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Verificado por Psychology Today

Sexo

El impacto de los juguetes sexuales en las relaciones

Por Katherine Schreiber

La popularidad de los juguetes para adultos ha incrementado durante la última década. Las investigaciones sugieren que los tabús que rodean a los vibradores y otros dispositivos cuyo propósito es incrementar el placer individual o mutuo se están disolviendo conforme cada vez más individuos (y parejas) buscan tipos de tecnología cada vez más íntimos.

Sin duda, mejorar el placer físico mejora el disfrute sexual. Pero, ¿cómo impacta el uso de los juguetes sexuales la satisfacción que ambas partes derivan de su relación en general? Algunas investigaciones novedosas han observado la prevalencia y demografía del uso de juguetes sexuales y ayudan a responder esta pregunta. Y los resultados indican que el placer en la cama y el placer en una relación pueden ser ligeramente diferentes para cada una de las partes dependiendo de su género.

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Fuente: Pexels

Un amplio estudio representativo nacional en Estados Unidos liderado por el investigador Michael Reece, Ph. D evaluó la prevalencia del uso de vibradores entre hombres heterosexuales. Resulta intrigante que los hombres heterosexuales que habían usado juguetes sexuales con sus parejas reportaron menores niveles de satisfacción sexual que los hombres que nunca habían usado un juguete sexual con sus parejas. Los investigadores no pudieron explicar con certeza por qué era más baja la satisfacción en esta cohorte. Pero dado que la mayoría de los hombres heterosexuales que habían usado un vibrador con su pareja reportaron haberlo hecho para incrementar el placer de sus parejas (y no el propio) es posible que la satisfacción sexual de estos hombres no cambiara en absoluto con la introducción de un vibrador y podría ya haber sido más baja desde el inicio.

Dicho esto, también puede ser el caso que algunos hombres heterosexuales que han usado vibradores con sus parejas (ya sea porque su pareja sugirió que lo hicieran o porque orgánicamente creyeron que podría mejorar el disfrute del sexo de su pareja) sintieran que el tener que usar un vibrador reflejaba una mala habilidad sexual propia. Si este fuera el caso, tendría más sentido que su satisfacción sexual permaneciera en un nivel bajo. (A nadie le gusta sentir que no es bueno en la cama).

La creencia de que “usar un juguete sexual significa que tu pareja no es un amante lo suficientemente bueno es una de las creencias erróneas más populares entre las personas”, dice la Dra. Kat Van Kirk, terapeuta matrimonial y familiar y experta en sexo y relaciones. “Uno de los miembros de la pareja también podría llegar a temer que el uso de un juguete sexual lo reemplazará o que se volverán demasiado dependientes del juguete para lograr excitación y/o orgasmo”.

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Fuente: Wikimedia Commons

Todo esto no quiere decir que todos los hombres que usan un vibrador con su pareja se arriesgan a sentirse inferiores o insatisfechos. Otra investigación (también realizada por Reece) ha encontrado que los hombres que suelen usar vibradores (para sí mismos, sus parejas o ambas) califican más alto en medidas de función eréctil, función orgásmica, deseo sexual y satisfacción sexual que los hombres que rara vez o nunca han tocado un vibrador.

El mismo estudio encontró que los hombres que se identifican como homosexuales o bisexuales son usuarios más frecuentes de vibradores y otros juguetes sexuales, una observación corroborada mediante un estudio de 2012 realizado por Joshua G. Rosenberger, Ph.D.

Se ha encontrado un uso más frecuente de juguetes sexuales entre mujeres que no se identifican como completamente heterosexuales, según un estudio de 2011 liderado por la investigadora Vanessa Shick, Ph.D. Mientras que 53 por ciento de las mujeres heterosexuales reportan haber usado un juguete sexual alguna vez, el 86 por ciento de las mujeres que tienen sexo con mujeres reportan haber usado un juguete sexual y haber notado un incremento en su placer sexual gracias a ello. (También es importante notar que como Shick et al., escriben en su estudio, “Las mujeres que se identifican como lesbianas o queer y usan vibrador reportan menos dificultad con el dolor que las mujeres que se identifican como queer y lesbianas sin un historial de uso de vibradores experimentan?”).

Hablando de manera general, las parejas que pueden explorar maneras novedosas para su intimidad, incluyendo probar uno o más juguetes sexuales, tienden a tener mayor éxito en mantener la pasión y el deseo (además de satisfacción en su relación) a largo plazo. En un estudio de 2016 realizado por David Frederick Ph.D. de la universidad de Chapman encontró que las mujeres y los hombres que reportaron sentirse satisfechos con su relación y el sexo que tenían con sus parejas tenían más probabilidades de haber usado juguetes sexuales juntos, además de realizar otras actividades como bañarse juntos, probar nuevas posiciones en la cama y programar una cita nocturna para tener sexo.

El que los juguetes sexuales terminen mejorando una relación o llevando a un conflicto probablemente depende de la naturaleza de la apertura y comunicación entre la pareja. Como demuestra un reporte de 2013 realizado por el Instituto Guttmacher, cuánto más positivamente califiquen los individuos en una relación sus interacciones con sus parejas, tienden a otorgar mayores calificaciones a su deseo mutuo así como la satisfacción que derivan de su relación, dentro y fuera de la recámara.

En el contexto de los juguetes sexuales, la comunicación positiva significa (idealmente) que los miembros de una pareja que se sienten amenazados pueden abrirse sobre sus preocupaciones, sentirse escuchados y validados y recibir tranquilidad de sus parejas de que el deseo de usar un juguete sexual no es para nada un comentario acerca de su habilidad y deseabilidad sexual o su virilidad. (De manera similar, una persona que desee usar un juguete sexual debería, idealmente, ser capaz de comunicar su deseo sin ser juzgada, avergonzada o alejada de la idea). No es de sorprender que Reece y su colega Debra Herbenick, Ph.D. asuman en su ensayo de 2010 que “puede ser que la capacidad de comunicarse abiertamente y sentir que los deseos y placeres sexuales propios son aceptados por la pareja de uno mejora la satisfacción”.

Van Kirk cree que incorporar juguetes puede mejorar la relación y satisfacción sexual de cualquiera que esté abierto y respete los límites, las inclinaciones de su pareja y lass propias. “Si se cultiva una sensación de apertura y carencia de juicio, la mayoría de las personas pueden aprender a incorporar nuevos aspectos a su repertorio en lugar de resistirse. Hablar sobre la resistencia puede ser útil para eliminar los mitos que tu pareja tenga acerca del uso de juguetes sexuales. Y un poco de educación siempre es útil. Por ejemplo, el hecho de que la mayoría de las mujeres no llegan al orgasmo solo mediante interacciones entre el pene y la vagina debería ser suficiente causa para invertir en un juguete sexual”.

Sigue a Katherine en Twitter.

A version of this article originally appeared in English.