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Verificado por Psychology Today

Philip Zimbardo, Ph.D.

Philip Zimbardo Ph.D.

¿El porno es bueno o malo para nosotros?

Nuevas investigaciones sugieren que ver porno podría traer consecuencias indeseadas.

Por décadas la gente se ha hecho la mismas preguntas acerca del porno: ¿Es bueno o malo para nosotros? ¿Es inmoral o nos empodera? ¿Daña o libera? Hacer estas preguntas inevitablemente lleva a un intenso choque de opiniones y difícilmente llega a algo más.

Una pregunta que no se hace es: ¿Qué es el porno para nosotros y nos sentimos cómodos con eso? Hay un cuerpo creciente de investigación que dice que ver porno podría llevar a resultados no muy deseables tanto individual como socialmente a corto y largo plazo.

Hay algunas personas que pueden ver porno ocasionalmente y no sufrir efectos secundarios considerables; sin embargo, muchas personas ahí afuera, incluyendo adolescentes y pre adolescentes con cerebros altamente plásticos, se encuentran usando el internet de alta velocidad compulsivamente para ver porno específico para sus gustos, lo que los desconecta de su sexualidad en la vida real.

Con solo visitar páginas como YourBrainOnPorn y el foro de No masturbación de Reddit podemos enterarnos de miles de historias de jóvenes luchando por superar lo que consideran como una compulsión creciente.

En el primer estudio de su tipo del cerebro de los usuarios de porno por internet, llevado a cabo por el Instituto Max Plank de Desarrollo Humano en Berlín, los investigadores encontraron que las horas y años de porno estaban relacionadas con una reducción en la materia gris en regiones del cerebro asociadas con la sensibilidad a las recompensas, y a una respuesta reducida a fotos eróticas sin movimiento.

Menos materia gris significa menos dopamina y menos receptores de dopamina. La investigadora principal, Simone Kühn presentó la hipótesis de que "el consumo regular de pornografía erosiona de alguna manera el sistema de recompensas".

Esta es una de las razones por las que Playboy, la revista que introdujo a gran parte de la población a la figura femenina desnuda, dejó de presentar a conejitas desnudas en el 2016 (aunque después volvieron a introducir la práctica). Como dijo Pamela Anderson, en portada de la última edición al desnudo, " es difícil competir con el Internet."

Otro estudio alemán mostró que los problemas de los usuarios se relacionaban más con las cantidades de pestañas abiertas y el grado de excitación. Esto ayuda a explicar por qué algunos usuarios se vuelven dependientes de porno nuevo, sorprendente o cada vez más extremo. Necesitan más y más estímulos para excitarse, obtener una erección y lograr un clímax sexual.

Un estudio reciente dirigido por investigadores de la universidad de Cambridge encontró que los hombres que demostraban comportamientos sexuales compulsivos requieren imágenes sexuales cada vez más novedosas porque se habitúan a lo que están viendo más rápido que sus congéneres.

Entonces probablemente no es coincidencia que los usuarios de porno reportaran gustos sexuales alterados, menos satisfacción en sus relaciones y problemas al formar lazos y crear intimidad en la vida real.

Muchos jóvenes mencionan especialmente cómo el porno les ha dado una visión irreal y "retorcida" de lo que se supone que sean el sexo y la intimidad y cómo les parece difícil interesarse y excitarse con una pareja en la vida real.

En efecto, para muchos de ellos, un encuentro sexual en la vida real puede ser una experiencia extraña causante de ansiedad. Esto es porque se requieren habilidades de comunicación, el cuerpo entero necesita estar involucrado y deben interactuar con otra persona tridimensional de carne y hueso con sus propias necesidades sexuales y románticas.

El libro, Sexo al amanecer, ofrece una relevante metáfora:

Hay una vieja historia sobre un juicio de un hombre acusado de quitarle el dedo a mordidas a otro hombre en una pelea. Un testigo llegó al estrado. El abogado defensor preguntó, "¿De verdad vio a mi cliente arrancar un dedo con los dientes?" El testigo respondió, "Pues no, no lo vi." "¡Ajá!" Dijo el abogado con una sonrisa de satisfacción. "¿Entonces cómo puede decir que le quitó el dedo a mordidas?" "Pues," dijo el testigo, "Lo vi escupirlo."

Pensemos en esto dentro del contexto de jóvenes viendo porno en línea. A pesar de que los efectos que tiene el porno en línea en el cerebro y el comportamiento todavía no se han determinado por completo, nunca antes en la historia los jóvenes habían padecido el fenómeno conocido como disfunción eréctil inducida por porno.

En el primer estudio a gran escala de comportamiento sexual masculino en los Estados Unidos llevado a cabo por Alfred Kinsey en 1948 y publicado en el libro subsecuente Comportamiento Sexual del Macho Humano, solo el 1 por ciento de los hombres debajo de los 30 años y 3 por ciento de los hombres entre 30 y 45 años de edad reportaron disfunción eréctil. Pero, en un estudio reciente, más de un tercio de jóvenes en servicio militar reportaron experimentar disfunción eréctil. Otros estudios recientes tuvieron hallazgos similares entre jóvenes fuera del ejército en todo el mundo, los índices muestran un incremento marcado en la disfunción después de que el internet de banda ancha se popularizó.

Para mi libro, Hombre Interrumpido, entrevistamos a muchos hombre jóvenes acerca de sus preocupaciones sobre el porno y cómo hay una falta de asesoría en cuanto al uso excesivo de porno. Un sentimiento común entre ellos era: "Me gustaría saber que más psicólogos reconocen la adicción al porno en todos los grados de severidad. Si ese fuera el caso, me sentiría menos pesimista al hablarles sobre mis problemas."

También hablan de cómo otras áreas de sus vidas se ven afectadas, tales como concentración y bienestar emocional al ver cantidades excesivas de porno, porque notan cambios masivos en sus vidas personales y percepciones una vez que dejan de masturbarse con porno.

Estos jóvenes usualmente cuentan cómo su ansiedad social mejoró drásticamente incluyendo un incremento en la confianza, contacto visual y comodidad al interactuar con las mujeres. También reportan más energía para llevar sus vidas diarias, facilidad para concentrarse, depresiones aliviadas y erecciones más fuertes con mejor respuesta sexual después de involucrarse voluntariamente en un reto de no masturbación.

Sin importar cómo se sienta uno respecto al valor del porno, más y más estudios sugieren que los usuarios del porno padecen efectos dañinos. A fin de cuentas, se deben llevar a cabo más investigaciones. Sin embargo, si seguimos negando que el porno puede ser un problema para algunas personas, les estamos negando a esas personas, muchas de ellas menores de edad, la ayuda y guía que necesitan.

Esta publicación fue co escrita por Nikita Coulombe. Para más información está el libro Hombre Interrumpido y la plática TED "El fin de los chicos".

A version of this article originally appeared in English.

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