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Verificado por Psychology Today

Crianza

9 señales de que tu hijo tiene problemas con el empoderamiento

Twin Design/Shutterstock
Source: Twin Design/Shutterstock

La escena: la fiesta de cumpleaños de un niño, la mañana de navidad o cualquier ocasión en la que se dan regalos.

Muchos de nosotros hemos visto cómo un muchacho, tu hijo o el hijo de un amigo o familiar, destruye su camino hasta los regalos. Ve lo que hay en un paquete y rápidamente avanza al resto. Su padre está a un lado recordándole decir “gracias”, usualmente sin éxito. Sintiéndose algo impotente, el padre o madre es quien comenta sobre lo especial que es el regalo, justo lo que quería el pequeño.

La fiesta de cumpleaños, una extravaganza bastante exagerada, es solo una de las maneras en la que los padres consienten a sus hijos y cultivan su sensación de empoderamiento. Nos deleitamos al ver los rostros de nuestros hijos iluminarse cuando reciben exactamente lo que quieren, cuando dejamos lo que sea que estemos haciendo para ir a algún lado en el que tienen que estar “¡en este momento!” o cuando acordamos terminar su proyecto escolar para que ellos puedan irse a descansar.

Exceso de felicidad

Pero, cuando los niños reciben todo lo que quieren, alimentamos su sentido de empoderamiento, y cualquier sensación de gratitud se cae por la borda. Es lo que Amy McCready, fundadora de Soluciones Positivas de Crianza considera una epidemia de “yo, yo, yo” provocada por padres que hacen todo lo posible para garantizar la felicidad de sus hijos.

“La epidemia de empoderamiento usualmente empieza con excesos por parte de los padres, exceso de protección, exceso de indulgencia, exceso de alabanzas, y hacer de todo para satisfacer las demandas interminables de de los niños”, dice. “La generación actual de padres están demasiado interesados en el éxito, comodidad y felicidad de sus hijos.

“Los padres excesivamente involucrados son como helicópteros sobre cada uno de los movimientos de sus hijos y masacran todos los posibles obstáculos en sus caminos”, añade McCready. “En nuestro intento por proteger a nuestros hijos de la adversidad, les robamos la oportunidad de tomar decisiones, aprender de sus errores y desarrollar la resiliencia que necesitan para prosperar a través de los baches y cumbres de la vida. Todo esto se hace en nombre del amor, pero demasiado de algo bueno puede resultar en niños que siempre esperan obtener lo que quieren cuando lo quieren.”

9 señales de que tu hijo tiene problemas con el empoderamiento

¿Tu hijo tiene problemas con el empoderamiento? En su libro, McCready detalla las señales que ayudan a indicar hasta qué grado llega el problema de “yo, yo, yo” de una cría:

  1. Espera sobornos o recompensas por buen comportamiento.
  2. Rara vez levanta un dedo para ayudar.
  3. Se preocupa más por sí mismo que por los demás.
  4. Culpa a otros cuando las cosas salen mal.
  5. No puede manejar la decepción.
  6. Necesita un premio para pasar un rato en el supermercado.
  7. Espera que lo rescaten de sus errores.
  8. Siente como si las reglas no aplicaran para él.
  9. Constantemente quiere más...y más.

Darle la vuelta al empoderamiento excesivo

Sin importar la profundidad del empoderamiento de tu hijo, se puede aminorar. Estos son algunos buenos lugares para empezar: restringe tus instintos sobreprotectores y deja de hacer cosas por tu hijo que puede hacer por su cuenta.

Por ejemplo, si te preocupa que tu hijo, preadolescente o adolescente vaya en el coche con un nuevo conductor, di que no y luego mantente firme. Claro, tu hijo se sentirá decepcionado, pero no cambies tu postura. Los niños tienden a recuperarse bastante rápido de la mayoría de las decepciones.

Si tu hijo quiere un teléfono nuevo, McCready recomienda estar de acuerdo con pagar por un teléfono básico y explicar que él o ella tendrá que ganarse el dinero para un teléfono más “elegante” y pagar por los cargos adicionales.

¿Fuiste capaz de detener una ola de empoderamiento en tu familia? Si es así, ¿cómo lo lograste?

Derechos de autor @2015, 2018 por Susan Newman

A version of this article originally appeared in English.