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Verificado por Psychology Today

Terapia

5 cosas que tu psicólogo desearía que no hicieras durante sus sesiones en línea

Cuando la pandemia empezó, las sesiones de psicoterapia pasaron de ser sesiones en persona dentro de una oficina a virtuales. La ventaja de la teleterapia (sesiones mediante plataformas de video como Zoom o Hangouts) es que ha puesto la terapia a disposición de muchas más personas, incluyendo aquellas para quienes estos servicios antes eran inaccesibles. Muchas personas vivían demasiado lejos de sus clínicas locales o proveedores de salud mental como para llegar a sus sesiones en persona o eran incapaces de cubrir los gastos de transporte y terapia.

He hablado con muchos psicoterapeutas en los últimos meses y la mayoría están de acuerdo en que trabajar con pacientes en video les ha dado un vistazo interesante a sus vidas. Mis colegas también están de acuerdo en que algunos de esos “vistazos” pueden ser bastante desconcertantes. Así que aquí tenemos algunas situaciones positivas y negativas que mis colegas y yo hemos encontrado y que (A) nunca surgieron durante las sesiones cara a cara en la oficina y (B), no nos molestaría si no volvieran a pasar jamás.

1. Terapia en el coche. ¿Estás haciendo la sesión desde tu coche? No pasa nada. ¿Estás haciendo la sesión mientras manejas tu coche? Ese sí es un problema. Sí, puede que solo te falten cinco minutos para llegar a casa, pero por favor estaciónate o simplemente apaga la cámara. Ver a los coches pasar afuera de tu ventana mientras no paras de mirar hacia el teléfono me va a provocar un ataque cardíaco.

2. Terapia de baño. Si el baño es el único lugar en el que puedes tener la suficiente privacidad durante la sesión, sentarte en el retrete está bien. Usarlo y descargarlo no. Y decir, “estuve llorando y tiré los pañuelos” no lo hace menos incómodo. Solo no lo descargues.

3. Esa sensación de estarse hundiendo. Las tabletas y los teléfonos pueden resbalarse si solamente los recargas en algo. Para un terapeuta, ser capaz de verte del pecho para arriba es excelente. Ver cómo te vas hundiendo hasta que solo podemos ver tu frente y el techo no es ni de cerca lo ideal. Por favor asegúrate de que tu dispositivo esté en una posición estable.

4. Intrusiones. Si vives con otras personas y hay una puerta detrás de ti, los niños u otro adulto podrían entrar durante la sesión. Si la persona se va rápidamente está bien. Si miran a la pantalla, me ven y preguntan: “¿estás en terapia? ¿ya le dijiste que no hemos tenido sexo en tres días?” No está tan bien.

5. Anatomía animal. Tu mascota recostada en tus piernas durante la sesión está bien. Que tu gato esté paseando por el teclado de tu computadora no está bien en absoluto. Como terapeuta, es importante para mí ver tu cara. Preferiría no tener que pasar primero por el recto de tu gato para lograrlo.

Dicho esto, ser invitados a los hogares de mis paciente mediante las sesiones de video es un privilegio que no tomo por sentado y que aprecio por completo. Ser capaz de seguir trabajando, especialmente durante una pandemia global y una crisis económica en la que tantas personas han perdido sus empleos es una oportunidad que agradezco todos los días.

Mantengámonos saludables.

Derechos de autor 2020 por Guy Winch

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Imagen de Facebook: gmstockstudio/Shutterstock

Imagen de LinkedIn: Miljan Zivkovic/Shutterstock

A version of this article originally appeared in English.

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