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Verificado por Psychology Today

Autoayuda

7 señales de que eres demasiado duro contigo mismo

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Fuente: Unsplash

Las personas que son demasiado duras consigo mismas típicamente perciben la autocrítica como justificada. Los perfeccionistas son especialmente vulnerables a esto. Para darte una dosis de realidad, lee estos siete tipos de autojuicios excesivamente negativos y toma nota de con cuáles te identificas.

1. Te castigas psicológicamente por errores que tuvieron consecuencias mínimas.

La gran mayoría del tiempo, cuando cometemos errores, son errores pequeños que no tienen consecuencias o que tienen consecuencias mínimas. Por ejemplo, usualmente cuidas mucho las fechas de expiración, pero, el día que no lo haces, terminas comprando un bote enorme de yogurt que expira el día que lo compraste. O usualmente seleccionas cuidadosamente la fruta, pero de alguna manera escoges tres aguacates podridos seguidos.

Tip: Intenta darte un umbral de errores para darte algo de oportunidad, por ejemplo, los errores que gastan poco dinero o poco tiempo.

2. No dejas de criticarte después de haber corregido un error.

En la mañana me referí a alguien por el nombre equivocado en un correo electrónico. Me di cuenta de mi error unos minutos después de que envié el mensaje así que le escribí de inmediato a la persona para disculparme, pero luego, no dejé de criticarme por eso, porque le había hecho lo mismo a otra persona hacía unas semanas. Durante todo el día me he estado repitiendo lo grosero e irrespetuoso que es decirle el nombre equivocado a alguien. Mientras que es verdad, hice lo que pude para arreglar la situación, así que mi autocrítica probablemente debería de haberse detenido ahí.

Tip: Reconoce que el papel saludable de la culpa es motivarnos a corregir las cosas e intentar no repetir los errores. Permítete seguir adelante una vez que hagas tu mayor esfuerzo por corregir un error.

3. Tu autocuidado nunca es prioridad.

Digamos que necesitas un nuevo colchón, porque el que tienes actualmente se ha vuelto incómodo. Llevas seis meses intentando encontrar el tiempo de ir a comprar uno nuevo, pero ese tiempo no deja de ser usurpado por otras cosas.

Un ejemplo que pongo es que la última vez que me dieron un masaje fue hace tres años cuando estaba embarazada. Desde entonces, he estado pensando “una vez que pase x o y, y yo tenga más tiempo, iré por otro masaje”. Inevitablemente surge algo más que me mantiene ocupada y nunca voy. Estoy lejos de sentirme miserable, pero aún así, tres años es demasiado tiempo para no darle prioridad a algo que me gusta hacer.

Presta particular atención si no dejas de dejar de lado el autocuidado relacionado con la salud y el ejercicio ya que son áreas muy importantes de la vida.

Tip: Tal vez cuidas de ti razonablemente bien de algunas maneras, pero hay algunos otros dominios del autocuidado a los que nunca les das prioridad. Considera darte el tiempo, dinero o espacio mental que necesites.

4. Cuando alguien te trata mal, encuentras la manera de interpretarlo como tu culpa.

Cuando algo sale mal de manera interpersonal, ¿siempre lo percibes como tu culpa? Por ejemplo:

  • Si un compañero de tu equipo no hace su parte, es tu culpa por no recordarle.
  • Cuando alguien te hace daño, dudas de si tienes derecho a sentir enojo. Crees que el problema debe ser algún aspecto de ti, como que eres demasiado complicada o demandante.
  • Si alguien no se comunica claramente contigo, debe ser porque no eres accesible, o no le facilitas a otros la comunicación.

Si te encuentras deseando hablar en situaciones que te molestan o agravian, ¿lo haces? ¿O dudas y te acobardas?

Tip: Reconoce el punto medio entre tomar muy poca responsabilidad personal y demasiada responsabilidad personal. Si actualmente tomas el 100 por ciento de la responsabilidad cuando las cosas salen mal, experimenta con tomar el 50 por ciento y partir de ahí. Pregúntate, “¿cuál es el nivel más útil de responsabilidad que puedo tomar?” en cada situación específica que surja. Con esto, me refiero al nivel de responsabilidad que tiene probabilidades de reducir la posibilidad de que el problema vuelva a ocurrir. Es poco probable que permitir que la otra persona se escape sin responsabilizarse por nada sea la solución.

5. Siempre haces un esfuerzo extra.

Hacer un esfuerzo extra es admirable, pero estar constantemente esforzándote de más es agotador. Si te vacías haciendo esto, probablemente experimentarás consecuencias negativas como resultado. Por ejemplo, estás tan ocupada siendo perfecta en áreas relativamente irrelevantes que dejas de prestarle atención a cosas importantes.

Tip: Este patrón puede venir del síndrome del impostor en el que temes que no ser excesivamente consciente resultará en que tus defectos sean revelados y que tu vida rápidamente se vuelva un desastre. La manera más fácil de romper este patrón es practicar no hacer un esfuerzo extra en tareas pequeñas. Cada vez que hagas esto y no pase nada terrible, se volverá más fácil. De manera similar, si no haces un esfuerzo extra y algo pequeño sale mal como resultado, reconocerás que eres capaz de lidiar con ello.

6. Te sientes como un fracaso, aunque la mayor parte de tu vida funciona bien.

Las personas que son autocríticas observan su vida y ven las áreas en las que no es perfecta. Ignoran todas las cosas que hacen bien.

Tip: Pregúntate cómo se ve tu vida para las demás personas. Si otras personas te perciben como con una vida funcional, considera que hay al menos un poco de verdad en eso. ¿La realidad de tu vida y toma de decisiones es menos rosada de lo que las personas podrían percibir pero considerablemente mejor de lo que te das crédito? ¿Qué haces bien que tomas por sentado? Por ejemplo, pagas tus cuentas a tiempo.

7. Percibes los errores “tontos” de otras personas como comprensibles, pero los tuyos no los percibes así.

Todos hacemos cosas tontas. Por ejemplo, encender la licuadora sin colocar bien la tapa y el batido termina en las paredes. Cuando otras personas hacen cosas así ¿percibes sus errores como comprensibles? Después de todo, es fácil distraerse y cometer errores descuidados. A la inversa, cuando cometes este tipo de errores, ¿eres absolutamente incomprensivo y te sumerges en la autocrítica?

Tip: Cuando pasan cosas así, pregúntate qué le dirías a alguien más que te agrade y a quien respetes y luego ¡intenta decirte lo mismo a ti!

Mensajes para reflexionar

  • Hay cosas prácticas y relativamente sencillas que puedes hacer para reducir tu autocrítica.
  • Para motivarte a intentar estas estrategias, necesitarás entender por qué dejar la autocrítica cruel te beneficiará. No se trata solo de sentirte mejor: ser menos autocrítico también puede ayudarte a tomar mejores decisiones y a desperdiciar menos tiempo y energía emocional, lo que a su vez te hará más productivo.

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A version of this article originally appeared in English.