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Verificado por Psychology Today

Autoayuda

8 estrategias para superar el enojo y resentimiento

Hay acciones específicas que puedes llevar a cabo para atender estos sentimientos de maneras saludables y útiles.


CC0 Public Domain
Fuente: CC0 Public Domain

Últimamente, muchas personas parecen estar cargando su enojo y resentimiento a donde quiera que vayan, como una maleta demasiado pesada. Es un peso que los aplasta y exige mucha atención y energía. Este enojo es un factor que contribuye al inicio de conflictos entre personas, incluyendo amigos y familiares.

Enojo

El enojo es una emoción natural y normal. En muchas situaciones es una reacción emocional apropiada y saludable. El enojo es una respuesta emocional a una injusticia o “mal” real o imaginario, pero a veces las personas se enojan simplemente porque las cosas no salen como quisieran. El enojo ocurre en el presente, cuando la vida no va como creemos que debería. De esta manera, el enojo tiene un efecto corrosivo, es una “lucha” contra la realidad del momento presente, es rehusarse a aceptar lo que es. Como Mark Twain decía, “el enojo es un ácido que puede causar más daños al contenedor que lo almacena que a donde sea que se vierta”.

La mayoría de las veces, el enojo es una emoción secundaria. Puede tomar forma de manera instantánea e inconsciente en respuesta a algo o alguien que evoca sentimientos de dolor, temor o ineptitud. Cuando la mayoría de las personas experimentan estas emociones primarias, se sienten vulnerables y su energía y atención se enfocan al interior. Para muchas personas, esta revelación de vulnerabilidad crea tanta angustia que las emociones subyacentes se transforman automáticamente en enojo.

El enojo sirve a muchos propósitos defensivos:

  • Funciona como un escudo que evade las emociones primarias incómodas para que puedan evitarse o mantenerse a distancia.
  • Provee una sensación de poder y control.
  • Dirige el enfoque al exterior, hacia chivos expiatorios externos e identificables (individuos, grupos e instituciones). Casi siempre es más fácil y más cómodo enfocarse en las acciones de otros que en uno mismo.

Resentimiento

El resentimiento está muy relacionado con el enojo. Los resentimientos son sentimientos negativos, básicamente mala voluntad, hacia alguien o algo, que emana del pasado. El resentimiento es volver a experimentar injusticias pasadas, reales o percibidas, y los antiguos sentimientos de enojo conectados con ellos. Los resentimientos se forman cuando las personas se enojan con una persona, institución o situación y se aferran fuertemente a ese enojo.

Algunas personas guardan resentimientos por mucho años, rehusándose a dejarlos ir. Sin embargo, con el tiempo, lo que sea que causara el enojo original y llevara al resentimiento, puede olvidarse, mientras que el resentimiento permanece, como un carbón ardiente que permanece cuando las llamas ya se han apagado. El fuego ya no arde, pero el carbón sigue caliente y podría provocar que el fuego volviera a encenderse.

Se dice que cuando guardas resentimiento a alguien te vuelves su esclavo. Mientras más fuerte es es resentimiento, más tiempo pasas pensando en eso, atrapado en el enojo relacionado. Este es un tipo de lazo mental, emocional y espiritual. A fin de cuentas, la persona que tiene el resentimiento es la que sufre más. Consistente con el adagio de los 12 pasos: “tener resentimiento es como beber veneno y esperar que la otra persona muera”.

A pesar de que por supuesto hay veces en las que el enojo y el resentimiento son apropiadas y justificadas, con frecuencia están construidas sobre una base de creencias distorsionadas de que otros deberían actuar de la manera en la que queremos. Si nos permitimos enojarnos o sentir resentimiento cuando las cosas no van como preferimos, entonces le estamos dando el control de nuestros sentimientos a los demás. Es similar a usar el control remoto para cambiar los controles de la televisión. Si nuestros sentimientos dependen de la manera en la que se comportan otras personas, les estamos dando el control remoto de nuestras emociones.

Hay acciones específicas que se pueden realizar para atender los sentimientos de enojo y resentimiento de maneras saludables y útiles:

1. Practicar la identificación de las emociones subyacentes sobre las que puede estarse colocando el enojo, como dolor o miedo, y permitirse sentirlas. Intenta estar presente con y aceptar estos sentimientos y la vulnerabilidad que provocan.

2. Practicar estar conscientemente presente con el enojo y resentimiento. Obsérvalo. Permite que solo sea. Abrázalo. Visualiza un espacio a su alrededor. Toma nota de lo que sucede.

3. Identificar cómo podrías haber contribuido a la situación hacia la que sientes enojo o resentimiento. Toma nota de que las personas (incluyéndote a ti) tuvieron un papel en las circunstancias por las que están enojados y/o resentidos.

4. Practicar expresar el enojo y el resentimiento de manera distinta. Comparte estos sentimientos con individuos seguros en quienes confías y que te apoyen. Escribe sobre esos sentimientos en un diario. Descárgalos mediante actividades físicas haciendo ejercicio, caminando o trotando, o practicando algún deporte. Si es apropiado para la situación, participa en actividades que promuevan la justicia social, económica y otras formas de activismo no violento.

5. Aprende y practica la relajación y técnicas para calmarte. Ejemplos de esto pueden ser la respiración intencional, la conciencia plena, el yoga, la meditación, Qi Gong, relajación progresiva y un tiempo en calma, desconectado de todo.

6. Aunque puede ser difícil, intentar tratar a las personas hacia las que está dirigido el enojo o resentimiento con amabilidad y compasión. Toma nota de lo que pasa cuando cambias la manera en la que actúas hacia ellos, con frecuencia cambiarán la manera en la actúan hacia ti.

7. Resiste el impulso de ser una salida para el enojo y resentimiento de los demás. El enojo y el resentimiento de los demás puede ser seductor, pueden tener una atracción casi magnética. No caigas en ello; resiste la urgencia de ser parte de su negatividad o participar en los chismes.

8. Aplicar la comprensión de que, a menos de que hayas aprendido cómo cambiar el pasado, se va a quedar como está. Encuentra maneras de recordarte esto cuando haga falta, no tiene que gustarte lo que está pasando en el presente o lo que ha ocurrido en el pasado para poder aceptarlo. Y la aceptación liberará tu atención y energía de las cadenas del enojo y el resentimiento, permitiéndote ser más capaz de estar en el momento presente.

Derechos de autor 2017 Dan Mager, MSW

A version of this article originally appeared in English.