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Verificado por Psychology Today

Resiliencia

Cómo manejar los efectos psicológicos de la cuarentena

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Fuente: iStock

Por Gabriel Banschick

A pesar de que las redes sociales pueden mitigar los efectos de la cuarentena para muchas personas, no pueden reemplazar las interacciones humanas en espacios físicos. Combinado con estar confinados en un área pequeña (tal vez una habitación en un departamento cuando una persona infectada necesita aislarse del resto de la familia) y las muchas preocupaciones sobre la posibilidad de infectarse, infectar a otras personas, sin mencionar las consecuencias financieras...Tenemos una receta para una profunda angustia psicológica.

Una revisión reciente del impacto psicológico de la cuarentena reporta que la mayoría de los estudios de los sujetos en cuarentena observó efectos como confusión, enojo y síntomas de estrés postraumático que podrían durar hasta tres años después del final de la cuarentena.

Un estudio en Canadá examinó los efectos psicológicos de la cuarentena durante el brote de SRAG del 2003. La duración media de la cuarentena fue de 10 días. Encontraron una alta prevalencia de síntomas de angustia psicológica. Veintinueve por ciento de los participantes reportaron síntomas de estrés postraumático y 31 por ciento de quienes respondieron reportaron síntomas de depresión. Los participantes en este estudio describieron una sensación de aislamiento y fueron particularmente afectados por la falta de contacto físico y social con familiares.

Estar en cuarentena en casa con otros familiares puede ser una bendición o una maldición. Es una oportunidad para que las familias se unan y fortalezcan sus lazos. Pero estar constantemente juntos puede poner estrés considerable en las relaciones. Los niños pequeños podrían estar sumamente contentos con la oportunidad de estar con su mamá o su papá casi todo el tiempo; por otro lado, los adolescentes pueden sentirse menos entusiastas y pueden surgir tensiones.

Las personas hospitalizadas, adultos mayores y los mentalmente vulnerables

La gente que es particularmente vulnerable de sufrir angustia psicológica durante y después de la cuarentena son aquellos con un historial de enfermedades mentales.

Si una persona ya está sufriendo de ansiedad, la sensación de impotencia y falta de control inducida por una cuarentena forzada no puede más que exacerbar la ansiedad. Para las personas claustrofóbicas, estar confinadas en un espacio pequeño puede ser sumamente estresante. La gente con ideas suicidas pueden estar particularmente en riesgo bajo estas circunstancias.

Otra población vulnerable son los adultos mayores confinados en sus casas o instalaciones, donde una infección se puede esparcir fácilmente si no se previene. Debido a que los adultos mayores tienen un mayor riesgo de mortalidad, su cuarentena debe ser más completa. Y, ya que suelen depender de otros en su vida regular, su impotencia aumentada puede llevar a una elevación en su ansiedad y depresión.

Además, las personas que están confinadas en hospitales, ya sea debido al coronavirus y por otras razones, terminan aislados de sus familiares y amigos debido a las restricciones impuestas a los visitantes en los hospitales.

Mitigar los efectos de la cuarentena

Las investigaciones muestran que cuando la gente obtiene información sobre la naturaleza de la enfermedad y los beneficios de la cuarentena, toleran mejor la cuarentena y se incrementa el cumplimiento de los lineamientos.

Es mucho mejor lograr que la gente acepte entrar a una cuarentena convenciéndolos y ofreciéndoles información que forzándolos. Eso aumenta su sentido de agencia y reduce la impotencia porque se vuelven participantes activos dentro de sus circunstancias. Este es un concepto psicológico importante. Cuando se enfrentan a presiones externas, la sensación de agencia le permite a la persona sentirse más como un sobreviviente que como una víctima, incrementando su sensación de control.

Mantener a la gente informada sobre las consecuencias de romper la cuarentena y explicarle cómo estar en aislamiento realmente puede salvar vidas y beneficiar a la comunidad puede transformar a la cuarentena de una imposición aterradora a un acto de altruismo verdaderamente significativo, una forma de autodeterminación frente a presiones intensas.

  • Es crítico que no abandonemos a los más vulnerables. La gente que padece enfermedades mentales necesita tener acceso a terapeutas y medicamentos, si es necesario mediante medicina virtual. Los profesionales de la salud mental, la comunidad y los familiares necesitan estar conscientes de los riesgos que representa el aislamiento para las personas que tienen a su cuidado, o para aquellas en su comunidad, y asegurarse de que estén bien.
  • Los adultos mayores que viven solos necesitan contacto frecuente, mientras que al mismo tiempo debemos asegurarnos de que no se expongan innecesariamente al virus, dada su vulnerabilidad. Si no hay familiares disponibles, se vuelve responsabilidad de la comunidad.
  • Aquellos que se encuentran en asilos u hospitales aún pueden permanecer en contacto con las personas que se preocupan por ellos si aún son capaces de entender e interactuar. Las llamadas por teléfono, mensajes, correos o incluso cartas pueden hacer una diferencia. La acción de acercarse es lo más importante, aunque no haya nada que decir realmente. Los pacientes que están aislados necesitan saber que todavía importan.

En conclusión

Estamos enfrentando una crisis epidemiológica de gran magnitud. Se ha encontrado que la cuarentena aplana la curva de infección, permitiendo una mejor atención de la salud y resultados.

Mientras que la cuarentena es necesaria a partir de un punto de vista epidemiológico, tiene efectos en el bienestar mental de todos los involucrados. Es responsabilidad de la comunidad ayudar a los más vulnerables en nuestra sociedad a superar estos tiempos difíciles.

Tomar agencia no es solo para los más vulnerables. Aplica para ti y para mí también.

Gabriel Banschick estudió medicina en la Universidad de Tel Aviv.

A version of this article originally appeared in English.