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Verificado por Psychology Today

Guy Winch Ph.D.

5 Razones por las que algunas personas nunca pedirán una disculpa

4. No quieren dejar de compartir la culpa

Dean Drobot/Shutterstock
Fuente: Dean Drobot/Shutterstock

Lo siento es una de las primeras cosas que aprendemos a decir de niños, sin embargo, algunos adultos se niegan a disculparse incluso cuando claramente han hecho algo equivocado. La pregunta es: ¿por qué?

Elton John no bromeaba: Perdóname en verdad parece ser la palabra más difícil. (En inglés: sorry seems to be the hardest word). A algunas personas les resulta tan difícil disculparse que lograr que admitan incluso el más mínimo error implica una batalla importante, a menudo, infructuosa. Aunque podríamos percibir la renuencia de estos no apologistas como simple defensa u orgullo, a menudo una dinámica psicológica mucho más profunda está en juego: negarse a disculparse a menudo refleja los esfuerzos por proteger un frágil sentido de sí mismo.

Las disculpas pueden variar mucho en su significado: cuando los no apologistas chocan con alguien en una multitud, pueden murmurar un rápido "lo siento" sin pensarlo más. Pero la misma persona que discute con su cónyuge acerca de las indicaciones para llegar a un sitio podría gritar, “¡te estoy diciendo: el GPS está mal! ¡gira a la izquierda!" Solo para descubrir que el sistema satelital funcionaba bien, y aún así se niegan rotundamente a disculparse, tal vez invocando excusas como: "¡tú también tomas la salida equivocada todo el tiempo!" O "El GPS se equivoca la mitad del tiempo de todos modos, ¡no es mi culpa!”

Del mismo modo, cuando nuestras acciones u omisiones causan daño real a alguien, angustia emocional real o una inconveniencia significativa, la mayoría de nosotros ofrecemos rápidamente una disculpa sincera, tanto porque es lo correcto, como porque es la mejor manera de obtener el perdón y aliviar la culpa que sentimos. Pero también en estas situaciones, los no apologistas suelen usar excusas y negación para eludir su responsabilidad. ¿Por qué?

¿Por qué las disculpas amenazan a los no apologistas?

Para los no apologistas, decir "lo siento" conlleva ramificaciones psicológicas que son mucho más profundas de lo que implican las palabras en sí mismas; provoca temores fundamentales (ya sean conscientes o inconscientes) que quieren evitar desesperadamente:

  1. Admitir que se está equivocado representa una gran amenaza para los no apologistas porque tienen problemas para separar sus acciones de su carácter. Si hicieron algo malo, es porque deben ser personas malas; si fueron negligentes, debe ser porque son fundamentalmente egoístas e indiferentes; si se equivocaron, es porque deben ser ignorantes o estúpidos, etc. Por lo tanto, las disculpas representan una amenaza importante para su sentido básico de identidad y autoestima.

  2. Disculparse podría abrir la puerta a la culpa para la mayoría de nosotros, pero para los no apologistas, puede abrir la puerta a la vergüenza. Si bien la culpa nos hace sentir mal por nuestras acciones, la vergüenza hace que los no apologistas se sientan mal acerca de ellos mismos, quiénes son, lo que convierte a la vergüenza una emoción mucho más tóxica que la culpa.

  3. Si bien la mayoría de nosotros consideramos las disculpas como oportunidades para resolver conflictos interpersonales, los no apologistas pueden temer que su disculpa solo abrirá las compuertas a nuevas acusaciones y conflictos. Una vez que admitan haber cometido un error, seguramente la otra persona se abalanzará sobre la oportunidad de acumular todos los delitos anteriores por los que se negaron a disculparse también.

  4. Los no apologistas temen que al disculparse, asumirán toda la responsabilidad y aliviarán a la otra parte de cualquier culpabilidad. Si discuten con un cónyuge, por ejemplo, pueden temer que una disculpa eximirá al cónyuge de tomar cualquier responsabilidad por un desacuerdo, a pesar del hecho de que cada miembro de una pareja tiene al menos alguna responsabilidad en la mayoría de las discusiones.

  5. Al negarse a ofrecer disculpas, los no apologistas están tratando de manejar sus emociones. A menudo se sienten cómodos con la ira, la irritabilidad y la distancia emocional, y experimentan la cercanía emocional y la vulnerabilidad como algo extremadamente amenazante. Temen que bajar la guardia, incluso un poco, hará que sus defensas psicológicas se desmoronen y abrirá las compuertas a un pozo de tristeza y desesperación que saldrá de ellos sin posibilidades de detenerlo. Podrían estar en lo correcto. Sin embargo, se equivocan al suponer que exhibir estas emociones profundas y reprimidas (siempre y cuando obtengan apoyo, amor y cuidado cuando lo hagan, lo que afortunadamente, a menudo es el caso) será traumático y dañino. Abrirse de esta forma es a menudo increíblemente terapéutico y empoderador, y puede llevarlos a experimentar mucho una cercanía emocional y confianza mucho más profundas hacia la otra persona, profundizando significativamente su satisfacción en la relación.

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Derechos de autor 2013 Guy Winch

A version of this article originally appeared in English.

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