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Verificado por Psychology Today

Autoayuda

Cómo hacer las paces con tu pasado

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Fuente: AdobeStock

Ya sea que te sea imposible dejar de repasar conversaciones y discusiones que ocurrieron hace una semana en tu cabeza, o que siempre te estés regañando por un error que cometiste hace años, engancharte en el pasado puede mantenerte estancado en un sitio de dolor.

En mi libro, 13 cosas que las personas mentalmente fuertes no hacen, incluí un capítulo acerca de los peligros de engancharse con el pasado. No podemos alcanzar nuestro yo más fuerte cuando nuestro cerebro está preocupado por errores pasados, heridas anteriores y el remordimiento constante.

Estar estancados en el pasado es uno de los problemas más comunes que atiendo en mi oficina de terapia. Mientras que algunas personas padecen de estrés postraumático que les dificulta seguir adelante, otras están simplemente estancadas en modo de fijación y no pueden dejar ir algo que ya pasó.

Aunque, sin duda, hacer algo de autorreflexión puede ser saludable, a veces, para convertirte en tu yo más fuerte, necesitas ser capaz de enfocarte en el presente. Mirar hacia atrás evita que disfrutes lo que está pasando a tu alrededor en este momento y no te permite lograr que el futuro sea tan bueno como podría serlo.

Mientras que hay muchos ejercicios de fortaleza mental que pueden ayudarte a liberarte del pasado, estas dos estrategias me parecen ideales para seguir adelante:

1. Obtén una perspectiva realista del pasado

Tal vez te haga falta pasar algo de tiempo reflexionando sobre las razones por las que estás estancado en el pasado. ¿Sientes que no estás avanzando? Tal vez lastimaste a alguien y mantenerte estancado es tu castigo.

¿Te estás aferrando a un resentimiento porque crees que tu enojo le quita algo a la vida de alguien más? Tal vez alguien te lastimó a ti y tienes miedo de que seguir adelante significaría que lo que hizo no fue tan malo.

A veces, estancarse en el pasado es una manera fácil de distraerte del presente. Si te encuentras infeliz en este momento, tal vez te sientas tentado a romantizar lo feliz que eras antes. Tal vez recuerdas todas las cosas buenas que pasaron en una relación anterior y filtras todas las discusiones y problemas que llevaron al rompimiento.

O tal vez te arrepientes por haber tomado “la elección equivocada”. Pero la verdad es que nunca puedes saber cómo habría sido la vida si hubieras tomado otro camino. Dependiendo de tus circunstancias, tal vez solo necesitas darte permiso de seguir adelante y luego hacer un esfuerzo consciente para detenerte cada vez que te encuentres lamentándote por el pasado.

¿Pasó algo traumatizante y nunca buscaste tratamiento? Si algo serio o un evento trágico es lo que te está haciendo enfocarte en el pasado, podrías beneficiarte de obtener ayuda profesional para asistirte en sanar esa antigua herida emocional. Hablar con un profesional de la salud podría ayudarte a dejar el pasado atrás finalmente. (Encuentra uno cerca de ti aquí: España, México, Chile, Argentina, Colombia).

2. Enfócate en las lecciones que aprendiste

Pensar sobre lo injusto o lo desagradable que fue un evento te mantendrá estancado. Para sanar, puede ser necesario pasar algo de tiempo enfocándote en los hechos, no en las emociones.

Atraviesa por un recuerdo doloroso y piensa sobre los hechos, no tu angustia. Recuerda dónde estabas sentado, lo que estabas haciendo, quién estaba ahí y lo que te pasó. Luego considera las lecciones que aprendiste al sobrevivir ese momento o experiencia dolorosa. Algunas de las mejores lecciones pueden aprenderse de los momentos más difíciles que soportaste.

Así que, ya sea que escribas en un diario o revivas la historia en tu mente, practica pasar por cada uno de los detalles como si fueras un narrador que simplemente está recapitulando los hechos. Hacer esto algunas veces puede ayudar a quitarle el dolor emocional a la experiencia.

Acepta tu pasado, abraza tu presente, planea tu futuro

Negarte a aferrarte al pasado no se trata de ignorar lo que pasó. En su lugar, suele significar abrazar y aceptar tus experiencias para que puedas vivir en el presente. Así que reconoce el desgaste emocional que engancharte en algo te está provocando, y luego date permiso de seguir adelante.

Si alguien te hizo daño, el avance podría involucrar practicar el perdón. Esto no significa que debas “perdonar y olvidar”. Puede que tengas que aferrarte a tu decisión de no tener contacto con la persona, pero enfócate en perdonar dejando ir el dolor y el enojo que sientes hacia esa persona.

Tu visión del futuro debería tratarse de quién quieres ser, no en quién eras antes. Así que mientras que puedes reflexionar sobre el pasado lo suficiente como para aprender de él, asegúrate de dejar ir cualquier enojo, vergüenza o culpa que te esté evitando seguir adelante.

Imágenes de Facebook/LinkedIn: fizkes/Shutterstock

A version of this article originally appeared in English.