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Personalidad

Problemas de personalidad: ¿Qué sucede cuando simplemente no puedes encajar?

El dolor que sienten los introvertidos es real cuando no logran integrarse en su entorno.

Los puntos clave

  • Las personas con alta introversión encuentran dolorosas situaciones sociales que requieren extroversión.
  • Un estudio analiza las estrategias de adaptación que utilizan cuando sienten que no encajan en la situación.
  • Al aprovechar la resiliencia, es posible convertir una incompatibilidad en una oportunidad para la plenitud.

La idea de que es importante encontrar una buena sintonía entre uno mismo y el entorno no debería ser difícil de comprender. A nadie le gusta sentir que no encaja en su entorno.

Sin embargo, por simple que parezca, la psicología no siempre lo tiene en cuenta al predecir quién será más feliz o más infeliz en su entorno social. Con demasiada frecuencia, se espera que las personas se adapten a cualquier imprevisto que la vida les depare. Parecería lógico que la psicología quisiera minimizar el impacto de una mala sintonía en el bienestar individual.

La sintonía persona-entorno en el trabajo

En un estudio reciente de Connie Wanberg y sus colegas de la Universidad de Minnesota (2025), la idea de la sintonía persona-entorno constituye el marco básico para comprender el grado de felicidad o infelicidad de los trabajadores cuando su trabajo les exige actuar de forma incompatible con su personalidad. Es sabido que las personas intentan dejar trabajos incompatibles, pero ¿qué sucede cuando se sienten incómodas con exigencias específicas o un conjunto de exigencias?

Consideremos qué ocurre cuando a Jeannette, que suele ser bastante reservada, le asignan la tarea de preparar una gran reunión para altos ejecutivos, incluyendo recibir a los invitados en la puerta. A Jeannette le encanta organizar y nunca rehúye la planificación de eventos, sociales o de otro tipo. Pero ¿tener que recibir a un grupo de personas que no conoce, y mucho menos con las que está al mismo nivel? Esto no es lo que esperaba al aceptar el puesto de administradora de oficina.

La mayoría de los modelos de ajuste persona-entorno analizan los problemas generales del trabajo en sí, en contraposición a las tareas específicas. También tienden a evaluar el desajuste, como señala Wanberg, desde la perspectiva de los grupos en lugar de la de los individuos. Para superar estas limitaciones, los autores abordan el problema desde la perspectiva de la “teoría de la activación de rasgos”. En este enfoque, un rasgo específico constituye la unidad de análisis, en lugar de la personalidad en su conjunto. Además, este enfoque aboga por “cómo los empleados experimentan y gestionan la incompatibilidad entre personalidad y exigencias laborales en los momentos previos, durante e inmediatamente posteriores a dichas exigencias, en situaciones relevantes para sus rasgos de personalidad” (p. 152). La introversión, cualidad que Janelle parece poseer en gran medida, sería el rasgo de personalidad específico con el que las exigencias del puesto de recepcionista no serían compatibles.

La vida infeliz del introvertido inadaptado

El equipo de investigación de la Universidad de Minnesota abordó este problema mediante un análisis de métodos mixtos que incluyó encuestas y entrevistas semiestructuradas para explorar situaciones incongruentes con los rasgos de personalidad y cómo las experimentan las personas con alta introversión. En la encuesta, de preguntas abiertas, los participantes recordaron ocasiones en las que se les pidió que actuaran “más introvertidos de lo que suelen ser” o en las que tuvieron que ocultar su introversión. Esta fase de la investigación incluyó a 135 participantes con las puntuaciones más bajas en una medida de extraversión. En la siguiente fase, 17 de estas personas completaron entrevistas para obtener una comprensión más profunda de sus respuestas al cuestionario.

Como ejemplos de exigencias laborales que generan incongruencia, los autores mencionan situaciones como interactuar con gente nueva, participar en conversaciones informales en eventos laborales, dirigir una presentación y expresar opiniones durante conflictos.

Antes, durante y después de estas situaciones, los participantes reportaron sentir ansiedad, irritación, incomodidad, decepción, vergüenza, inseguridad y excitación fisiológica (palpitaciones, sudoración, náuseas). Sin embargo, también experimentaron emociones positivas, como seguridad en sí mismos, alivio, confianza e incluso serenidad.

Dado el estrés que implican las situaciones de inadaptación, los autores también decidieron investigar cómo las afrontaban los participantes. Algunos recurrieron a estrategias centradas en la resolución de problemas, para lo cual se prepararon, pero las más comunes fueron las estrategias centradas en las emociones, como la procrastinación, el aislamiento, la recuperación y la actuación superficial o profunda. Estas últimas estrategias implican fingir para ocultar los verdaderos miedos y preocupaciones.

Como ejemplo de una reacción particularmente angustiosa, consideremos la siguiente cita:

“Estoy agotado. No quiero hablar con nadie. No quiero hacer llamadas telefónicas. Desde luego, no quiero estar frente al ordenador ni en una videollamada. Tengo ganas de irme a la cama y quizás ver la tele, algo para desconectar del mundo exterior. Solo quiero estar en mi burbuja para relajarme y dormir, y así estar listo para el día siguiente.”

Hubo muchas reacciones negativas antes y después de la tarea incongruente, pero las más intensas se produjeron mientras se desarrollaban las situaciones. Estas incluían miedo, pavor y ansiedad, además de agotamiento, tristeza, timidez e incomodidad. Sin embargo, era improbable que alguien dejara sus reacciones en el trabajo; los participantes informaron haber pensado obsesivamente sobre ellas. Además, incluso para aquellos que lograron calmarse después, esto no fue suficiente.

Resultó que las reacciones negativas también se manifestaron como una “inadaptación anticipada”. Para colmo, algunos participantes informaron haber intentado esconderse para evitar que les asignaran una tarea que no querían completar.

Si la tarea se repetía, a pesar de toda la confusión, los participantes encontraron la manera de adaptarse con el tiempo. Sin embargo, nunca llegó a ser perfecta. Si a Jeannette se le asignaran estas tareas a diario, tal vez aprendería a manejar su ansiedad y preocupación, pero nunca se sentiría realmente cómoda con tales responsabilidades.

Cómo un introvertido puede integrarse en un entorno extrovertido

Por suerte, los participantes pudieron adaptarse, por lo que no todo fue un desastre total a la hora de integrarse en las mismas situaciones. Además, algunas de las estrategias que mencionaron demostraron que es posible encajar en un entorno poco convencional sabiendo qué esperar y cómo modificar su diálogo interno.

La primera estrategia es la preparación, como repasar con quién se espera encontrarse en un evento y luego descubrir posibles temas de conversación. En segundo lugar, quienes lograron adaptarse a la falta de integración aprendieron que podían intentar rodearse de personas conocidas para sentirse cómodos; si esto no era posible, aprendieron a usar el diálogo interno para aumentar su confianza. Lamentablemente, muchos participantes reportaron sufrir el síndrome de la mente en blanco debido a su alta ansiedad; podían superarlo aprendiendo a tomar notas en los momentos en que el miedo los dominaba. Una cuarta estrategia consistía en reemplazar los pensamientos recurrentes sobre su mal desempeño con una reinterpretación más positiva de la situación; esto podría incluir ver la situación como una oportunidad de crecimiento. La estrategia restante es una que todos pueden usar para lidiar con el estrés: reservar tiempo para descansar, recuperarse y revitalizarse.

En resumen, las exigencias del mundo pueden colocar a las personas en posiciones diametralmente opuestas a su naturaleza interior. El estudio de la Universidad de Minnesota muestra que, aunque la experiencia puede ser agotadora, es posible alcanzar la plenitud fortaleciendo la resiliencia interior.

A version of this article originally appeared in English.

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Acerca de
Susan Krauss Whitbourne PhD, ABPP

La Dra. Susan Krauss Whitbourne, es profesora emérita de ciencias psicológicas y del cerebro en la Universidad de Amherts, Massachusetts . Su último libro es The Search for Fulfillment.

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