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Verificado por Psychology Today

Sarah-Len Mutiwasekwa

Autoestima

¿Cuáles son las raíces de tu autoestima?

¿Cómo terminan las personas con baja autoestima? Todo proviene de la infancia.

La autoestima es la evaluación subjetiva de una persona sobre su valía. La autoestima cubre varias creencias sobre uno mismo (como “nadie me ama”, “no valgo nada”, “soy un fracaso” y “soy atractivo”) así como estados psicológicos que incluyen tristeza, triunfo, alegría y vergüenza. Mientras más creamos que somos dignos de felicidad y de cosas buenas en la vida, más satisfechos estaremos.

 Photo by Matej from Pexels
Source: Photo by Matej from Pexels

Cuando no creemos que somos dignos de estas cosas, nuestra capacidad de disfrutarlas puede padecer. Cuando empezamos a dudar lo que es importante en la vida, tendemos a darle menos tiempo.

¿De dónde viene el autoestima?

Nuestra autoestima se desarrolla conforme pasamos de la infancia a la edad adulta. Se ve afectado por la imagen que construimos de nosotros mismos mediante experiencias con diferentes personas y situaciones. Las cosas que experimentaste de niño inicialmente forman la base para sentar tu autoestima.

Nuestros éxitos, nuestros fracasos y la manera en la que somos tratados por nuestra familia inmediata, por nuestros profesores, entrenadores, autoridades religiosas y nuestros amigos, contribuyen a nuestro autoestima básico.

Cómo se forma la alta y baja autoestima

El autoestima saludable como adulto puede ser un regalo que se te da en la infancia. Es una bendición que la mayoría de las personas descuidan. Hay tantas maneras en las que los adultos con alta autoestima fueron apoyados de niños que resultó en que tuvieran una alta autoestima.

Por ejemplo, recibieron elogios por algo que habían logrado. Hay altas probabilidades de que les hablaran con respeto y que los escucharan con atención. Probablemente experimentaron afecto y les dieron suficiente atención. También es posible que fueran excelentes en sus estudios o en los deportes y que fueran admirados por sus pares.

Por otro lado, las personas con baja autoestima, con frecuencia experimentaron lo contrario. De niños, muchas de estas personas fueron criticadas con dureza, les gritaban o recibían abusos de alguna u otra manera. También hay una alta probabilidad de que los adultos que se suponía que cuidaran de ellas les prestaran poca o nada de atención. En algunos casos, los adultos con baja autoestima solían ser ridiculizados por sus defectos o acosados por sus pares.

Es común que estos adultos también sintieran que con el fin de ser apreciados necesitaban ser perfectos. Esto crea una imagen en la mente de que sin logros no tienes valor. Nos encontramos con personas obsesionadas con sus carreras o pasatiempos porque en su mente necesitan ligar su valía a algo tangible. Con frecuencia, estas personas tienen que fingir ser algo que no son solo para obtener aprobación.

Somos moldeados y formados por estas experiencias y es triste cuando un niño experimenta esto porque se volverá evidente cuando sean mayores.

Cómo influye en tu vida tu autoestima

La manera en la que te sientes respecto a ti impacta en la manera en la que vives tu vida. Las personas con alta autoestima tienden a tener mejores relaciones que las personas con baja autoestima. Una alta autoestima te permite pedir ayuda y apoyo de las personas a tu alrededor cuando lo necesitas. Entonces, si te cuesta trabajo pedir apoyo, podría provenir de baja autoestima.

Las personas con alta autoestima están mejor equipadas para lograr sus metas de vida porque tienen fe en sí mismas. Se enfrentan al fracaso también pero entienden que el fracaso o el éxito no los define. Tener una alta autoestima te permite aceptarte como eres, tanto tus defectos o fortalezas, porque sabes que componen la esencia de quién eres.

Por qué deberías trabajar en tu autoestima

Ya que el autoestima está conectado con la manera en la que nos desempeñamos en varias áreas de nuestras vidas, es importante trabajar en ello. Para construir mejores relaciones, carreras, salud y llegar a metas, primero necesitas entender que eres digno de todas esas cosas.

Esa comprensión viene de construir una alta autoestima. Si tuviste una terrible infancia, no significa que estés condenado. Solo tienes que trabajar un poco más para construir una alta autoestima. Es posible, pero no es fácil.

Hay muchos recursos allá afuera que pueden ayudarte con ejercicios sencillos que puedes hacer diario para lograr esto. Si estás batallando en muchas áreas en tu vida, da un paso atrás y evalúa la relación que tienes contigo mismo.

¿Cómo te hablas a ti mismo? ¿Cómo te tratas a ti mismo? ¿Qué piensas de ti? ¿Te sientes digno de recibir cosas buenas en tu vida o te sientes mal por las cosas buenas que te pasan? Si al experimentar algo bueno te descubres pensando “no me merezco esto” o “no trabajé lo suficientemente duro como para tener esto” podrías tener una baja autoestima. Y cuando tienes ese tipo de monólogo interno negativo, te autosaboteas.

A version of this article originally appeared in English.

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