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Verificado por Psychology Today

Comportamiento animal

Cómo procesan los perros las palabras

Kamille Sampaio/Pexels
Fuente: Kamille Sampaio/Pexels

Un nuevo estudio de resonancia magnética en perros muestra la manera en la que sus cerebros procesan las palabras habladas de maneras jerárquicas sorprendentemente similares a la manera en la que el cerebro humano usa una jerarquía de dos niveles para procesar las palabras habladas. Estos hallazgos (Gábor et al., 2020) se publicaron en Scientific Reports.

Este estudio fue realizado por investigadores de la Universidad Eötvös Loránd en Hungría. La cohorte incluyó a 12 perros mascota de entre 2 y 10 años de edad de tres razas diferentes. Había seis border collies, cinco golden retrievers y un pastor alemán. Es importante señalar que los perros que participan en esta iniciativa de investigación continua llamada “Proyecto de perros de familia” no son dañados de ninguna manera durante los escaneos cerebrales.

Prosodia emocional” es un término utilizado por los investigadores para describir los sentimientos emotivos asociados con las diferentes inflexiones utilizadas en el discurso dirigido a perros. En general, las personas tienden a usar un tono agudo similar al que se usa con los bebés, al elogiar a un perro (por ejemplo, al decirle que es “un muy buen perrito”).

¿Cómo ocurre el proceso de dos pasos para analizar palabras habladas en el cerebro de un perro? Primero, las regiones debajo de la corteza en el cerebro de un perro perciben la entonación del discurso e infieren si el tono es positivo, negativo o neutral. Luego, las áreas de la corteza auditiva del perro interpretan la denotación y el significado de una palabra hablada u orden, como “siéntate”.

¿Cómo lograron los científicos que los perros se quedaran quietos para la resonancia magnética? Los perros utilizados para este experimento habían sido entrenados para quedarse quietos por alrededor de ocho minutos, pero cada experimento duró mucho menos.

Mientras que los perros despiertos estaban quietos en la resonancia magnética, los investigadores observaron la manera en la que sus cerebros respondían a tres diferentes palabras húngaras de elogio: azaz (“muy bien”, ügyes (“qué listo”), y jól van (“bien hecho”) que un entrenador les repetía variando entre entonaciones neutrales o positivas.

Luego, se escaneó el cerebro de los perros mientras escuchaban palabras de conjunción “sin significado” aleatorias como akár (“parecido”), olyan (“como”) y mégsem (“todavía”). Estas palabras de conjunción también se les repitieron usando entonaciones positivas o neutrales. Las palabras de conjunción se utilizaron en la segunda parte de este experimento porque usualmente están entrelazadas al lenguaje diario y no están asociadas con ningún contexto específico ni tienen algún significado en el léxico de los perros.

Al comparar cómo respondía el cerebro de los perros al escuchar “palabras de elogio” vs. “palabras sin significado” habladas con una entonación positiva o neutral, los investigadores fueron capaces de identificar la jerarquía de procesamiento del lenguaje en el cerebro de los perros. Los autores explican:

"Nuestros hallazgos sugieren que los perros, de manera similar a los humanos, procesan las señales prosódicas en palabras habladas a niveles más bajos (en las regiones de la corteza primaria y subcorteza, reflejadas en efectos de adaptación tanto a corto como a largo plazo) y la información léxica a niveles más altos (regiones de la corteza auditiva secundaria y casi primaria, reflejadas en efectos de adaptación a largo plazo) de la jerarquía de proceso auditivo. El procesamiento de la prosodia fue subcorticalmente independiente de las señales léxicas, la prosodia influyó en el procesamiento léxico en una región cortical casi primaria y, finalmente, el procesamiento léxico fue independiente de las señales prosódicas en una región cortical auditiva secundaria”.

Este video de dos minutos en YouTube recapitula la importancia de esta investigación.


"Aunque el procesamiento del habla en humanos es único en muchos aspectos, este estudio reveló similitudes emocionantes entre nosotros y una especie sin habla. Sin embargo, la similitud no implica que esta jerarquía haya evolucionado para el procesamiento del habla”. Dijo el autor Attila Andics en un comunicado de prensa. “En cambio, la jerarquía que sigue a la entonación y el procesamiento del significado de las palabras que se informa aquí y también en humanos puede reflejar un principio de procesamiento más general, no específico del habla”.

Esta investigación sugiere que las regiones subcorticales del cerebro generalmente analizan señales más simples y cargadas de emoción contenidas en la entonación de las palabras habladas tanto en el cerebro del perro como en el cerebro humano. Por otro lado, los léxicos más complejos y aprendidos (es decir, palabras con significado) parecen analizarse en regiones corticales de orden superior del cerebro del perro. "Lo que nuestros resultados realmente arrojan luz es que el procesamiento del habla humana también puede seguir esta jerarquía más básica y general", concluyó Andics.

Imagen de Facebook: lunamarina/Shutterstock

A version of this article originally appeared in English.