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Verificado por Psychology Today

Felicidad

Cinco maneras de superar el miedo al amor

Casi todo el mundo quiere estar en una relación amorosa; las conexiones sociales son el ingrediente número uno para la felicidad. La soledad es una asesina, síntoma de un problema fundamental que se encuentra en lo profundo de todos nosotros.

Lo veo en mi yo más joven: mientras que añoraba amor e intimidad, no dejaba de elegir parejas que no estaban listas o dispuestas a formar ese tipo de lazo, lo que inevitablemente me rompía el corazón. Eventualmente alguien me hizo la pregunta pivotal: “¿será posible que tú misma no estés lista para una relación íntima?” Después de pensar mucho en esta posibilidad, concluí que efectivamente estaba evitando crear un lazo cercano con mi selección de parejas distantes. Como yo era amable y amorosa, se me dificultaba ver el papel que yo representaba. Después de esta observación, hizo falta bastante esfuerzo y tiempo para descubrir las razones para mi evasión, y todavía más para desactivar mi patrón inconsciente.

La experta alemana en apego, Stefanie Stahl, explica en su libro que hay tres prototipos principales de personas que le temen a la intimidad: el cazador , la princesa y el constructor de paredes :

  • Los cazadores (y cazadoras) se mantienen interesados mientras no pueden tener a una pareja potencial. El momento en el que “tienen” a la pareja, los cazadores se vuelven inalcanzables. De cualquier manera, el cazador o cazadora mantiene una distancia segura de la amenaza del amor.
  • Las princesas (y príncipes) serían aquellos que constantemente encuentran defectos en el otro y eventualmente simplemente tienen que terminar con la relación.
  • Los constructores y constructoras de paredes regulan la intimidad y la distancia con trabajo excesivo o con tener un pasatiempo sumamente demandante.

Stahl señala que hay muchas otras maneras de escapar de la intimidad, como la infidelidad, las relaciones a distancia (yo agregaría las relaciones por internet), boicotear la comunicación, y, por supuesto, elegir a una pareja no disponible: la manera pasiva y difícil de identificar.

Muchos psicólogos están de acuerdo en que evitar la intimidad viene de un temor inconsciente al abandono. De alguna manera, quien evita ha tenido experiencias tan abrumadoras que siente peligro inmediato ante la posibilidad de que suceda de nuevo. Usualmente quienes evitan añoran recibir amor tanto como los demás, pero solamente para hacer que este amor se vuelva activa o pasivamente imposible. Esas experiencias sobrecogedoras establecen un patrón instintivo para el comportamiento futuro.

Algunos psicólogos creen que los problemas con el apego siempre resultan de un fracaso para formar un apego seguro con un cuidador primario durante la infancia: se traicionó una confianza primaria. Es comprensible que tales experiencias tempranas dejaran una marca inconsciente en la mente.

Otros psicólogos creen que una persona puede tener experiencias sobrecogedoras en cualquier momento durante el proceso de maduración. Por ejemplo, si un adolescente se siente usado por un padre necesitado de alguna manera, podría asociar un sentido de estar siendo abusado o sofocado con sentimientos de intimidad.

Mientras que todo el mundo necesita amor, si no nos sentimos seguros y sólidos con nosotros mismos, nuestra necesidad de autonomía podría tomar el control de nuestras mentes. El momento en el que nos acercamos a sentir amor, pánico o irritabilidad podría activarse y arruinar hasta las relaciones más esperanzadoras.

¿Todas las relaciones en las que una de las partes tiene problemas de intimidad están condenadas? Muchos expertos creen que las parejas pueden trabajar unidas para contraatacar al temor inconsciente de abandono o fusión. Todo comienza con:

1. Responsabilizarse. Ya sea que alejemos a una pareja íntima o aceptemos pasivamente a alguien que nos aleje, necesitamos aceptar que el problema está en nosotros. Necesitamos apropiarnos de nuestro patrón. (Espero que no sea necesario decirlo, pero responsabilizarse nunca significa culparse a uno mismo por abusos recibidos). Algunos de nosotros debemos darnos cuenta de nuestro patrón con apoyo de un terapeuta. (Encuentra uno cerca de ti aquí: México , España , Chile , Argentina , Colombia ).

2. Acepta el hecho de que puedes superar viejos patrones de apego y miedo con nuevos patrones de amor y valentía. Todos podemos aprender a amar. Nunca es demasiado tarde para el amor ya que nuestros cerebros humanos están diseñados para la cercanía.

3. Es más útil si la pareja del evasor es calmada y capaz de intimidad pero baja sus expectativas por el momento. Es crucial dar espacio para dar autonomía y/o seguridad. El evasor debe aprender a tolerar su incomodidad, lo que solamente es posible cuando es aceptable separarse. Es necesario crear acuerdos. De nuevo, puede que la pareja necesite apoyo extra para negociar la red de seguridad del evasor.

4. Acostumbrarse a la intimidad. El experto en apego Karl Heinx Brisch aboga por una introspección incansable y retroalimentación mutua entre la pareja. De acuerdo con Brisch el temeroso evasor debe experimentar conscientemente y con suficiente frecuencia que no será abandonado en una relación amorosa. Eventualmente, la exposición extinguiría el antiguo temor. Podría ser más preciso decir que podemos aprender a tolerar nuestro miedo o incomodidad en lugar de huir. Algunos de nosotros probablemente nunca perderemos el miedo a la intimidad, pero nos volveremos más fuertes y determinados a quedarnos.

5. Aprender a calmarse con consciencia plena y ejercicios de relajación. Con el fin de tolerar la incomodidad a la intimidad o incluso solamente la idea de un compromiso, podemos intentar sentarnos (o caminar o lavar los trastes) y respirar tranquilamente. Cuando establezcas una práctica relajante diaria, será posible encontrar la manera de acceder a tu mente tranquila cuando empieces a sentirte irritado, crítico o con el impulso de escapar de la relación.

No hay ninguna panacea para los problemas de apego; no se puede curar todo. Sin embargo, la mayoría de nosotros podemos “enfrentar y aceptar” nuestros temores, aprender a tolerar y eventualmente a disfrutar el amor. Solo recuerda que no puedes cambiar a otra persona: todos debemos responsabilizarnos por nosotros mismos y comprometernos a desarrollar y cultivar el amor. Elige sabiamente.

© 2020 Andrea F. Polard, PsyD. Todos los derechos reservados.

A version of this article originally appeared in English.

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