Skip to main content

Verificado por Psychology Today

Sexo

9 consejos para las parejas con diferentes apetitos sexuales

¿Eres la pareja con un mayor apetito sexual? Estos 9 consejos ayudarán a acercarte a tu pareja de maneras que aumentarán las probabilidades de que quiera estar cerca de ti.

Sergey Nivens/Shutterstock
Fuente: Sergey Nivens/Shutterstock

Las parejas en las que una de las personas tiene un apetito sexual mucho más alto que no necesita impulsarse, pero la otra no, eso no significa que lo único que puedan hacer es sentarse a esperar a que cambie: Ambos son igualmente responsables por cómo se maneja ese problema.

A continuación hay nueve consejos para acercarse a la pareja con menos apetito sexual que incrementarán la posibilidad de que quieran intimidad:

1. No tomárselo personal.

Las diferencias en los apetitos sexuales entre las parejas son muy comunes. Aunque es difícil ver como nuestros avances son rechazados una y otra vez sin tomarlo personal, es importante recordar que la falta de interés de la otra persona probablemente no se trata de uno, de qué tan atractivos somos o de nuestras cualidades como seres humanos. Puede ser un asunto de deficiencias hormonales u otros problemas físicos, o sentimientos que la persona tiene sobre sí misma. A pesar de que sin duda querremos que las cosas cambien, es importante intentar desarrollar algo de empatía. Es probable que, si pudiera elegir, la otra persona preferiría calentarse fácilmente. No es fácil sentirse desinteresado en algo que le encanta a nuestra pareja. Puede que la otra persona se sienta insuficiente, por ejemplo. La situación es hiriente para los dos y no debemos subestimar el dolor de ninguno de los dos. Incluso si la otra persona se pone a la defensiva, es probable que eso pase porque ha pasado mucho tiempo preguntándose por qué las cosas no pueden ser más fáciles entre ustedes. Hay que intentar se comprensivo con la pareja con libido más bajo.

2. Soltarse de la cláusula 22.

  • Para un hombre cuya pareja está menos interesada en el sexo. Empieza a prestarle atención a la amistad. Muchas mujeres son así, no pueden calentarse al menos de que se sientan cercanas a su pareja. Esto significa hacer las cosas que les importan, hace cosas como pareja, dividirse mejor las labores de la casa, estar más disponible, preguntar sobre su día. Las pequeñas cosas también cuentan: Llevarle una taza de café en las mañanas, dejarle una nota expresándole amor, llamarla del trabajo para decirle que estás pensando en ello, llevar una sola rosa a casa. Al mostrar el afecto a través de actos aleatorios de amabilidad probablemente querrá activarse sexualmente al mismo tiempo que tú. Cuando una pareja rechaza nuestros avances constantemente, difícilmente tendremos ganas de hacer algo amable y considerado. Pero si quieres mejorar tu vida sexual y tu esposa necesita sentirse emocionalmente cercana como prerequisito, hacer las cosas que la hagan sentirse más cerca es la única manera en la que habrá progreso. Así que puedes no hacer las cosas que ella quiere por enojo, o librarte de la Cláusula 22 y ser amoroso. Haz el experimento a ver qué pasa.

  • Si eres una mujer con una libido más activa, muchos hombres me han dicho que sus esposas quejándose por esos problemas los apaga todavía más. Los hombres pueden volverse pasivo agresivos, accediendo a tus demandas pero apagándose emocional y sexualmente. ¿Por qué no intentar algo distinto? Puede que te sientas lastimada, rechazada o poco sexy cuando tu pareja es apática, pero no seas crítica; se amable y halagadora. Hazle saber a tu esposo que notaste que hizo algo bien cada que lo haga. También cuida tu comportamiento: Puede que estés haciendo algo que haga que tu pareja responda de manera defensiva. Si tú muestras esfuerzo por ser la persona que él necesita, él se esforzará más por ser la persona que tú necesitas.

3. Hacer algo diferente.

Sin conocernos, sé que tu comportamiento típico ha sido perseguir a tu pareja para tener sexo. Y si esto se ha convertido en una discusión fuerte y recurrente, probablemente cada uno ya tiene su papel en la discusión: La persona con más libido persigue a la otra para que tengan sexo, la pareja no quiere. Y a más presión, la pareja con menos libido se siente presionada o enojada y se aleja.

Es momento de intentar un nuevo enfoque.

Si eres la pareja con menos libido, aléjate un poco. No importa qué tan atraído te sientes hacia tu pareja o qué tan listo estés para hacer el amor, comprométete a no acercarte sexualmente por un periodo de tiempo. No inicies el sexo por un tiempo y ve qué pasa. No hables del plan, solo aléjate y espera. A veces la persona con menos libido necesita más tiempo para permitir que sus baterías se recarguen. Cuando acaba el juego de estira y afloja, puede que la otra persona se sienta más amorosa. Vale la pena intentarlo.

Echarse para atrás no es fácil, especialmente si estás caliente. Pero si no lo han intentado, al menos por un par de semanas a la vez, pueden poner esto en la lista de cosas que intentar.

Además, dejen de hablar de sexo y enfóquense en ti mismo para variar. Puede que hayan estado tan enfocados en su relación, al menos su aspecto sexual, que sus otras necesidades quedaron de lado. En lugar de discutir sobre lo que está pasando o no en su relación, usen ese tiempo para enfocarse en ustedes mismos y encuentren cosas que les den satisfacción: salgan con amigos, vayan al gimnasio, sean voluntarios. Una vez que cada quién se esté enfocando en sí mismo y no en su vida sexual, probablemente querrán involucrarse más el uno con el otro en todos los aspectos.

O hagan un giro de 180 grados: ¿No sería loco para la otra persona si le dijeras que estuviste leyendo y ahora entiendes mejor sus sentimientos y que lamentas todas las peleas? Piénsalo: Tu pareja te tiene sintiéndote como un maníaco sexual y tú le haces sentir como un célibe. Ambos están convencidos de que tienen la razón. ¿Y a dónde los ha llevado esto? No puedo garantizar que decirle a tu pareja que entiendes mejor sus sentimientos le hará querer saltar a la cama, pero puede decir que hacerle sentir a tu pareja como que está mal no lo logrará de ninguna manera.

4. Enfocarse en lo que funciona.

¿Han habido momentos en el matrimonio en el que la vida sexual era más pasional? (Sí, yo sé, al principio, la novedad hace que las hormonas se vuelvan locas. Pero ese ya no es el caso.) Examinen su matrimonio más allá del principio. Pregúntense, "¿Qué era distinto en el momento en el que mi pareja estaba más interesada en el sexo?" Vean si se pueden replicar alguna de esas condiciones. Y luego repítanlas.

5. Caricias afectuosas sin pensar que el sexo es inminente.

Las mujeres se quejan con frecuencia de que sus esposos nunca las tocan a menos de que quieran sexo. Eso las apaga por completo. Como el hombre, es más probable de ser la pareja más sexual, así que te será útil recordar esto acerca de tu esposa. Puede que ella quiera que la abraces, la tomes de la mano, te sientes junto a ellas en el sillón y la beses de maneras afectuosas pero no sexuales. Muchas mujeres dicen que los hombres son incapaces de abrazarlas o tomarlas de la mano sin deslizar sus manos por sus cuerpos. Ya que muchas mujeres tienen una fuerte necesidad de afecto sin tonos sexuales, se molestan cuando cada toque se convierte en una antesala para el sexo.

Si esto te suena familiar, intenta ser afectuoso y detenerte ahí. Tu pareja lo agradecerá. Puede preguntarse qué te está pasando. Y eso es exactamente lo que quieres, romper los patrones que no son productivos. Cuando empieces a hacer cosas que toquen su alma, se sentirá más dispuesta a dejarte tocar su cuerpo.

6. Masturbarse.

Si sus apetitos sexuales son tan dispares, es poco razonable esperar que la otra persona se encargue de cada uno de tus deseos. Necesitas responsabilizarte por satisfacer tus propias necesidades de vez en cuando. Con toda probabilidad ya lo estás haciendo, pero puede que resientas tener que hacerlo. Eso no es justo ni positivo. A pesar de que la otra persona podría hacer el esfuerzo para encontrar un balance, siempre habrán veces en las que tú estés listo para hacerlo y tu pareja no. Es normal y tienes que aceptarlo Siempre que la otra persona esté haciendo un esfuerzo para entender y cuidar de tus necesidades, necesitas aceptar sus diferencias y encargarte de ti mismo ocasionalmente sin sentir resentimiento.

7. Aceptar el regalo del amor.

A veces, conforme las cosas mejoran y tu pareja intenta ser más cuidados de tus necesidades, podría decidir volverse más íntima aunque el sexo no sea un deseo imperioso. En lugar de sentirte insultado o incómodo, acepta este regalo de amor. En las buenas relaciones la gente hace cosas por su pareja todo el tiempo, cosas que probablemente no son lo que quisieran hacer en ese momento. Eso está completamente bien, eso es verdaderamente dar, cuando le damos a nuestra pareja lo que quiere y necesita aunque no entendamos, nos guste o estemos de acuerdo. Permitirle a tu pareja mostrar su amor siendo sexual aunque no fuera lo que quería hacer en ese momento. Acepta el regalo y aprécialo. Las buenas relaciones están construidas sobre este tipo de afecto.

8. Respetar los requisitos sexuales de la otra persona.

Esta es una muy buena sugerencia de la Doctora Pat Love: Cuando una pareja con un deseo sexual bajo le dice a su pareja las condiciones que necesita tener para tener o disfrutar el sexo, la pareja con mayor deseo sexual con frecuencia no entiende o acepta las solicitudes de manera literal. Por ejemplo, si una esposa le dice a su esposo que prefiere hacer el amor en la noche y no en la mañana, el esposo podría pensar que solo está poniendo pretextos. (Para la mayoría de los hombres, la testosterona está en su punto más alto entre las 7 y las 8 de la mañana, la testosterona de las mujeres está en sus niveles más altos en las tardes.) Si un esposo le dice a su esposa que se siente más caliente después de darse un baño o cuando los niños están dormidos, ella podría creer que solamente está retrasando las cosas para que nunca tengan sexo. Pero la verdad es que estas podrían no ser solo excusas. Puede que sea difícil creer esto porque tú estás listo para hacerlo todo el tiempo, pero tu pareja podría realmente necesitar que las cosas sean de cierta manera para sentirse relajada, cómoda y caliente. Tanto como sea posible, intenta honrar estas solicitudes y no desacreditar a tu pareja cuando te cuente sobre ellas. Tómalas literalmente e intenta crear el tipo de atmósfera que tenga más probabilidades de llevar a que tu pareja quiera tener sexo.

9. Si todo falla, honestidad brutal.

He trabajado con innumerables parejas en las que una persona estaba tan insatisfecha con su relación sexual que eventualmente tuvo una aventura o dejó el matrimonio. Tal vez estás pensando en esas alternativas también. Pero una aventura es una pésima solución, incluso si te da satisfacción temporal, solamente hará las cosas más difíciles en casa. Aunque una aventura o separación a veces sirve como una llamada de alerta para una pareja, no siempre podemos contar con eso.

Aún así, como la persona con mayor apetito sexual, puede que te sientas al límite. Puede que incluso estés fantaseando sobre alguien más o planeando empacar tus cosas e irte. Antes de actuar, asegúrate de que tu esposa sepa con toda certeza la seriedad de la situación. Asegúrate de que entienda lo que pasará si nada cambia. No amenaces al calor de una discusión. No culpes ni critiques. Solo explica con calma que debido a las diferencias en sus apetitos sexuales, estás tan infeliz que estás considerando hacer algo que realmente no quieres hacer. Dile todo lo que estás pensando. Aclara que no es una amenaza, sino que estás tan desesperado que no sabes qué más hacer. Pídele a tu pareja que busque ayuda una vez más y luego espera a ver qué pasa.

Cada persona en una relación necesita tomar responsabilidad personal para mejorar las cosas. Cuando ambos hacen más que un esfuerzo para entender las necesidades y sentimientos del otro, sin duda se sentirán más cercanos y más conectados emocional y físicamente. Y al final del día, ¿no se tratan de eso las relaciones sanas?

A version of this article originally appeared in English.