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Verificado por Psychology Today

Autoayuda

7 Formas de crear confianza en una relación

Rido/Shutterstock

Fuente: Ride/Shutterstock

Una y otra vez en mi práctica clínica y en mi columna de consejos, escucho de personas que quieren construir o reconstruir la confianza en una relación importante, ya sea una relación sexual o una relación con un amigo o un miembro de la familia. La confianza es uno de los pilares más cruciales para llegar a ser emocionalmente íntimo con alguien; es absolutamente fundamental para una relación sana y cercana. Y sin embargo, es mucho más fácil, y lleva mucho menos tiempo, perder la confianza que reconstruirla. La reconstrucción de la confianza requiere tiempo, paciencia y trabajo, tal como sucede cuando se establece de inicio. Pero se puede hacer si ambas personas están motivadas. ¿Estás dispuesto a esforzarte por su significativo beneficio potencial? Si es así, aquí hay algunos pasos a seguir.

1. Di lo que quieres decir y cumple tu palabra.

Incluso de niños pequeños notamos rápidamente las pistas de que alguien está diciendo cosas que realmente no son ciertas. El padre o madre que siempre amenaza con hacernos salir del restaurante, pero sabemos que nunca lo ha a hacer; la hermana que siempre promete compartir su galleta, pero que invariablemente se come ella sola — empezamos a no creer en lo que nos dicen. Nuestros instintos de autoprotección, perfeccionados evolutivamente para sobrevivir a lo largo de miles de años, de forma habitual nos recordarán el cuento proverbial "Pedro y el Lobo". Y ajustaremos nuestro comportamiento y expectativas en consecuencia — aprendiendo a no confiar tanto en la persona la próxima vez, para no ser defraudados. Así que si estás buscando incrementar la confianza dentro de una relación, es imperativo que dejes de decir cosas que no vas a cumplir, o que no representan tus sentimientos reales. Incluso las que parecen ser mentiras sin importancia, cuando son crónicas, le dirán a la otra persona que ya no deben confiar en las cosas que salen de tu boca.

2. Sé vulnerable, gradualmente.

Dos compañeros de trabajo distantes que pasan 20 años simplemente charlando sobre el clima, pero que nunca trabajan estrechamente en algún proyecto, nunca necesitarán confiar el uno en el otro para nada que no sea una pequeña charla ociosa o un «buenos días» al pasar el uno al lado del otro en el pasillo. Pero, ¿qué pasa con dos compañeros de trabajo que sólo han trabajado juntos durante seis meses, pero dependen constantemente el uno del otro, llegando a necesitarse desesperadamente para responder ese correo electrónico de las nueve de la noche o para supervisar mutuamente su trabajo, o defenderse el uno al otro con un jefe difícil? Han desarrollado un vínculo entre sí que es mucho más estrecho que décadas de charla sin importancia y es porque tienen que ser vulnerables entre sí, confiando entre sí para salir adelante o enfrentándose a un peligro real. En las relaciones que elegimos en nuestra vida personal también construimos confianza a través de la vulnerabilidad. Una parte de ella, sucede automáticamente con el tiempo y las interacciones diarias, como por ejemplo, saber que si nuestra pareja dijo que nos recogería en el aeropuerto estará allí o sentirnos seguros de que si comemos una cena que nos ha preparado no contendrá el ingrediente al que somos alérgicos que sabe que nos pondrá en choque anafiláctico. Pero la vulnerabilidad emocional también es importante. Crear confianza requiere la voluntad de abrirse al riesgo potencial de que nos dañen: hablar de algo vergonzoso de nuestro pasado, dejarle saber a otro lo que nos asusta aquí y ahora, mostrar partes de nosotros mismos que no vemos como lo suficientemente «atractivas» para revelar en una primera cita. La confianza se crea cuando nuestras parejas tienen la oportunidad de decepcionarnos o lastimarnos, pero no lo hacen. Y para que pasen la prueba y creemos esa confianza, debemos ser vulnerables a esa decepción. Es mejor hacerlo de forma gradual, por supuesto, para protegernos a lo largo del camino.

3. Recuerda la importancia del respeto.

Una de las formas en la que nuestras parejas pueden dañarnos emocionalmente de forma duradera —y con ello nuestra confianza— es menospreciándonos, haciéndonos sentir menos que, o viéndonos con condescendencia o desprecio en lugar de respeto. Pensemos en un nivel básico de respeto como el denominador común en cualquier relación, ya sea entre un cajero y un cliente o una madre y su hijo. Y cuanto más emocionalmente íntima sea la relación, más importante será mantener ese nivel básico de respeto, no menos. Desafortunadamente, cuando nos sentimos estrechamente ligados a alguien, a veces le mostramos lo peor; lo que puede ser positivo en términos de ser vulnerables frente a esa persona, pero también puede implicar tratarla mal. Irónicamente, podemos atacar a nuestra madre, hijo o pareja de maneras que nunca atacaríamos a un cajero — y olvidamos que el respeto es aún más importante para nuestros seres queridos debido al daño que la falta de él puede causar con el tiempo. Esto no significa que debes ser formal o siempre correcto con tu pareja. Sino que debes recordar que cada vez que la tratas de una manera que la denigra o que viola ese mínimo básico de dignidad y respeto, dañas un poco tu conexión y haces que sea más difícil para ella confiar en ti con el tiempo.

4. Da el beneficio de la duda.

Digamos que has tenido un médico durante 10 años, que realmente respetas y en quien has aprendido a confiar. Ahora compara lo que sientes acerca de tu opinión de ese médico, comparado con la opinión de un médico que nunca has visto antes. Aunque puedes estar dispuesto a confiar en las credenciales médicas de ambos, lo más probable es que te sientas mucho más cómodo con la persona con la que has desarrollado confianza. Y, de hecho, ese médico puede hacer que algunas noticias médicas difíciles o sorprendentes sean más fáciles de digerir, porque estás dispuesto a darle el beneficio de la duda dada su confianza y su historia juntos. Lo mismo sucede en las relaciones personales. Lo que va de la mano con la confianza es dejar de lado tus dudas, aunque sea temporalmente, y dejar que la persona vea tus partes vulnerables. Ahora, en las relaciones en las que se ha roto la confianza, y que estás intentando reconstruir, puede que no sea prudente dejar de lado toda duda de una vez, como en el caso de la infidelidad o el abuso de sustancias. «el perro no era arisco, lo hicieron» puede aplicarse en estos casos, ya que aún puedes necesitar un cierto nivel de desconfianza sobre alguien para protegerte de que te hagan más daño. Pero con el tiempo, si realmente esperas reconstruir la confianza alguna vez, debes estar dispuesto a en algunos momentos dejar pasar la duda — o al menos suspenderla — y ver si cumplen tus expectativas. (Si no lo hacen, por supuesto, entonces son ellos los que están saboteando la construcción de la confianza.)

5. Expresa tus sentimientos funcionalmente, especialmente cuando es difícil.

La intimidad emocional viene en parte de saber que puedes expresar tus sentimientos a alguien, y que todavía se preocupa por tí, que no te va a descartar — y que estará dispuesto a escuchar. Significa que sabes que esa persona hará tiempo para entender tu punto de vista, no para anularlo. Esto implica la madurez de ser capaz de hablar de sentimientos sin llegar a los gritos, los ataques verbales o cerrar la conversación. Por supuesto, es muy fácil tener una relación no íntima emocionalmente donde todo el mundo finge que todo está bien y ninguno deja entrar a la otra persona, porque ninguno realmente confía en el otro lo suficiente para manejar sus sentimientos o pensamientos difíciles o incómodos. ¡Pero si esto es lo que quisieras, no estarías leyendo esto! Intenta formas distintas de hablar sobre los sentimientos difíciles, que se sientan colaborativas, útiles y respetuosas. Aprende a hablar de emociones desafiantes de maneras que no lleven automáticamente a sentirse amenazado o a comenzar un conflicto. Muchos de nosotros hemos aprendido de nuestros padres sobre cómo hablar — o no hablar — de cosas difíciles, y a veces esos patrones nos pueden atrofiar. Pero si realmente quieres crear una relación de confianza con alguien, tienes que darle la oportunidad de conectarse con el verdadero tú, incluyendo quién eres emocionalmente.

6. Tomen un riesgo juntos.

Ser vulnerables el uno con el otro también puede ser un esfuerzo mutuo, y no solo implica revelar partes de ti mismo. También puede implicar un esfuerzo conjunto hacia algo gratificante: una experiencia o aventura en unas vacaciones, un cambio conjunto de estilo de vida hacia hábitos más saludables, un intento de expandir el círculo social que comparten, o incluso simplemente expandir sus mentes juntos con nuevas ideas que provengan de libros o películas que inviten a la reflexión. Esto los saca a ambos de su zona de confort con la posibilidad de obtener como recompensa mayor confianza, como dos camaradas que estuvieron juntos en las trincheras. Y si se trata de una relación romántica en la que estás buscando aumentar la conexión, hay una ventaja añadida: un poco de excitación inducida por el miedo en realidad puede aumentar tu atracción sexual, como demostró el estudio ahora clásico de 1973 de Dutton y Aron.

7. Está dispuesto a dar y recibir.

La investigación sobre la amistad demuestra lo importante que es la reciprocidad para una relación sólida . Y no significa necesariamente que cada persona está dando exactamente tanto como está recibiendo, sino que ambos socios se sienten cómodos con estos niveles, y se sienten relativamente iguales. Por supuesto, en una relación emocional verdaderamente estrecha, se espera y se entiende que este equilibrio puede cambiar de vez en cuando: una persona se apoya en la otra cuando más se necesita, y no hay necesidad de hacer cuentas. Y eso es porque hay confianza, y sabes que no terminarás dando, dando, dando sin que la otra persona también haga algo por ti a cambio. Por lo tanto, un componente significativo de la creación de confianza es permitir que este proceso ocurra. Prácticamente todo el mundo entiende que no se supone que siempre debamos tomar más de lo que damos, pero ¿qué pasa cuando no dejas que tu pareja dé? Le niegas parte de este equilibrio . Observa el panorama general y deja que ambos procesos ocurran, estando dispuesto tanto a dar como a recibir. Por supuesto, si estás dispuesto a dar un poco más y tu pareja también lo está, entonces creas un espacio cómodo de cuidado para ambos y un salvavidas contra sentirse crónicamente infravalorado o no apreciado.

¿Qué ha funcionado para ti en la construcción o reconstrucción de la confianza dentro de una relación? ¡Hazme saber en los comentarios!

A version of this article originally appeared in English.

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