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Verificado por Psychology Today

Ansiedad

El problema con el perfeccionismo y la procrastinación

La procrastinación puede considerarse como perfeccionismo inseguro en esteroides.

Photo by Isabella and Louisa Fischer/Unsplash

Seamos plenamente conscientes en cada momento

Fuente: Foto por Isabella y Louisa Fischer/Unsplash

Tal vez escuchas el término “consciencia plena” e inmediatamente piensas que es una cosa rara y new age. No lo es. Ha estado ahí siempre.

La conciencia plena se trata más de darnos cuenta de algo. Si tienes consciencia plena, puedes profundizar tu experiencia del presente. Los autores de La manera plenamente consciente de atravesar la depresión: cómo liberarte de la infelicidad crónica, los autores describen la diferencia:

“...la consciencia plena es mucho más que prestar atención de forma más detallada.. Es prestar atención de una manera distinta; cambiar la manera en la que prestamos atención… Estar plenamente consciente significa apagar el piloto automático con el que operamos la mayor parte del tiempo, enfocándonos en las cosas en nuestro presente con completa consciencia”.

Intenta esto: estás sentado en algún lugar leyendo esto. Nota por un momento la manera en la que está tu cuerpo. Si estás sentado, nota el peso de tu cuerpo en la silla. Nota lo que puedes escuchar. Nota si hay una brisa o si el aire se mueve a tu alrededor. Nota si puedes saborear algo. Permite que tus pensamientos o emociones vengan y vayan conforme notas su presencia.

Eso es la conciencia plena en su forma más simple: tú viviendo más en el momento y en el presente.

La conciencia plena acentúa la importancia y la energía en el ahora. Pero la práctica de consciencia plena tiene otra función vital. Si simplemente notas una emoción dolorosa o un pensamiento en el presente, pero no lo alimentas de ninguna manera (como odiándolo o deseando que se vaya), esa misma aceptación puede quitarle todo su poder. Después de todo, lo que creemos o pensamos sobre algo es lo que nos lleva a juzgarlo.

Mi propio viaje hacia la consciencia plena

Permite que me ofrezca como ejemplo. He sido muy abierta sobre mi ansiedad, más específicamente, sobre mi trastorno del pánico. Soy una estudiante de la conciencia plena con mucho por aprender. Pero he estado intentando notar mi ansiedad cuando sucede, quedarme en el presente y permitirle a mi ansiedad ser, en lugar de formar un juicio al respecto o alimentarla con miedo.

Mi tipo particular de pánico hace que mis piernas tiemblen. El otro día decidí entrar a una tienda nueva, cuando entré hacía calor y estaba llena de gente. Pude sentir inmediatamente cómo mis piernas se ponían en modo “quiero salir de aquí”. En lugar de alimentar el pánico con un pensamiento como “apuesto que esto me va a llevar a un ataque de pánico grande, será una terrible vergüenza y nunca podré volver a esta tienda”, simplemente le presté atención a mis piernas. “Hmm, se siente como si mis piernas estuvieran empezando a temblar”. No coseché temor o vergüenza a partir de ello. Mantuve mi enfoque en la conversación con los demás, mirando alrededor de la tienda… y desapareció.

Mientras más practiques permanecer en el momento, más fácil y habitual se vuelve. Puede convertirse en un nuevo patrón, un nuevo comportamiento y opción para ti.

El problema con el perfeccionismo y la procrastinación

Con el perfeccionismo suele venir la procrastinación. ¿Por qué? Porque te estás evaluando constantemente y no cumples con las expectativas de quien podrías ser. Tu segundo nombre es vergüenza. La procrastinación puede considerarse como un perfeccionismo inseguro en esteroides.

Por ejemplo, tal vez llevas tiempo queriendo hacer algo pero lo retrasas porque no hay espacio en tu agenda sumamente ajetreada. Así que lo empujas completamente (o casi completamente) fuera de tu mente, excepto que sabes que aún no lo haces, y en lugar de admitir un “lo siento, no puedo lograrlo hoy” o “bueno, lo haré la próxima semana, esta semana es simplemente imposible”, te avergüenzas todavía más por la evasión.

Es un círculo vicioso: hacerlo, pero no a la perfección, entonces hay vergüenza. No hacerlo, retrasarlo, y hay vergüenza también.

Intenta estar consciente de la vergüenza

La vergüenza es un sentimiento. Así que piensa en los sentimientos como olas en el océano. Cada sentimiento, cada ola tiene una vida propia. Empieza lejos, en las profundidades del mar. Luego, gradualmente, llega a la costa en donde puedes ver su forma, su fuerza, su poder. Pero cuando se le acaba el tiempo, cuando desaparece en espuma en la playa, es reemplazada por la siguiente ola. Y todo lo que puedes sentir es la resaca, reflexionando sobre cómo la ola todavía existe, pero volvió a desaparecer bajo la superficie de nuevo. Y este proceso sigue y sigue. La conciencia plena significa estar conscientes de cada momento de la vida aparente de esa ola, de esa emoción, sobre llevándola hasta que llega a su final.

Entonces, ¿qué significa estar conscientes de la vergüenza? ¿Cómo se vería o sentiría ese proceso? La voz del perfeccionismo y la depresión perfectamente oculta te ha dicho que si notabas dolor emocional, podría no irse jamás. Pero estás consciente de la vergüenza, puedes descubrir que tienes la capacidad de notarla, conectar con ella, sentirla y luego seguir adelante en el momento presente. “Oh, mira, aquí hay vergüenza. Qué interesante…” Si no odias la vergüenza o evitas la vergüenza o te regodeas en la vergüenza, sino que simplemente notas su presencia puedes aprender que puedes lidiar con ella y luego dejarla ir.

Una emoción o pensamiento solo tiene poder si le das poder, incluso si es vergüenza.

A version of this article originally appeared in English.