tedbilich/Pixabay
Source: tedbilich/Pixabay

(Español abajo)

When you were young, you learned ways to feel better when you were upset.

The good feeling of relief built a pathway in your brain that helps you repeat the self-soothing behavior the next time you feel bad.

By the time we reach adulthood, we have wired in a whole collection of self-soothing strategies. Some of them may have bad long-term consequences, while others are more sustainable. When you understand the power of these early circuits, you can develop the healthy ones to replace the self-soothing behaviors you’re better off without. 

It can be hard to notice the link between your present habits and the self-soothing behaviors of your youth. My friend Ale León at Actuacion Apreciativa provides an amazing example. We were talking about what we did during moments of distress when we were young. She said she hid in a closet and ate Sweet Tarts and played with Barbies.

author's photo
Source: author's photo

At that moment, I saw that her fingernails were painted all different colors— the exact same colors as Sweet Tarts. Her nails were short, so they were the same shape as Sweet Tarts too. She was wearing the same kind of jewelry and scarves that a Barbie might wear. She had never seen the connection before, but to her credit, she saw it when I pointed it out. She is now in Mexico City living with the post-earthquake situation, and she's glad she built new confidence in her self-soothing skills.

author's photo
Source: author's photo

I liked her nails because color was one of my self-soothing strategies too, though in a completely different way. My mother was depressed when I was young, but she had a moment of joy when she inherited a tiny sum from the father who abused her. She decided to buy new furniture and showed me a lot of color swatches to help her decide. She had never valued my opinion before, so the whole experience must have made a big impression on me. I developed a passion for decorating. Even when I lived in awful student apartments and moved often, I spent a lot of time decorating with color. When I finally got a house, I splashed color in each room. I had trouble selling that house later on, and the reason did not occur to me until years later. Of course it was worth it because decorating got me through some tough times. I had no idea why it makes me feel good until I started learning about old neural pathways and looked for the links.

My mother lost her temper a lot, and my father would put on music to drown it out. One of his favorites was a Trini Lopez Cha-Cha record. I heard that record so often that I could sing every word, even though I didn’t understand them. When I started studying Spanish later on, I was especially good at discussing your lips, your eyes, my heart, and your soul. Today, when I have boring chores to do, I turn on Spanish music and sing out loud. 

My husband built a very different music pathway. When he was a teenager, his Uncle Dick was always playing classical music. Normally that would have little appeal to a teenager, but Uncle Dick stood up to my husband’s parents in a way that no one else did. Once, my husband’s parents left Uncle Dick in charge when they went on a trip. He made a fondue for dinner one night and it set the table on fire. My husband was terrified of his parents’ anger, but Uncle Dick put on some classical music and called in a repairman. Now my husband listens to classical music constantly without knowing why it’s his source of strength.

Many self-soothing habits have harmful consequences, such as overeating, alcohol, drugs, spending, gambling, etc. If you have a habit you don’t like, think about the first few times you did it. Remember how bad you were feeling, and how you looked forward to that sense of relief. The expectation of relief is a neural pathway that triggers your habit today. You can build a new pathway that expects relief in a better way.

It’s not easy because your old pathways are so well developed. But you can do it if you design a new self-soothing strategy and repeat it over and over. In 45 days, a new pathway will build, and you will start expecting to feel good without that old unwanted behavior. A complete plan for doing this is in my book: Habits of a Happy Brain: Retrain your brain to boost your serotonin, dopamine, oxytocin and endorphin levels, and my free videos You Have Power Over Your Brain.

Your self-soothing skills are the most valuable thing you have!

..................español............................................

Habilidades Auto-tranquilizantes Aprendidas en Nuestra Niñez

Cuando eras pequeño, aprendiste formas de sentirte mejor cuando estabas triste, tenias miedo o te sentías confundido. La sensación de alivio que te hacia sentir bien, construyó un camino en tu cerebro el cual te ayuda a repetir ese comportamiento auto-tranquilizador la próxima vez que te sientas mal.

 Cuando alcanzas la edad adulta, hemos creado una colección de estrategias auto-tranquilizadoras. Algunas de ellas pueden tener malas consecuencias a largo lazo, mientras que otras son más sostenibles. Cuando comprendes el poder de esos circuitos, puedes desarrollar los que son sanos y benéficos para reemplazar los comportamientos auto-tranquilizantes que no necesitas. 

Puede ser difícil de notar o reconocer la relación entre tus hábitos presentes y los comportamientos auto-tranquilizantes de tu niñez. Mi amiga Ale León at Actuacion Apreciativa nos nuestra un ejemplo asombroso. Estábamos hablando sobre lo que hacíamos durante momentos de angustia cuando éramos pequeñas. Ella me comentó que se escondía en un su closet para comer dulces, Sweet Tarts, y jugar con sus muñecas Barbies.

author's photo
Source: author's photo

En ese momento note que las uñas de sus manos estaban pintadas exactamente de los mismos colores que los dulces Sweet Tarts. Sus uñas eran cortas, así que eran del mismo tamaño y forma que las Sweet Tarts. Ella usaba la misma joyería y bufandas que una muñeca Barbie podría usar.

Ale nunca antes había notado la conexión, y dándole su crédito correspondiente, ella la vio, cuando yo se lo señale. Ale se encuentra ahora en la ciudad de México, viviendo una situación post terremoto, y está contenta de haber construido la confianza en sus hábitos auto-tranquilizantes.

author's photo
Source: author's photo

Me gustaron sus uñas, ya que el color también ha sido parte de mis estrategias auto-tranquilizadoras, aunque de una manera completamente diferente. Mi madre sufría de depresión cuando yo era pequeña, pero tuvo un momento de alegría cuando heredó de su padre, quien abusaba de ella, una muy pequeña cantidad de dinero. Ella decidió comprar con ese dinero muebles nuevos y me mostró una gran cantidad de muestras de colores para que yo la ayudara a decidir que elegir. Ella nunca antes había valorado mi opinión, así que toda la experiencia debió de haberme impresionado muchísimo. Desarrollé una gran pasión por la decoración. Aún viviendo en departamentos horribles, de los cuales me mudaba con frecuencia, pasaba mucho tiempo decorándolos con diferentes y variados colores. Cuando finalmente compre una casa, salpique de colores cada uno de los cuartos. Posteriormente tuve problemas para vender la casa, y la razón por lo que esto sucedía, no me surgió hasta varios años después. Por supuesto que valió la pena, ya que el decorar me sacó adelante durante tiempos difíciles. No tenia idea de el por que me hacía sentir bien, hasta que empecé a aprender sobre los viejos caminos neuronales y busqué sus conexiones.

Mi madre tenia un temperamento fuerte, el cual demostraba con frecuencia, y mi padre le ponía música para calmarla. Uno de sus discos favoritos era Trini Lopez Cha-Cha. Escuche esas melodías tantas veces que podía cantar cada una de las palabras que escuchaba, aún sin entenderlas. Más tarde, cuando empecé a estudiar español, tenia un talento especial para discutir sobre los labios, los ojos, elcorazón y el alma. Ahora cuando tengo que embarcarme a hacer labores aburridas y rutinarias pongo música Mexicana y canto a todo volumen.

Mi marido construyo un camino muy diferente con respecto a la música. Cuando el era un adolescente, su tío Dick siempre estaba tocando música clásica. Esto, normalmente sería poco atractivo para un adolescente, pero el tío Dick se enfrentó a los padres de mi marido, como nadie lo había hecho antes. Cuando mis suegros salieron de viaje dejaron al tío Dick a cargo de la casa. Una noche los cocinó un fondue para la cena y al colocarlo sobre la mesa, la incendió. Mi marido estaba aterrorizado por el enojo que esto les provocaría a sus padres, y el tío Dick puso música clásica y llamó a una persona para que reparara el daño. Ahora mi marido escucha frecuentemente música clásica sin percatarse de que es su fuente de fortaleza. 

Muchos de los hábitos auto-tranquilizantes tienen consecuencias dañinas, como son el comer en exceso, consumir alcohol o drogas, comprar y apostar compulsivamente, etc. Si tienes un hábito que no te gusta, piensa en la primera vez que lo llevaste a cabo. Recuerda lo mal que te sentías, y como esperabas con ansia ese sentimiento de alivio. La expectativa de ese alivio es un camino neuronal que provoca ese mismo hábito el día de hoy. Puedes construir un nuevo camino que tenga la expectativa de ese mismo alivio de una manera más benéfica para ti.

Esto no es sencillo, ya que tus caminos del pasado están muy bien desarrollados. Pero lo puedes lograr si diseñas una nueva estrategia para auto-tranquilizarte y repetirla una y otra vez. En 45 días, se desarrollara un nuevo camino y empezarás a desear y esperar el sentirte bien sin aquél comportamiento no deseado. Un plan completo para lograr esto se encuentra en: mi libro Los Hábitos de un Cerebro Feliz: Reentrena tu cerebro para aumentar los niveles de serotonina, dopamina, oxitócina y endorfinas.

Mis videos gratuitos 
Tu Tienes Poder Sobre Tus Quimicos Neuronales

(desplazarse hacia abajo, clique “CC” para titulos en español)

¡Tus habilidades auto-tranquilizadoras son lo más valioso que tienes!

You are reading

Your Neurochemical Self

Self-Soothing Skills Learned in Childhood

Build on those healthy self-soothing habits to replace unhealthy ones.

Why Is My Phone So Addictive?

Your phone triggers dopamine and oxytocin and relieves cortisol.

Why Flowers Make Us Happy

How flowers stimulate your dopamine, serotonin, and oxytocin