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Verificado por Psychology Today

Autoayuda

Deja de buscar validación de los demás

oneinchpunch/Shutterstock
Fuente: oneinchpunch/Shutterstock

Es razonable que cualquiera quiera que sus ideas, elecciones, logros u opiniones sean validadas por aquellos que tienen a su alrededor. Después de todo, ¿qué es lo primero que hacemos de niños al lograr algo? Volteamos a ver a nuestros padres para que nos reconozcan (validen) que hicimos algo bueno.

De acuerdo con la Dra. Karen Hall, la validación es el "reconocimiento y aceptación" de la experiencia de alguien más. La autovalidación es la capacidad de reconocer y valorar tu propia experiencia personal. No se trata de estar de acuerdo con alguien o aceptar sus pensamientos como propios; se trata de ser capaces de aceptar esos pensamientos y experiencias como válidos.

La validación es parte de ser interdependientes y confiar en la retroalimentación y el aliento de otros a nuestro alrededor. Incluso las personas muy independientes necesitan validación en algunos aspectos de su vida; sin embargo, también son capaces de aceptar su propia autovalidación si no la obtienen de alguien más.

El problema surge cuando la autovalidación no es posible o no es valorada. En otras palabras, si un individuo pone la opinión, aprobación o reconocimiento de alguien más por encima de sus propios sentimientos, necesitarán la validación externa de otra persona de manera constante.

Validación de los demás

Un aspecto importante de la necesidad de validación de los demás ha evolucionado a partir de las redes sociales y la manera en la que las personas se presentan a sí mismas y su identidad con base en la manera en la que otros responden a sus publicaciones. Matthew Lieberman, un profesor de psicología de la Universidad de California, en Los Ángeles y escritor de Social: por qué nuestros cerebros están hechos para conectarse, encontró que las redes sociales satisfacen el deseo de ser parte de un grupo y evitan el sentimiento de aislamiento y potencial vulnerabilidad. (Lieberman, 2013; Tjepkema, 2019)

La mayoría de las personas tenemos un amigo que constantemente publica cosas y está revisando los comentarios, likes y número de veces que se compartió su publicación. Y no son solo unas cuantas personas, son más de 3.2 miles de millones de personas usando las redes sociales diariamente en todo el mundo. Las investigaciones realizadas por Emarsys reportan que este número representa al 42 por ciento de la población global.

En Estados Unidos, casi el 70 por ciento de la población adulta usa Facebook, con el 90.4 por ciento de los llamados millenials reportando ser usuarios activos. Al presionar me gusta, publicar un comentario o compartir una publicación, las personas cada vez más se validan mutuamente.

Esto, junto con la necesidad de validación en persona, puede provocar ansiedad, depresión y baja autoestima, y hacer que se vuelva adictivo escuchar alabanzas, aceptación y reconocimiento en todos los aspectos de la vida.

Romper el ciclo

Un primer paso efectivo para romper la necesidad de validación por parte de los demás empieza con entender el tipo de validación que estás buscando: ¿quieres reconocimiento a través de redes sociales? ¿Te interesa escuchar que estás dentro de un grupo, el mejor en el trabajo, la pareja ideal o través el mejor padre del mundo?

Aprender a reconocer cuándo estás buscando validación de fuentes externas es el primer paso. Al reconocer este comportamiento, las personas pueden elegir una opción más efectiva, romper el ciclo y aprender a buscar validación internamente.

Estas son algunas buenas maneras de comenzar:

  • Tomar un descanso de las redes sociales. Alejarse de las redes sociales es una excelente manera de comenzar. Esto elimina la comparación con los demás o la ansiedad y el estrés sobre la manera en la que tu publicación, foto o comentario está siendo percibido y visto por los demás.
  • Ser consciente. Observa detenidamente lo que estás haciendo. Busca mejoras y lleva un registro ya sea como notas mentales o en un diario. Estas son autovalidaciones que te ayudan a construir tu reconocimiento de tus propias habilidades, talentos y capacidades.
  • No pedir validación. En lugar de buscar validación por parte de los demás, pregúntate a ti primero. Si recibes validación (aliento o reconocimiento), reconoce las alabanzas y acéptalas, luego detente. No sigas pidiendo validación por parte de los demás.

Ten en mente que la validación no es algo malo en tu vida; es afirmativa y positiva. Solo se vuelve problemática cuando se convierte en el centro de todo lo que haces.

A version of this article originally appeared in English.