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Verificado por Psychology Today

Marianna Pogosyan Ph.D.

3 Técnicas comprobadas para conseguir la felicidad

... incluyendo un camino hacia el bienestar a través del bienestar.

Los puntos clave

  • Los niveles de felicidad de una persona están influenciados por factores genéticos, circunstancias de la vida y comportamientos intencionales.
  • Las actividades eudaimónicas que resaltan las virtudes humanas, promueven el crecimiento y fomentan la realización puede hacernos más felices.
  • Para prolongar el impulso inicial de los cambios positivos, debes continuar participando en los eventos de diferentes maneras.
  • Varios factores, incluido el ajuste persona-actividad, predicen el éxito de los comportamientos positivos que aumentan los niveles de felicidad.

Durante décadas, los investigadores han explorado los factores que contribuyen a la felicidad humana. Entre los hallazgos más conocidos, Happiness Pie Chart (2005) propuso que el 50 por ciento de las diferencias en nuestros niveles de felicidad se atribuyen a nuestros genes, el 10 por ciento se debe a nuestras circunstancias y el 40 por ciento restante se debe a nuestros comportamientos. Como era de esperar, el pastel dejó un sabor dulce en muchos buscadores de la felicidad, ya que ofrecía un espacio considerable para encontrar la alegría, incluso cuando nos topamos con una mano desfavorable en la vida.


Después de 15 años de investigación sobre la búsqueda de la felicidad, los psicólogos Sonja Lyubomirsky y Kennon Sheldon revisaron su teoría original en un artículo reciente. De acuerdo con algunos de sus críticos, coincidieron en que probablemente habían sobreestimado la porción del pastel que inicialmente se atribuyó a comportamientos intencionales. Si bien los beneficios de las intervenciones de psicología positiva son reales, sus efectos, concluyeron los autores, pueden no ser tan grandes. Sin embargo, incluso si el gráfico circular puede haber "dejado de ser útil", los autores destacan su importancia para inspirar una gran cantidad de estudios posteriores sobre los mecanismos que subyacen al bienestar.


Existen tres modelos derivados del Happiness Pie Chart y del Modelo de Felicidad Sostenible, que muestran que la felicidad se puede perseguir con éxito, siempre que se tenga la “voluntad” y la “forma adecuada” de hacerlo.

CC0/Pixabay/andremsantana
Source: CC0/Pixabay/andremsantana

Modelo de prevención de la adaptación eudamónica

Eudaimonia es un camino hacia el bienestar a través del bien hacer, específicamente, alcanzar nuestro potencial viviendo una vida de virtud y comprometiéndonos con esfuerzos inherentemente significativos.

La palabra eudaimonia proviene de la antigua Grecia, donde filósofos como Sócrates y Aristóteles escribieron que una buena vida se trataba de mejorar uno mismo, participar en comportamientos prosociales y fomentar las conexiones con los demás. La investigación psicológica ha mostrado mucho apoyo a estas teorías eudaimónicas.

Según el modelo de actividad de la eudaimonia, por ejemplo, participar en actividades y metas que resalten las virtudes humanas, promuevan el crecimiento y fomenten la realización pueden hacer que las personas sean más felices. Buscar la excelencia, ofrecer tiempo como voluntario, dar dinero a los necesitados, expresar gratitud, desarrollar habilidades, perseverar en objetivos valiosos a pesar de los obstáculos se consideran actividades eudaimónicas. La práctica de estos comportamientos puede satisfacer nuestras necesidades psicológicas básicas de competencia, autonomía y afinidad y aumentar nuestros niveles de bienestar subjetivo.

CC0/Pixabay/8007199
Source: CC0/Pixabay/8007199

Modelo de actividad positiva

Si de hecho podemos hacernos más felices a través de actividades intencionales, es importante explorar el qué, el por qué, el cuándo y el cómo de estos comportamientos de felicidad. Para empezar, para obtener los beneficios óptimos de las intervenciones que aumentan la felicidad científicamente probadas, uno debe estar motivado para ser más feliz y estar dispuesto a esforzarse en la búsqueda de la felicidad. Como tal, el modelo de actividad positiva delinea las condiciones bajo las cuales varias actividades intencionales pueden aumentar el bienestar.


¿Qué tiene la persona, la actividad y la interacción de las dos que producirá los mejores resultados?


Los investigadores han realizado innumerables experimentos para explorar cómo diferentes variables, incluido el tipo y la frecuencia de las actividades, los antecedentes culturales de una persona, la cantidad de esfuerzo y la motivación, juegan un papel en la efectividad de las intervenciones. Los resultados de estos estudios ofrecen una visión fascinante de lo que nos hace felices. Por ejemplo, contar demasiadas bendiciones puede no conducir necesariamente a un aumento de la felicidad y ciertas actividades pueden funcionar mejor que otras para diferentes personas (por ejemplo, los extrovertidos pueden beneficiarse más de las intervenciones que involucran interacciones sociales, mientras que las personas más jóvenes pueden estar más inclinadas a las intervenciones que se pueden realizar con sus teléfonos móviles).


¿Cómo funcionan estas intervenciones?


Según el modelo, las actividades positivas satisfacen las necesidades psicológicas básicas, además de generar un impulso de positividad en la vida de las personas no solo a través de sus comportamientos, sino también de sus pensamientos y emociones. Las intervenciones de gratitud, por ejemplo, pueden ayudar a las personas a pensar de manera más positiva sobre sus vidas, aumentando así sus niveles de felicidad.


A medida que los estudios continúan investigando los mecanismos de nuestro bienestar, Sheldon y Lyubomirsky (2019) ofrecen una conclusión esperanzadora a lo que apunta la investigación hasta ahora:


“La búsqueda de la felicidad requiere seleccionar actividades autoapropiadas y de tipo eudaimónico (en lugar de perseguir emociones positivas directamente); invertir un esfuerzo sostenido (en lugar de desganado) en esas actividades; y también, practicándolos de una manera variada y cambiante (en lugar de hacerlo de la misma manera cada vez). De esta manera, las personas pueden crear para sí mismas un flujo constante de experiencias positivas atractivas, satisfactorias, conectadas y edificantes, lo que aumenta la probabilidad de que permanezcan en el rango superior de su potencial de felicidad".


Imagen de image: Bricolage/Shutterstock

A version of this article originally appeared in English.

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