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Verificado por Psychology Today

Relaciones

6 maneras de calmar a tu pareja cuando está fuera de control

Incluso durante los mejores momentos, algunas personas tienen parejas que siempre parecen estar cuestionando sus sentimientos sobre la relación. Por ejemplo, en una ocasión, las cosas iban razonablemente bien y no pensaste que habría ningún problema, saliste a un evento con tus amigos con todo y distanciamiento social y dejaste a tu pareja en casa. Te estabas divirtiendo tanto que no te diste cuenta por cuánto tiempo habías estado fuera hasta que recibiste un mensaje preocupado de tu pareja preguntándose dónde estabas. Cuando volviste a casa, tu pareja se descarrió por completo, acusándote de tener una aventura.

El estrés de vivir bajo COVID-19 está convirtiendo los mejores momentos en los peores para muchas parejas. Si comparten el mismo hogar, están juntos casi todo el tiempo, poniendo su relación bajo un nuevo tipo de microscopio. Si viven lejos, tal vez incluso a cierta distancia, es difícil encontrar maneras de verse. En cualquier caso, con una pareja insegura, la nueva realidad pondrá un fuerte estrés sobre su relación.

Las investigaciones en el área de las relaciones cercanas establecieron hace tiempo la idea de que los adultos que tienen dificultades para sentirse seguros y a salvo terminaron así como resultado de problemas en etapas tempranas de la vida cuando sus cuidadores (usualmente sus padres) no lograron satisfacer sus necesidades emocionales básicas. De acuerdo con el concepto de estilos de apego, los adultos llevan a sus relaciones adultas los llamados “modelos de trabajo internos” resultantes de la manera en la que los cuidaron como infantes. Los adultos con apego seguro serán capaces de soportar un rango más amplio de situaciones de relación que los adultos con apego inseguro, cuyas señales de alarma se encienden con la menor señal de negligencia percibida por parte de sus parejas.

Un nuevo estudio por parte de Giacomo Ciocca y sus colegas (2020) de la universidad de Sapienzo en Roma sugiere que no es solamente el estilo inseguro de apego que lleva a las parejas a salirse de control cuando temen el abandono, sino también el uso de los llamados mecanismos de defensa. Con base en la teoría psicodinámica, los autores notan que las percepciones contemporáneas de los mecanismos de defensa las consideran como reacciones “a sentimientos y representaciones mentales estresantes o amenazadoras que de otra manera producirían angustia psicológica, protegiendo a los individuos del sufrimiento mental y la percepción alterada del ser, de las emociones propias o de las emociones de los demás” (p.385). Desde esta perspectiva, un estilo de apego inseguro podría ser solo parte de la causa de la necesidad constante de alivio de tu pareja.

Puede que sepas sobre los mecanismos de defensa a partir de un curso de psicología que tomaste en algún momento, o por la cobertura de los medios populares a temas como “agresión pasiva” o “represión”. La percepción tradicional freudiana de los mecanismos de defensa los percibe en términos de deseos sexuales, pero como podemos ver a partir de la cita de Ciocca et al. el enfoque más contemporáneo los pone más generalmente dentro de un contexto de estrés. Las categorías de los mecanismos de defensa dentro de este enfoque van de “inmaduros” que involucran una “distorsión masiva de la realidad” a los “maduros” que “permiten una conciencia relativamente más presente” ante sentimientos y experiencias potencialmente amenazadoras.

Como sugieren los autores italianos, las parejas que reaccionan exageradamente cuando perciben el abandono solo empeoran las cosas cuando se sienten tan abrumados con el miedo que no pueden siquiera reconocer la realidad de lo que les está pasando. Por lo tanto, la combinación de un estilo de apego inseguro más mecanismos de defensa inmaduros podrían llevar a tu pareja a entrar en pánico y molestarse al sentir una posible falta de “apoyo” de tu parte.

Para poner a prueba este enfoque, Ciocca y sus colegas probaron un modelo estadístico a partir de datos de una muestra de 1,129 estudiantes universitarios que viven en Italia y Albania usando medidas del estilo de apego, mecanismos de defensa y, como resultado, angustia psicológica. La edad de los participantes iba de 18 a 49 años de edad, pero el promedio eran 22, y la mayoría (65%) eran mujeres. La medición del estilo de apego brindó las puntuaciones sobre hasta qué punto los participantes tenían un apego seguro, temeroso (miedo a la intimidad), preocupado (miedo al abandono) o evasivo (indispuesto a formar lazos).

Como predijeron los autores, las personas con una puntuación más alta en los estilos de apego temerosos o preocupados efectivamente tenían más probabilidades de reportar altos niveles de angustia, pero esta relación se explicó estadísticamente por su uso de defensas inmaduras. Ciocca et al. interpretan este hallazgo con más profundidad sugiriendo que las personas con estilos de apego inseguros no son solamente inseguros sobre sus relaciones, sino también sobre su propio sentido de identidad. Intentan evitar tener que reconocer este sentido de debilidad personal recurriendo a uno de muchos mecanismos de defensa, pero estos solo empeoran las cosas. En lugar de ser capaces de reconocer y aceptar sus limitaciones, intentan desesperadamente cubrirlas. Si te entrometes en esto, es probable que te vuelvas el blanco de sus tendencias de sus proyecciones, ejecuciones o de ataques pasivo agresivos.

Entonces, ¿cómo puedes usar los hallazgos del estudio para ayudar a tu pareja a obtener más control emocional? Teniendo en cuenta los conceptos relevantes de esta investigación, presentamos seis métodos que podrían ayudar a tranquilizar situaciones que pueden fácilmente causar daños a su relación:

1. Reconoce la fuente de la inseguridad de tu pareja. Nadie quiere tener un estilo de apego inseguro. Si tu pareja parece ser excesivamente necesitada, no es por elección propia.

2. Apoya el sentido de identidad personal de tu pareja. Tanto tú como tu pareja podrían beneficiarse de reconocer las fortalezas y atributos positivos del otro.

3. Sé paciente y brinda apoyo. De nuevo, tu pareja no quiere ser así. Es fácil enojarte y ponerte a la defensiva, pero intenta mantener la calma.

4. Ayuda a abrir el camino para mecanismos de defensa más maduros para tu pareja. Recuerda que el humor es uno de los mecanismos de defensa más maduros. Aunque podría parecer que esto solo aviva las llamas, tal vez en un momento más tranquilo podrían acordar maneras de tranquilizar las cosas a través de una sonrisa o incluso algo de risas.

5. Usa situaciones que han escalado en el pasado como manera de prepararte para el futuro. De nuevo, una vez que las cosas estén más tranquilas, repasen (sin acusaciones) la manera en la que se desarrollaron las cosas en esa situación para entender cómo evitar que la siguiente discusión se salga de control.

6. Encuentra maneras de manejar tus propios sentimientos de angustia. Es molesto estar expuestos a la infelicidad de una persona que te importa. Puede que necesites esas noches ocasionales con tus amigos y si establecen reglas antes de tiempo, tu pareja podría ser capaz de aceptar esto con más ecuanimidad.

En resumen, tener una pareja que se enfurece y angustia fácilmente puede dificultar la vida de ambos. Entender las dinámicas detrás de la inseguridad de tu pareja puede ayudar a regresarte a un núcleo más satisfactorio.

Imagen de Facebook: Dmytro Zinkevych/Shutterstock

A version of this article originally appeared in English.

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