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Verificado por Psychology Today

Relaciones

8 razones por las que la gente engaña

La confianza mutua es uno de los pilares de las relaciones románticas estables y con frecuencia (aunque no siempre) está enlazada con la certeza de que una pareja es fiel tanto romántica como sexualmente. ¿Qué pasa si se rompe esa confianza?

Una infidelidad es capaz de causar estragos permanentes en una relación. Como se resume en un análisis reciente, la infidelidad es una de las principales causas de divorcio en un matrimonio y de rompimiento en una relación. Puede ser causa de violencia doméstica; y es un fuerte indicador de una mala salud mental, incluyendo enfermedades como depresión y ansiedad (Fincham & May, 2017). Estas consecuencias adversas podrían implicar que la gente hiciera grandes esfuerzos para evitar infidelidades, esfuerzos que tendrían que reflejarse en los índices generales, señalando que las infidelidades son escasas. Pero las cosas no son así. Según algunos reportes, la prevalencia permanente de infidelidad en matrimonios es del 20 al 25 por ciento, con índices similares en hombres y mujeres (Fincham & May, 2017).

Cuando a pesar de que una infidelidad produce una constelación de consecuencias adversas tanto personales como en una relación la gente sigue engañando a su pareja, la pregunta que tenemos que hacernos entonces es: ¿Por qué? ¿Por qué arriesgarse? ¿Qué motiva a una infidelidad?

¿Por qué la gente engaña?

Una investigación reciente preguntó a casi 500 individuos, mayoritariamente heterosexuales, acerca de sus experiencias pasadas engañando a una pareja romántica (Selterman, Garcia, Tsapelas, & 2019). Es importante subrayar que haber sido infiel era un criterio explícito de inclusión para el estudio, así que los participantes debían compartir al menos una instancia de infidelidad como parte del estudio. Aproximadamente el 95 por ciento dio ejemplos que incluían infidelidad física/sexual.

Estos académicos no son los primeros en preguntarse por qué la gente engaña (por ejemplo Barta & Kiene, 2005), pero las evidencias sobre los motivos para las infidelidades han sido sorprendentemente escasas, lo que sugiere la necesidad de una investigación empírica. En su estudio, Selterman y sus colegas (2019) solicitaron las razones por las que la gente engañó y luego enfocaron su análisis en sintetizar los diferentes motivos que ofrecía la gente. De su análisis surgieron ocho motivos principales:

  1. Desenamorarse. A veces (pero no siempre) un déficit en una relación existente lleva a la gente a buscar relaciones externas. Más de tres cuartos (77 por ciento) de los participantes indicaron que una falta de amor por parte de su pareja estable, y/o un amor más grande hacia otra pareja, era una razón considerablemente fuerte por la que engañaban.
  2. Por la variedad. En otras ocasiones, la infidelidad no es una respuesta a un problema con una relación existente; más bien, es una reacción al aburrimiento. Para muchas personas (74 por ciento), el deseo de variedad influyó en su comportamiento de infidelidad. Más hombres que mujeres describieron este factor como causa de su infidelidad.
  3. Sentirse descuidado. Al igual que sentir una falta de amor, algunas personas son infieles como respuesta a la falta de atención de su pareja. Los participantes (70 por ciento) revelaron que sentirse descuidado estaba al menos moderadamente ligado a su comportamiento de infidelidad. Más mujeres que hombres reconocieron esto como uno de sus motivos para engañar.
  4. Las fuerzas de la situación. Fuerzas situacionales. No todos los actos de infidelidad son premeditados ni impulsados por la falta de satisfacción con una relación. Muchos participantes (el 70 por ciento) mencionaron que los factores de la situación eran una razón clave por la que engañaron. Tal vez estaban tomando o de alguna otra manera se encontraron con una oportunidad que no habían anticipado. Más hombres que mujeres reconocieron este motivo como la razón por la que engañaron.
  5. Para aumentar el autoestima. Parece contradictorio, dado que la infidelidad tiende a llevar a consecuencias personales significativas, pero para algunas personas, el hecho de tener una aventura puede aumentar su propio ego y autoestima. Más de la mitad de los participantes (57 por ciento) indicaron que mejorar su autoestima era un motivo para su engaño.
  6. Por enojo. Esta no fue la razón más citada, pero el enojo desempeñó un papel importante en las aventuras de muchos participantes (43 por ciento). En estos casos, el engaño era visto como una manera de castigar a una pareja o vengarse.
  7. No sentirse comprometido.La falta de amor y la falta de compromiso hacia una pareja romántica actual están ligadas a sentimientos generales de insatisfacción en la relación. Incluso pueden ir de la mano. En términos de compromiso, casi la mitad (41 por ciento) de los participantes indicaron que tener bajos niveles de compromiso con sus parejas románticas motivó su engaño.
  8. Debido al deseo sexual. Alrededor de un tercio de los participantes (32 por ciento) informaron que se sintieron impulsados a tener una aventura debido a su deseo sexual. Tal vez en su relación establecida, sus parejas no se están comprometiendo a la frecuencia del sexo que necesitan, el estilo de sexo o los comportamientos sexuales específicos que quieren. Esto puede contribuir a sus razones para engañar. Los hombres reportaron esta razón en mayor número que las mujeres (Selterman et al., 2019).

Estos ocho motivos de infidelidad cubren aspectos de uno mismo, la relación existente y el contexto. Revelan una gran variedad de razones por las que la gente engaña. Pero, si bien es cierto que una razón principal puede llevar a una persona a ser infiel, es probable que una combinación de factores esté en la raíz de muchas relaciones externas a la principal.

También es posible que haya motivaciones que no se capturaron completamente en este estudio, en parte porque, como señalaron los autores, los participantes estaban tratando de recordar qué motivaba el comportamiento pasado. A veces, la memoria no sabe lo que realmente motivó el comportamiento en primer lugar.

Imagen de Facebook: Motortion Films/Shutterstock

A version of this article originally appeared in English.

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