Skip to main content

Verificado por Psychology Today

Sexo

Cuatro reglas para una conversación sexual productiva con tu pareja

Talking about sex. CGrey/iStockphoto; used with permission
Fuente: Hablando de sexo. CGrey/iStockphoto; usada con permiso

Cuando nos enamoramos, el sexo parece tan fácil y natural que no podemos imaginar que un día, como cualquier otro aspecto de la relación, será necesario hablar al respecto. Pero es completamente normal que sea necesario discutir y negociar muchos aspectos del sexo, desde la frecuencia hasta la calidad. Después de todo, dos personas que traen historiales, expectativas y planes distintos para la intimidad física necesariamente van a tener diferencias.

Estos son algunos consejos para lograr una conversación productiva:

  1. No sorprendas a tu pareja con una plática sobre sexo.

Elige un lugar neutral (¡no la cama!) para discutir este tema tan sensible. Invita a tu pareja por un café o a tomar algo, y avísale antes de tiempo sobre lo que planeas hablar. Puedes decir, “me encantaría hablar de la manera en la que podemos aumentar nuestra frecuencia sexual cómodamente para ambos. ¿Podemos ir por un café el próximo sábado en la mañana y hablar al respecto?”

  1. Elige solo un tema de conversación.

Aunque puede parecer eficiente intentar poner sobre la mesa todos los asuntos de la alcoba de una sola vez, las discusiones sobre sexo deben ser cortas, enfocadas y limitadas. Es mejor resolver sentimientos complejos sobre asuntos de la relación de poco en poco.

Por ejemplo, Ana desea que Pablo sea quien se acerque en lugar de hacerlo ella. Le preocupa que ya no la encuentre atractiva o que ya no sienta deseo por ella. Recientemente, su disfunción eréctil parece inhibirlo todavía más. Estas son las tres conversaciones que deben tener por separado:

  • (Tema: Acercamiento) Decirle que se siente muy amada cuando él se acerca y preguntarle si estaría dispuesto a hacerlo semanalmente.
  • (Tema: Atracción) Discutir su atracción hacia ella. Tal vez compartir qué tan reconfortante le parece cuando él se acerca para tener sexo y luego preguntarle si hay alguna manera en la que ella podría ser más accesible.
  • (Tema: Disfunción eréctil) Hablar sobre su disfunción eréctil y crear una lista de ideas para atender ese problema, como visitar a un urólogo, tomar medicamentos, crear escenarios excitantes, etc.

¡Pero Ana no debería hablar con Pablo acerca de esas tres cosas de una sola vez!

  1. Hacer sugerencias en lugar de presentar quejas, y tener mucho tacto.

Primero, tranquiliza a tu pareja comentando sobre los aspectos positivos de su vida sexual: “me encanta cuando nos reímos juntos en la cama”. Luego sugiere lo que quieres: “en otras ocasiones me gustaría que hubiera más intensidad”. Sigue la sugerencia con un ejemplo: “creo que sería sexy si intentaras una línea sugerente.” Luego abre la discusión para escuchar su punto de vista: “¿a ti qué te gusta y qué te gustaría que fuera distinto?” No digas: “eres tan bromista que simplemente no puedo excitarme.”

  1. No olvidar los fundamentos.

Hay algunas preguntas básicas que pueden responder para entender mejor lo que el otro espera:

  • ¿Cuál es la hora del día en la que te sientes más sexual?
  • Para ti, ¿la seducción debe hacerse por un género determinado?
  • ¿Te gusta que el acercamiento sexual comience con palabras o con contacto?
  • ¿Con qué frecuencia te gusta tener contacto sexual a la semana?
  • ¿Qué humores, ritmos y actos te excitan durante el sexo?

A version of this article originally appeared in English.

publicidad