Skip to main content

Verificado por Psychology Today

Sexo

3 razones por las que las mujeres pierden su deseo sexual

Muchas “parejas felices” representadas en las redes sociales están viviendo un secreto preocupante: poco o nada de intimidad sexual. Esto, en particular, es un gran problema oculto para las mujeres. Y entre todas las exigencias de la vida y el ruido blanco que viene con ellas, relativamente pocos hablan al respecto.

Mis clientes femeninas me dicen que el deseo sexual reducido o perdido es un desafío cada vez más grande para ellas. La investigadora Sheryl Kingsberg explica que el impulso sexual es el componente biológico del deseo, que se refleja como interés sexual espontáneo incluyendo pensamientos sexuales, fantasía eróticas y ensoñaciones.

Mientras que los hombres generalmente se excitan físicamente con más facilidad que las mujeres, también los hombres pueden tener un deseo sexual bajo. El deseo sexual bajo no está restringido al género, orientación sexual, raza o cualquier otra demográfica. El deseo sexual reducido puede causar tensión en relaciones tanto heterosexuales como homosexuales. Pero, en esta publicación, me enfoco en el bajo deseo sexual de las mujeres.

Puntos a tener en cuenta

  • Si quieres tener sexo con menos frecuencia que tu pareja, ninguno de ustedes está necesariamente fuera de norma en relación con las personas en la misma etapa de la vida, aunque las diferencias en la preferencia de la frecuencia podrían causar problemas en la relación.
  • Al mismo tiempo, incluso si tu impulso sexual es más débil de lo que antes era, tu relación podría ser más fuerte que nunca.
  • No hay una sola frecuencia mágica que defina un bajo impulso sexual. Varía de persona a persona.

Los síntomas de un bajo impulso sexual en mujeres

  • Carecer de interés en cualquier tipo de actividad sexual, incluyendo la masturbación.
  • Nunca, o rara vez tener fantasías o pensamientos sexuales.
  • Preocupación por la carencia de actividades sexuales o fantasías.

Causas de un reducido deseo sexual en las mujeres

El deseo sexual es complejo ya que es multifacético y está basado en la interacción de varios factores que afectan la intimidad, incluyendo bienestar emocional y físico, experiencias, creencias, estilo de vida y el estado actual de la relación. Si estás experimentando algún problema en cualquiera de estas áreas, puede afectar tu deseo de intimidad sexual. A continuación presentamos tres causas comunes para la reducción del deseo sexual en mujeres.

1. Causas Físicas

Un amplio rango de enfermedades, cambios físicos y medicamentos pueden causar un bajo impulso sexual, incluyendo:

  • Se sabe que ciertos medicamentos de prescripción, especialmente la categoría de antidepresivos conocida como inhibidores de la recaptación de serotonina, reducen el impulso sexual. (Se subraya que algunos medicamentos relativamente nuevos no tienen este efecto secundario, o al menos lo tienen a un nivel más bajo).
  • Hábitos. Una constante privación del sueño aplasta el deseo sexual. El agotamiento por cuidar de niños pequeños o padres en la vejez son los culpables frecuentes de esa fatiga. La fatiga por enfermedad o una cirugía también pueden jugar un papel en la pérdida del impulso sexual. Y mientras que una copa de vino puede relajarte y ponerte de humor, demasiado alcohol puede tener un efecto adverso en tu impulso. Lo mismo pasa con las drogas recreativas.
  • Problemas de salud. Los cambios en tus niveles hormonales podrían alterar tu deseo sexual. Esto puede ocurrir durante la menopausia conforme bajan los niveles de estrógeno causando potencialmente un tejido vaginal seco o sexo doloroso e incómodo. A pesar de que muchas mujeres tienen sexo satisfactorio durante la menopausia y más allá, algunas experimentan una libido rezagada durante estos cambios hormonales. Los cambios hormonales durante el embarazo, justo después de tener un bebé y durante la lactancia también pueden frenar el deseo sexual. Muchas enfermedades no relacionadas con lo sexual también pueden afectar, incluyendo la artritis, el cáncer, la diabetes, la presión sanguínea alta, la arteriopatía coronaria y los trastornos neurológicos.
  • Incomodidad sexual. Si sientes dolor durante el sexo o no puedes llegar al orgasmo, tu deseo de tener sexo puede disminuir.

2. Causas emocionales internas

Tu estado emocional puede afectar tu deseo sexual. Hay muchas causas psicológicas de un bajo impulso sexual. El estrés del trabajo y/o las presiones familiares pueden eliminar el deseo sexual. En una cultura que nos incita a tener el cuerpo “perfecto”, las percepciones negativas resultantes de sentir que estás defectuosa o que eres físicamente insuficiente también puede aplastar los deseos. Lo mismo pasa para quienes están batallando con el estrés postraumático, la ansiedad o la depresión.

El enojo y el resentimiento son otras emociones fuertes que reducen el impulso sexual. Mi libro, ¿Por qué no lees mi mente? , describe nueve patrones tóxicos de pensamiento que estorban en las relaciones, como la frustración, el enojo y el resentimiento.

Por ejemplo, pensamientos tóxicos como, “ ¡eres tan egoísta!” o “¡solo piensas en ti!” llevan a la distracción, la distancia y la desconexión, lo que yo llamo el efecto 3D. Estos pensamientos tóxicos provocan sentimientos de enojo y vacían la empatía, el pegamento emocional que alimenta las relaciones y las mantiene unidas. Esta falta de entendimiento mutuo puede generar sentimientos negativos, que inhiben el deseo sexual.

3. Problemas en la relación

Es difícil sentir una conexión íntima cuando te sientes emocionalmente desconectada debido a un patrón disfuncional en las interacciones con tu pareja. La dinámica de comunicación entre tu pareja y tú puede llevar a tensiones y problemas en la relación. La intimidad con frecuencia cae presa de problemas de relación como conflictos y peleas sin resolver, problemas de confianza y mala comunicación de necesidades sexuales y preferencias.

¿Qué puedes hacer para incrementar tu deseo sexual?

  • Revisa tu salud para excluir cualquier causa médica o física que podría estar influyendo en tu bajo interés por la intimidad sexual. La solución podría involucrar cambiar un medicamento que estés tomando.
  • Maneja el estrés en tu vida participando en un estilo de vida saludable que incluya tomar descansos, hacer ejercicio, buscar momentos de calma y obtener apoyo emocional de quienes confías.
  • No te presiones para ser más sexual; en su lugar, explora con gentileza dentro de ti misma si te preocupa tu pérdida de deseo sexual. Si es así, habla con una proveedor de salud mental (puedes encontrar uno cerca de ti en estos directorios: México, España, Chile, Argentina, Colombia).
  • No aceptes una “nueva normalidad” de deseo sexual limitado o nulo, sin importar por cuánto tiempo ha estado ocurriendo. Muchas parejas en mi oficina han abrazado su reconexión sexual incluso después de largos periodos de desconexión.
  • Atiende cualquier tipo de problemas que existan en la relación con tu pareja que podrían estar surgiendo en forma de cierre a la intimidad y la conexión sexual.
  • Busquen un consejero matrimonial si tú y tu pareja se sienten incapaces de explorar, comunicar y resolver los problemas alrededor de lo que pasa entre ustedes.

Para saber más visiten mi sitio web .

Imagen de Facebook: Air Images/Shutterstock

A version of this article originally appeared in English.

publicidad