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Verificado por Psychology Today

Relaciones

La teoría del aro nos permite encontrar consuelo

Hace algunos años, la psicóloga Susan Silk y su amigo Barry Goldman escribieron acerca de un concepto al que llamaron “T eoría del aro ”.

Es una teoría que te ayudará a saber qué hacer en una crisis. Si la crisis te está pasando a ti, estás en el centro del aro. Si la crisis no te está pasando a ti, estás en uno de los círculos exteriores.

Estos son algunos de los conceptos básicos, parafraseados de Silk y Goodman:

  1. Dibuja un círculo. En este círculo escribe el nombre de la persona en medio de la crisis.
  2. Ahora dibuja un círculo más grande alrededor del primero. En este círculo, pon el nombre de la persona más cercana a la crisis.
  3. En cada uno de los aros más grandes, pon a las personas más cercanas. Como dicen Silg y Goodman, “los padres e hijos antes de los parientes más lejanos. Amigos íntimos en aros más pequeños, amigos menos íntimos en los más grandes… al terminar tienes un Orden Kvetching”.
Illustration by Wes Bausmith
Fuente: Ilustración por Wes Bausmith

Estas son las reglas:

La persona en el aro central puede decirle lo que quiera a cualquiera, en cualquier parte. Puede quejarse y lamentarse y maldecir a los cielos y decir “la vida es injusta” y “¿por qué yo?” Ese es uno de los beneficios de estar en el aro central. Todos los demás también pueden decir esas cosas, pero solo a las personas en aros más grandes.

Cuando estás hablando con una persona en un aro más pequeño que el tuyo, alguien más cercano al centro de la crisis, la meta es ayudar . Escuchar suele ser más útil que hablar. Pero si vas a abrir tu boca, primero pregúntate si lo que estás a punto de decir dará consuelo y apoyo. Si no, no lo digas. Por ejemplo, no des consejos. Las personas que están sufriendo de trauma no necesitan consejos. Necesitan apoyo y consuelo. Así que di “lo siento” o “esto debe ser muy difícil para ti” o “¿te puedo traer algo de comer?” No digas, “deberías escuchar lo que me pasó a mí” o “esto es lo que yo haría”. Y definitivamente no digas, “esto me está bajando el ánimo”.

Si quieres gritar o quejarte, si quieres decirle a alguien lo impactado que estás o lo incómodo que te sientes, o lamentarte de cómo te recuerda todas las cosas terribles que te han pasado últimamente, está bien. Es una respuesta perfectamente normal, pero hazlo con alguien en un aro más grande.

“Entra consuelo, sale lo malo.”

En el periodo a partir de que leí su ensayo, he pensado muchas, muchas veces en esta teoría. ¿Dónde estoy en el círculo? Dada esa posición, ¿qué debería decir o qué podría esperar que me dijeran a mí? ¿Quiénes son las personas en el círculo a quienes les daría consuelo? ¿Con quienes puedo desahogarme?

Y he querido hacer una lista de cosas prácticas que se pueden hacer por alguien en una crisis. Este es un comienzo:

  1. Llevar comida.
  2. Llevar una taza de café, té o una barra de chocolate.
  3. Ir a caminar.
  4. Ofrecer cuidar o pasar tiempo con los niños, padres mayores o mascotas.
  5. Ir a lavar los trastes o la ropa.
  6. Ver juntos una película que disfruten.
  7. Si es difícil ir en persona, puedes mandar una nota o mensaje.

¿Qué le puedes agregar a esa lista? ¿Qué ha sido útil para ti o un ser querido? ¿En qué parte del círculo te encuentras ahora?

Derechos de autor 2017 Elana Premack Sandler. Todos los derechos reservados

A version of this article originally appeared in English.

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