoestima y rasgos narcisistas
- Los círculos insulares en las redes sociales pueden fomentar menos empatía por personas fuera de esos círculos
- La forma y el contenido de las redes sociales que consumimos puede afectar los efectos que tienen
- Equilibrar las redes sociales con interacciones en la vida real puede ayudar a atenuar sus impactos negativos
Mis manos vacilaban sobre las teclas mientras pensaba en otro estado de Facebook/Meta. ¿Debería publicar una actualización de mi vida? ¿O alguna idea? ¿Quién quería que viera mi publicación? ¿Quería compartirla con alguien?
¿Más narcisismo y menos autoestima?
A menudo me he preguntado cómo las redes sociales afectan nuestras relaciones con nosotros mismos y con los demás. Somos una especie comunitaria y, naturalmente, anhelamos conectarnos. Sin embargo, la configuración de las actualizaciones de estado y las consecuencias de la interacción en línea nos impulsan a compartir desde una orientación personal con especial preocupación por cómo los demás podrían juzgarnos.
Un estudio de 23,532 personas exploró las posibles relaciones entre la autoestima, los rasgos de personalidad narcisista y el uso de las redes sociales. Es interesante señalar que la baja autoestima y los rasgos de personalidad narcisista están correlacionados con altos niveles de participación en las redes sociales (Andreassen et al., 2017). ¿Cómo es esto posible?
Si bien las redes sociales nos exponen a otros, tienden a hacerlo de una manera que fomenta las comparaciones y la distancia. A diferencia de las conversaciones en tiempo real, las redes sociales otorgan un modo asincrónico, lo que crea una barrera para las respuestas emocionales intuitivas y sin filtros. Según la hipótesis de la desconexión virtual, las interacciones en las redes sociales podrían fomentar una empatía y una conciencia atenuadas de los estados mentales de los demás (Tavares y Rein, 2024). Cuando se utiliza en exceso, este desapego habitual podría fomentar un impacto más generalizado.
El tipo de redes sociales utilizadas y la forma en que una persona interactúa con ellas también podrían tener un impacto. Un estudio reciente descubrió que entre los 334 participantes, el uso de Instagram y Twitter se correlacionaba con niveles elevados de narcisismo comunitario; sin embargo, Reddit no lo hacía (Kristinsdottir et al., 2021). Compartir en las redes sociales, junto con dar importancia a la retroalimentación, también se correlacionaba con el narcisismo comunitario.
Grupos internos y externos
Otro factor en el uso de las redes sociales que podría afectar la forma en que nos relacionamos con nosotros mismos y con los demás es el fenómeno de la identidad grupal. Es un fenómeno conocido desde hace mucho tiempo en psicología social que las personas se sienten más cercanas a aquellas con las que se sienten más similares y que las personas tienden a mezclar sus puntos de vista con los de los demás cuando se las incluye en un grupo.
Un estudio descubrió que cuanto más se identificaba alguien con un grupo específico en línea (en este caso, como seguidor de un equipo deportivo), más probabilidades tenía de celebrar el dolor de los de otro grupo (seguidores de un equipo deportivo rival) (Wakefield y Wakefield, 2024). Los investigadores llamaron a esta observación "contraempatía intergrupal". Dentro de los círculos de las redes sociales donde la identidad grupal se magnifica, esta tendencia es susceptible de tomar un giro oscuro. El auge de los grupos de odio comunitarios en línea podría ser un ejemplo de ello.
¿Qué podemos hacer?
Es complicado retirarse por completo de las redes sociales, pero hay medidas que podemos adoptar para mejorar la empatía frente a los impactos de las redes sociales. Un paso es equilibrar las interacciones en línea con las interacciones en persona. Otra estrategia es diversificar la forma en que utilizamos las redes sociales, saliendo de nuestros círculos habituales para exponernos a diferentes ideas y formas de experimentar la vida.
Por último, adoptar otras medidas para generar empatía fuera de línea, como aprender sobre diferentes culturas, despertar la curiosidad por las experiencias e historias de vida de los demás y realizar voluntariado, también podría ayudar a contrarrestar algunos de los impactos de las redes sociales en este aspecto.
A version of this article originally appeared in English.