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Verificado por Psychology Today

Sexo

Demasiado expuestos y poco preparados: los efectos de la exposición temprana al contenido sexual

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Adolescente impactada por algo que vio en Internet
Fuente: istockphoto

“Crecen tan rápido”, suelen lamentar los padres.

Actualmente, los niños son sexualizados en etapas cada vez más tempranas, en parte, debido a que son expuestos a materiales sexuales en películas, música y otros medios más temprano que nunca.

Con acceso fácil al internet, los adolescentes curiosos pueden terminar expuestos, accidental o intencionalmente, a millones de páginas de material sin censura, sexualmente explícito y con frecuencia poco preciso y potencialmente dañino.

¿Y qué? Si los niños no lo entienden, ¿cómo pueden ser afectados por lo que ven?

Incluso si los niños pequeños no pueden entender el sexo o su papel en las relaciones, la imágenes que ven pueden dejar una impresión duradera. Es una premisa básica de la mercadotecnia que lo que vemos, leemos y a lo que prestamos atención influye en nuestro comportamiento. Y, como cualquier mercadólogo sabe, el sexo vende. Por eso vemos productos y servicios que no tienen nada que ver con sexo siendo vendidos de maneras cada vez más sexualizadas.

Los niños hasta de 8 y 9 años están encontrando material sexualmente explícito en internet y otros medios. A pesar de que las investigaciones apenas están empezando a evaluar los daños potenciales, hay razones para creer que la exposición temprana a contenido sexual podría tener los siguientes efectos indeseables:

Sexo prematuro. Las investigaciones establecieron que los adolescentes que ven películas o escuchan música que glamorizan el abuso de alcohol y drogas y la violencia, tienden a llevar a cabo esos comportamientos también. Un estudio de 2012 muestra que las películas influyen en los comportamientos y actitudes sexuales de los adolescentes. El estudio, publicado en Psychological Science, encontró que mientras más se exponían los adolescentes a contenidos sexuales en las películas, más pronto empezaban a tener sexo y más probabilidades tenían de tener sexo casual sin protección.

En otro estudio, los niños que fueron expuestos a medios sexualmente explícitos tuvieron tres veces más probabilidades de participar en sexo oral y coito dos años después de la exposición que los niños no expuestos. Las niñas pequeñas expuestas a contenidos sexuales en los medios tenían dos veces más probabilidades de participar en sexo oral y tenían una y media veces más probabilidad de tener coito. Las investigaciones también muestran que los adolescentes que escucharon música con referencias degradantes tenían más probabilidades de tener sexo que aquellos que se expusieron menos.

¿Por qué los adolescentes tienen más probabilidades de tener sexo después de exponerse a contenido sexual en las redes? Al igual que leemos libros específicos y les mostramos películas educativas a nuestros hijos con la esperanza de que aprendan lecciones a partir de los personajes, los medios brindan una especie de educación sexual a los jóvenes. Los mensajes mediáticos normalizan la experimentación sexual prematura y representan el sexo como casual, sin protección y libre de consecuencias, alentando a las actividades sexuales mucho antes de que los niños estén listos emocional, social y sexualmente para ello.

Sexo de alto riesgo. Mientras más temprano sean expuestos los niños a contenido sexual y empiecen a tener sexo, mayores las probabilidades de tener sexo de alto riesgo. Las investigaciones muestran que los niños que tienen sexo alrededor de los 13 años tienen más probabilidades de tener múltiples parejas sexuales, participar en coito frecuentemente, tener sexo sin protección, y usar drogas o alcohol antes de tener sexo.

En un estudio realizado por el Dr. Jennings Bryant, más del 66 por ciento de los niños y 40 por ciento de las niñas reportaron querer intentar alguno de los comportamientos sexuales que vieron en los medios (y, muchos lo hicieron durante la preparatoria), lo que incrementa el riesgo de contraer enfermedades transmitidas sexualmente y embarazos no deseados.

Adicciones en relaciones, amor y sexo. No todos los niños expuestos al contenido sexual batallarán con un trastorno de salud mental, pero las investigaciones muestran que la exposición temprana a la pornografía es un factor de riesgo para adicciones sexuales y otros tipo de trastornos de intimidad.

En un estudio de 932 adictos sexuales, el 90 por ciento de los hombres y el 77 por ciento de las mujeres reportaron que la pornografía era un factor en su adicción. Con la disponibilidad extendida de material explícito en Internet, estos problemas se están volviendo más prevalentes y están surgiendo a edades más tempranas.

Violencia sexual. De acuerdo con algunos estudios, la exposición temprana (a los 14 años) a la pornografía y otros materiales explícitos puede incrementar el riesgo de que un niño se vuelva víctima de la violencia sexual o la lleve a cabo en contra de otro niño. Para algunas personas, el uso habitual de pornografía puede incitar un deseo de encontrar material más violento o pervertido, incluyendo imágenes de violación, tortura o humillación. Si las personas buscan actuar lo que ven, pueden tener más probabilidades de violencia sexual, violación o abuso de menores.

Preservar la juventud de nuestros niños

La exposición temprana a contenido sexual en los medios puede tener un impacto profundo en los valores, actitudes y comportamientos hacia el sexo y las relaciones entre nuestros niños. Desafortunadamente, las representaciones de los medios no siempre reflejan el mensaje que los padres quieren enviar. Estas son algunas de las maneras en las que un padre puede asegurar que se escuche el mensaje:

  • Siempre saber lo que tus hijos están viendo, jugando y escuchando y aprovechar los momentos educativos para discutir cualquier contenido inapropiado o los comportamientos representados.
  • Poner y ejercer límites sobre el tiempo en la televisión.
  • Usar filtros de internet y controles parentales.
  • Compartir los valores y expectativas familiares en cuanto al sexo y las relaciones.
  • Hablar con tu hijo sobre las representaciones mediáticas del sexo, las relaciones y roles de género y enseñarles a cuestionar la precisión y la intención de los mensajes que reciben.
  • Ser modelos de relaciones respetuosas y saludables y de autovaloración.

Para la mayoría de las familias, prohibir los medios en el hogar no es una opción realista. Después de todo, la mayoría de los niños de 8 a 18 años le dedican en promedio siete horas y media a los medios en un día normal, según un estudio de 2009 realizado por la Fundación de la Familia Kaiser, y más de la mitad de ese contenido tiene imágenes o referencias sexuales. La meta no es evitar el problema, sino acercarse a ello directamente para que los niños puedan aprender sobre el sexo y las relaciones desde su fuente más confiable: tú.

A version of this article originally appeared in English.