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Verificado por Psychology Today

Sexo

¿Deberíamos buscar a un terapeuta sexual?

Temores falsos acerca de terapia sexual: el terapeuta sugerirá un trío para animar nuestra vida sexual; tendré que revelar mis aventuras pasadas; se reirán de mí por lo poco que sé.

iStock - Deklofenak; used with permission; Sex Therapy
Fuente: iStock - Deklofenak; usado con permiso; Terapia sexual

Miedos acerca de la terapia sexual: el terapeuta sexual sugerirá un trío para sazonar nuestra vida sexual, tendré que contarle mis aventuras sexuales a mi pareja, me avergonzarán por lo poco que sé sobre sexo, o la terapeuta será una hippie New Age rara como Barbara Streisand en La Familia de mi esposo.

En realidad, el comentario que escucho con más frecuencia de quienes se gradúan de terapia sexual es "¡No puedo creer que esperáramos tanto para buscar ayuda!". En segundo lugar está el comentario que escucho cada que llega un cliente nuevo a mi sala de consulta ("Ay, se ve como una sala ordinaria"). En tercer lugar está el comentario: "No sabía que estos sentimientos fueran normales." Creo que la gente tiene miedo de que una sala de terapia sea una mezcla entre el consultorio de un ginecólogo y la zona roja. En realidad, no hay exámenes, no hay desnudos, y definitivamente no hay toqueteos sexuales. La terapia sexual es una rama de la psicoterapia y es solamente "terapia hablada".

No están solos; todo el mundo tiene problemas sexuales en algún momento. Mientras que los medios pintan al sexo como fácil y candente y sugieren que todos excepto uno están teniendo montones de sexo, la realidad es que tener sexo requiere esfuerzo. Los recién casados con frecuencia tienen problemas para ajustarse sexualmente del tipo de quién inicia, qué es excitante para ambos y en qué momento del día lo prefieren. Las parejas con niños pequeños usualmente están exhaustos y tienen problemas manteniendo la recámara como prioridad, lo que lleva a peleas y una sensación de que el matrimonio está condenado. Las parejas mayores batallan con la menopausia, la andropausia y antiguos resentimientos que pueden acabar por completo con el sexo. Y todo el mundo debe lidiar con el esfuerzo por balancear la cercanía y el espacio personal, en un matrimonio, en el que una persona es más una cazadora (perseguidor) y la otra es más una presa (distanciador), que es la dificultad esencial de mantener el deseo sexual.

Pero, ¿qué pasa en la terapia sexual? ¿Cómo solo hablar de ello puede ayudar a mejorar la vida sexual? ¿Qué tan mal debería estar antes de consultar con un experto?

1. La terapia sexual ayuda a las parejas a hablar sobre sexo entre ellas. Un terapeuta sexual se siente cómodo hablando de sexo. Mientras que nada está prohibido o es tabú, la mayoría de la gente tiene problemas mencionando cualquier cosa cuando se trata de sexo. Las parejas no tienen un lenguaje erótico para describir sus deseos. Las mujeres no hablan con sus amigas sobre cómo renovar su deseo sexual. Los hombres no le piden consejos a sus amigos sobre cómo hacer que una mujer llegue a un orgasmo (¡definitivamente no!). La mayoría de los doctores no tienen ni un día de entrenamiento de terapia sexual en la escuela de medicina, ni si quiera los ginecólogos o urólogos. Los médicos son buenos para hablar sobre cómo funciona el cuerpo pero cuando se trata de resolver problemas sexuales están limitados a su propia experiencia.

Los terapeutas sexuales están conscientes de lo estresante que puede ser hablar de este tema íntimo entre parejas y con un extraño así que ayudarán a tranquilizar el ambiente y serán buenos guías cuando se trata de resolver problemas sexuales.

2. La terapia sexual llega a la raíz del problema. Normalmente las parejas no pueden resolver estos problemas íntimos por su cuenta debido a que el dolor, el enojo, el resentimiento, las acusaciones, la inhibición y muchas rondas tienden a silenciar la discusión más necesaria. Hay investigaciones que muestran que la mayoría de la gente que podría haber resuelto fácilmente sus problemas esperan seis años antes de buscar ayuda. La ansiedad es la razón número uno por la que la gente no pide ayuda. El miedo de confrontar al problema y descubrir que en realidad no son compatibles también es una poderosa razón por la que retrasan y retrasan, sintiéndose cada vez más desesperanzados. Pero, con mayor frecuencia, una pareja en terapia sexual encuentra una manera de sentir más placer y alegría.

3. ¿Qué pasa en la terapia sexual? Cuando una pareja entra a mi oficina, la primera cosa que quiero saber es qué es lo que los está lastimando. Uso formularios (pueden verlos en mi página, los uso para iniciar una conversación entre ellos) que llenan para comparar con lo que me han dicho. Después, ofrezco entrevistas por separado con cada persona. Ahí a veces hago preguntas sobre el historial sexual/de relaciones así como preguntas sobre la niñez, el matrimonio de sus padres y qué les enseñaron directa o indirectamente sobre el sexo. Puedo ver un mapa de cómo resolver los problemas y nos ponemos a trabajar. Eventualmente, ya que ambas partes se sienten profundamente entendidas y apoyadas, (ya sea que quieran trabajar en más frecuencia o una mayor conexión emocional primero) empiezo a asignar tareas físicas.

4. Los terapeutas sexuales tienen esperanza y son justos. Rata vez me he encontrado con un problema entre dos personas ordinarias que me pareciera imposible de resolver o de trabajar. He sido terapeuta sexual por 18 años y terapeuta matrimonial tratando problemas sexuales por 28 años y he tratado a miles de parejas en persona y con terapias sexuales en línea. Con frecuencia, una de las partes necesita el sexo para sentirse conectada y la otra necesita sentirse conectada antes de querer tener sexo. Ambos lados del problema deben entenderse y trabajarse para lograr una solución justa.

5. ¿Qué tipos de problemas tratan los terapeutas sexuales? Los dos problemas principales en mi oficina: bajo deseo sexual y desacuerdos sobre la frecuencia entre parejas. (Escribí un libro para ayudar con el primero).

  • Mujeres que quieren tener su primer orgasmo; o quieren tener orgasmos con sus parejas
  • Hombres con eyaculación prematura
  • Disfunción eréctil
  • Sobrevivientes del cáncer de mama y de próstata
  • Problemas de técnica
  • Aprender a disfrutar el sexo oral
  • Superar el factor de "guácala" en los sentimientos acerca de diferentes actos sexuales
  • Adicción al porno o adicción al sexo
  • No sentirse atraído por su pareja
  • No poder excitarse
  • No poder decirle a su pareja que se lave los dientes
  • Inhibiciones de todo tipo
  • Fetiches

6. ¿Cuánto tiempo toma la terapia sexual? Tres niveles de problemas toman diferentes periodos de tratamiento.

Nivel 1 - Problemas orientados a la sexualidad: Por ejemplo, una mujer joven no sabe cómo tener un orgasmo; usualmente toma dos sesiones o menos. La eyaculación precoz se resuelve fácilmente antes de que el resentimiento se asiente, ¡hay que buscar ayuda rápido! Preguntas que no se le pueden hacer a nadie más. He tenido sesiones únicas que han aliviado a la gente de una vida entera de preguntarse y preocuparse. ¿Es normal pensar acerca de X? ¿Es normal que mi pene tenga una curva? Etc.

Nivel 2 - Problemas sexuales enredados en la relación: La mayoría de las parejas que atiendo tienen problemas sexuales enredados en el nudo de la lucha de poder entre ellos. El sexo funciona como un campo de batalla perfecto para resolver problemas más profundos sobre qué tan cerca se quiere sentir cada uno y cuánta autonomía quieren tener en el matrimonio o relación. Con frecuencia esto toma al menos 15 semanas a seis meses e involucra asesoría matrimonial o terapia de parejas a la par.

Nivel 3 - Trauma, historias de la niñez de negligencia o abuso, dificultades para sentir una conexión con quien sea - los problemas sexuales resultantes de estos problemas pueden tomar años en resolverse. No todas las personas que fueron abusadas en la infancia necesitan años de terapia para tener una vida sexual feliz, pero algunos lo logran, dependiendo de quién fuera quien abusara de ellos, cuánto tiempo durara y si hubo violencia involucrada. Los sentimientos de muerte sexual suelen ser un patrón defensivo a partir de votos de la infancia de nunca volver a confiar en alguien más para sus necesidades primarias así que tienden a necesitar un tratamiento terapéutico más largo.

7. ¿Mi terapeuta sexual es Cristiano? Obviamente, para mucha gente la terapia sexual es un territorio moral y hay una preocupación de que podrían alejarse del camino si confían en una voz de autoridad. Pero la terapia sexual no es amoral sino sensible hacia la fe, antecedentes culturales y valores del paciente. Pero también es un espacio libre de juicios en el que se puede explorar la mente erótica. La mayoría de los terapeutas sexuales u otros psicoterapeutas no hablan sobre sus vidas personales o se anuncian a través de su fe. La información personal solamente se debería compartir si es relevante para el tratamiento.

8. ¿Qué pasa si me excito hablando sobre sexo con mi terapeuta? La mayoría de los terapeutas mantienen un balance entre calidez y profesionalismo que hace que hablar de sexo sea muy cómodo. Los terapeuta sexuales están conscientes de cómo las conversaciones íntimas incitan sentimientos sexuales en muchas si no es que todas las personas. Que un cliente se excite o tenga una fantasía que incluya al terapeuta es común e importante de analizar. Tan extraño como parezca, estas fantasías suelen contener un significado vasto sobre el mundo interior del cliente. Los terapeutas sexuales tienen límites éticos firmes sobre NO entrar en relaciones sexuales con ningún cliente por esta misma razón, para que todo el contenido de la terapia pueda entenderse apropiadamente en lugar de actuar sobre este. De nuevo, la terapia nunca incluye sexo con el terapeuta.

En el directorio de Psychology Today se pueden encontrar terapeutas de todo tipo, por área. (España, México, Chile)

A version of this article originally appeared in English.