Memoria
Los entrenamientos de cardio generan “ondas cerebrales” ligadas a la memoria
Veinte minutos de cardio desencadenan ondas agudas en el hipocampo.
17 de marzo de 2026 Revisado por Kaja Perina
Los puntos clave
- 20 minutos de cardio pueden activar ondas cerebrales relacionadas con la memoria, denominadas ondas agudas.
- Estas ondas cerebrales se originan en el hipocampo y se sincronizan con las redes de memoria corticales.
- Un nuevo estudio pionero de 2026 vincula el ejercicio aeróbico con las OAF en el cerebro humano.
Un nuevo estudio (Cardenas et al., 2026) sugiere que tan solo 20 minutos de ejercicio cardiovascular moderado pueden activar la actividad cerebral relacionada con el aprendizaje y la memoria. Los investigadores descubrieron que una sola sesión de ciclismo provocaba ráfagas de actividad eléctrica rápida en el hipocampo, un “centro de la memoria” esencial para la formación y recuperación de información.
“Al registrar directamente la actividad cerebral, nuestro estudio demuestra, por primera vez en humanos, que incluso una sola sesión de ejercicio puede alterar rápidamente los ritmos neuronales y las redes cerebrales implicadas en la memoria y la función cognitiva”, afirmó la autora principal, Michelle Voss, en un comunicado de prensa de marzo de 2026.
Durante décadas, hemos sabido que el ejercicio agudiza el pensamiento y mejora la cognición, pero los cambios precisos en los circuitos neuronales humanos seguían siendo un misterio. Estos nuevos datos ofrecen una perspectiva única sobre cómo los entrenamientos cardiovasculares activan las vías cerebrales relacionadas con la memoria al potenciar las interacciones de las ondas hipocampo-corticales en el cerebro humano.
¿Qué son las “ondas cerebrales” hipocampo-corticales?
Las ondas agudas de alta frecuencia (OAF) son breves ráfagas de actividad eléctrica de alta frecuencia que se originan en el hipocampo y reverberan en la corteza cerebral. Los neurocientíficos las consideran una de las señales primarias del cerebro para la formación y consolidación de la memoria.
En estudios con animales, estas ondas suelen producirse durante el descanso o el sueño tras una tarea de aprendizaje. Durante estos periodos, el cerebro parece “reproducir” patrones de actividad neuronal de experiencias recientes, fortaleciendo las sinapsis dentro de los circuitos de memoria para estabilizar los nuevos recuerdos.
Si bien los investigadores del cerebro sospechan desde hace tiempo que una actividad similar sustenta la memoria humana, medirla directamente requiere la implantación de electrodos en el cerebro, una técnica de observación que rara vez es factible fuera de entornos clínicos de alta tecnología.
Registro directo del cerebro humano
Para investigar cómo influye el ejercicio en estas ondas, los investigadores trabajaron con 14 pacientes sometidos a monitorización clínica por epilepsia resistente a los fármacos. A estos participantes se les implantaron electrodos temporalmente para la atención prequirúrgica, lo que permitió a los científicos registrar la actividad neuronal con precisión quirúrgica.
Los participantes descansaron para una medición inicial y luego realizaron 20 minutos de ciclismo de intensidad moderada en una bicicleta estática. La actividad cerebral se registró nuevamente durante un periodo de descanso posterior al ejercicio. Esto permitió al equipo observar con precisión cómo una sola sesión de ejercicio cardiovascular recalibraba los ritmos cerebrales asociados a la memoria.
Cómo sincroniza el ejercicio las redes de memoria
Tras la sesión de ciclismo, las grabaciones mostraron un claro aumento en la actividad neuronal. Es crucial destacar que estas ráfagas se sincronizaron con la actividad en redes corticales conocidas por sustentar el aprendizaje y la memoria.
El efecto más notable fue la mayor coordinación entre el hipocampo y la red neuronal por defecto (RND), que se activa durante el pensamiento enfocado internamente y la recuperación de la memoria. Cuando la actividad neuronal se sincroniza en estas regiones, sugiere un fortalecimiento de las sinapsis dentro de los circuitos de memoria.
Los investigadores también observaron una relación dosis-respuesta: los participantes que alcanzaron frecuencias cardíacas más altas generalmente mostraron mayores aumentos en la actividad neuronal, lo que sugiere que la intensidad fisiológica del entrenamiento puede determinar la fuerza de la respuesta neuronal.
Por qué son importantes estos hallazgos
Si bien el estudio aún no demuestra que estas ondas neuronales se traduzcan inmediatamente en mejores resultados en las pruebas cognitivas, ofrece una explicación neurocientífica para la “claridad mental posterior al entrenamiento” que muchas personas experimentan.
Al tender un puente entre la investigación con animales y los datos humanos, los últimos hallazgos (2026) de la investigación sobre el “efecto dominó cerebral” inducido por el ejercicio demuestran que incluso una breve sesión cardiovascular de 20 minutos puede preparar la capacidad del centro de la memoria para procesar y almacenar nueva información.
A version of this article originally appeared in English.
